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Análisis


#Brexit, la llamada de emergencia democrática para Europa



Por Bruno Kaufmann, Londres




"Brexit" - Con su voto, los euroescépticos británicos estremecen a su país y a toda Europa.  (Keystone)

"Brexit" - Con su voto, los euroescépticos británicos estremecen a su país y a toda Europa. 

(Keystone)

El 52% de los británicos han dicho ‘leave’ (salir). Así respondieron el 23 de junio a esta pregunta: “¿Reino Unido debe permanecer en la Unión Europea o abandonarla?” Con un 72% de participación, el referéndum del jueves ha sido el de mayor afluencia a las urnas en Gran Bretaña.

Con esta decisión histórica, sin embargo, los 33 millones de ciudadanos que votaron no han dado solo una respuesta. También han abierto muchos interrogantes nuevos: sobre Gran Bretaña, la democracia y Europa.

De qué hablamos: el Brexit como señal de alarma – ahora, la UE tiene que adoptar mecanismos de democracia directa, análisis del experto en democracia, Bruno Kaufmann

Este artículo se publica en el marco de #DearDemocracy, la plataforma para la democracia directa de swissinfo.ch

Con esta decisión histórica, sin embargo, los 33 millones de ciudadanos que votaron no han dado solo una respuesta. También han abierto muchos interrogantes nuevos: sobre Gran Bretaña, la democracia y Europa.

Gran Bretaña: la votación sobre el Brexit coloca a la expotencia mundial frente al espejo. El resultado evidencia claramente dos grandes líneas de fractura: una social y otra regional.

La primera transcurre entre la franja abierta, cosmopolita y social-liberal de la sociedad y una franja conservadora, crítica hacia la inmigración y ensimismada. La segunda transcurre dentro de las fronteras nacionales, o sea, entre Inglaterra y Escocia, así como en Irlanda del Norte.

Los dos conflictos tienen consecuencias importantes: la fractura social refleja, sobre todo, la crisis de los partidos tradicionales, especialmente la que atraviesan los socialdemócratas del Partido Laborista.

Las fracturas regionales se acentuarán a partir de ahora y conducirán, probablemente, a una secesión de Escocia – y de Irlanda del Norte. No es forzosamente el escenario que el primer ministro conservador David Cameron quería dejar en los anales de la historia.

Democracia: Hasta ahora, ningún otro país europeo tenía el parlamentarismo en tan alta estima como Gran Bretaña, madre del sistema institucional de representantes del pueblo. Desde hace décadas, la población de esta monarquía de casi 65 millones de habitantes es gobernada por primeros ministros que llegan al poder con el respaldo de solo una mayoría relativa de electores, según el principio ‘the winner takes it all’ (el ganador se lleva todo).

A juicio de muchos sectores de la población, la legitimidad de múltiples decisiones adoptadas en Londres ha sufrido, al igual que la comprensión de cuestiones decididas por las instituciones de la UE y asumidas por el propio gobierno.

La decisión de #Brexit, por tanto, debe interpretarse también como una llamada de emergencia democrática y como un llamamiento a reforzar de forma duradera las vías de participación ciudadana que se juzgan demasiado limitadas. Y ello a través de mecanismos de democracia directa a todos los niveles de los procesos políticos. El modelo del plebiscito (votación popular desde arriba) que eligió el primer ministro Cameron para el Brexit no constituye una respuesta.

Europa: En las últimas décadas, el proyecto de integración política ha registrado muchos avances y ahondamientos, pero también ha tenido que hacer frente a numerosos obstáculos y reveses. Ya en el pasado, las votaciones populares en los Estados miembros desembocaron en rechazos dolorosos. Y las fuerzas sociales y políticas al mando siempre hicieron caso omiso de la situación. Ocurrió cuando los daneses y los irlandeses dijeron no a las enmiendas del tratado de la UE. O cuando los franceses y holandeses rechazaron el proyecto de Constitución Europea.

Después del Brexit, todo esto ya no será posible. Las fuerzas nacionalistas y conservadores en otros Estados miembros exigen que se convoquen referéndums similares. Pero antes de nada hay que esclarecer las consecuencias y solucionar cómo se va poner en práctica la salida de Gran Bretaña de la UE. Y esto puede tardar años.

Gran Bretaña dice adiós a la Unión Europea. ¿Qué piensa usted del Brexit? Comparta con nosotros su opinión.


Traducción del alemán: Belén Couceiro, swissinfo.ch

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