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"Suiza subestimó a Libia"

"Un magnífico regalo al régimen de Gaddafi", según Hasni Abidi.

(Keystone)

La crisis diplomática entre Suiza y Libia atraviesa una etapa importante con la clasificación del procedimiento penal en contra de Hannibal Gaddafi y de su esposa, brevemente encarcelados en Ginebra en julio pasado. Análisis de Hasni Abidi, especialista en el mundo árabe.

La clasificación del procedimiento contra la pareja Gaddafi, decidido este miércoles por el fiscal del Tribunal Supremo del cantón de Ginebra, interviene después de seis semanas de tensiones en las relaciones entre Berna y Trípoli.

La decisión de Daniel Zappelli se produce tras el retiro de la queja por violencias presentada contra los Gaddafi por dos de sus antiguos empleados domésticos.

El abandono del proceso abre la vía la vía a una normalización de las relaciones entre Suiza y Libia, irritada esta última por la detención del hijo del líder libio, el pasado 15 de julio en Ginebra.

El Ministerio suizo de Exteriores consideró que la clasificación del procedimiento era un "elemento importante en el proceso de arreglo del asunto". Señaló que las negociaciones continuarán hasta que las relaciones entre Suiza y Libia "estén totalmente restablecidas".

Director del Centro ginebrino de Estudios sobre el Mundo Árabe, Hasni Abidi hace un balance de esta crisis.

swissinfo: ¿Qué piensa de esta decisión de la justicia?

Hasni Abidi: Es un magnífico regalo al régimen de Gadaffi, que celebra el 39 aniversario de la revolución libia. Hay que saber que ese asunto había creado ilusiones entre una parte de los libios que pensaban que finalmente un país iba a corregir a uno de los hijos de Gaddafi, y por esa vía, al régimen mismo.

Lamentablemente, el procedimiento fue suspendido. Y lo más triste es que esa abrupta suspensión es el resultado de una decisión de Justicia, puesto que la Justicia es, antes que todo, un veredicto.

Esta clasificación deja el gusto amargo de lo inacabado, incluso si puede considerarse una victoria para los quejosos en la medida en que obtuvieron un permiso humanitario para quedarse en Suiza y una indemnización

swissinfo: La Justicia del cantón de Ginebra afirmó, sin embargo, actuar con toda independencia. Una autonomía reconocida por las autoridades federales.

H.A.: Quedan aspectos obscuros. Ambos demandantes afirmaron por ejemplo, desde el principio del asunto, que no renunciarían a su queja, por lo menos mientras los miembros de su familia no estuvieran fuera de peligro. Y de la noche a la mañana, deciden retirarla. Y ello, a pesar de que no se tienen noticias de un hermano de uno de ellos.

Creer que la Alta Comisaría de los Derechos Humanos, vía la Comisión para los Desaparecidos, va a poder ocuparse de ese hermano - como lo espera el abogado de las víctimas que se acogió la instancia de la ONU – es, por lo menos, ingenuo. Basta con pensar en los 1200 desaparecidos de la prisión de Abou Salim en Trípoli en 1996. Ninguna organización internacional consiguió efectuar la menor investigación.

Ciertamente, los demandantes pueden ser influidos por el clima que rodea este asunto, sobre todo desde que el gobierno suizo declaró que la pelota estaba en el campo ginebrino, lo que significaba que sólo ellos podían hallar una salida a la crisis.

¿Imagina usted un país que se descarga de una crisis diplomática atribuyendo a dos empleados domésticos la sola posibilidad de resolver esta crisis? En todo caso, es un peso enorme para los demandantes.

De hecho, el arreglo amistoso de este asunto recuerda otras crisis, como el asunto Lockerbie (atentado contra un avión en los cielos de Escocia en 1988 imputado al régimen libio). Allí también, el régimen libio pagó para quedar limpio.

swissinfo: El asunto no está totalmente terminado. Pero superó una etapa determinante. ¿Cómo juzga la reacción del gobierno suizo sobre todo este asunto?

H.A.: En el mundo árabe, se acostumbre decir que un buen jefe es el que compone un platillo mal comenzado. En este caso, la diplomacia suiza no supo recuperar este asunto mal emprendido. La Suiza oficial no pudo actuar paralelamente a la máquina judicial ginebrina.

El régimen libio pudo atraer el asunto por razones internas, una empresa que funcionó bien. Podemos decir que la diplomacia suiza - por falta de una buena evaluación de la situación y de una buena capacidad de anticipación - no pudo medir los alcances de la detención del hijo Gaddafi el pasado 15 de julio.

swissinfo: ¿Suiza subestimó a Libia, actualmente cortejada por las grandes potencias del planeta y que posee reservas importantes petroleras, condiciones que podrían convertirla en un actor de peso?

H.A.: Es el meollo del problema. Suiza no advirtió la importancia de Libia. Ese régimen está ebrio de poder, no sólo a causa de sus importantes reservas en divisas y de sus riquezas en hidrocarburos, sino en respuesta a su rehabilitación en el seno de la comunidad internacional.

Esta semana, por ejemplo, Italia presentó excusas públicas y una fuerte indemnización por sus años de colonialismo en Libia. Y este viernes, la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, acude a Trípoli para firmar un acuerdo importante con Libia.

Suiza subestimó completamente el peso, la importancia y la capacidad de perjuicio de Libia.

Entrevista swissinfo, Frédéric Burnand, Ginebra
(Traducción, Marcela Águila Rubín)

CRONOLOGÍA DE LA CRISIS

15.07: Hannibal Gaddafi y su esposa son arrestados en Ginebra, acusados de lesión corporal, amenaza y coacción contra dos de sus empleados domésticos.

17.07: La pareja es liberada contra una fianza de 500.000 francos.

19.07: La policía libia detiene a dos suizos, incluido un empleado del consorcio industrial ABB, por presuntas infracciones contra el derecho de residencia. ABB y otras empresas suizas tienen que cerrar sus oficinas. La aerolínea suiza Swiss suspende las comunicaciones aéreas con ese país.

22.07: La ministra suiza de Exteriores, Micheline Calmy-Rey, interrumpe sus vacaciones y regresa a Berna. Vía telefónica, emite una protesta a su homólogo libio, Abderraham Shalgan.

23.07: Libia amenaza con suspender el suministro petrolero a Suiza.

25.07: El Ministerio de Exteriores habla de "crisis" en las relaciones bilaterales.

26.07: Libia pide que Suiza se disculpe oficialmente por la detención y exige suspensión del proceso penal. Suiza rechaza el requerimiento. El presidente suizo, Pascal Couchepin, manifiesta su disposición a reunirse con su homólogo libio.

28.07: Suiza y Libia inician negociaciones.

29.07: Los dos ciudadanos suizos detenidos en Libia son liberados contra una fianza de 9.000 francos por cada uno. No pueden dejar el país.

02.09: Los empleados domésticos de los gaddafi retiran la queja.

03.09: El fiscal del Tribunal Supremo del cantón de Ginebra,Daniel Zappelli, decide el cierre del caso.

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