500 años de la Reforma “Una oportunidad para reflexionar sobre su historia y su identidad”

Una de las más célebres estatuas del reformador Martín Lutero (1483-1546) se encuentra delante de la Catedral de Dresde. 

Una de las más célebres estatuas del reformador Martín Lutero (1483-1546) se encuentra delante de la Catedral de Dresde. 

(akg-images / Doris Poklekowski)

El año 2017 marcará el 500 aniversario de la publicación de las tesis de Martín Lutero, punto de partida de la Reforma. Para los protestantes suizos, este aniversario es especialmente una oportunidad para reflexionar sobre su identidad. Recorrido con Joël Burri, jefe de redacción de la Agencia de Prensa Protestante (protestinfo).

Las conmemoracionesEnlace externo de la Reforma durarán todo un año. En Suiza el inicio se produjo a principios de noviembre en Ginebra. “No es trata de una retrospectiva ni de culto a la personalidad. La Reforma mueve los corazones y las mentes en Suiza, Europa y en todo el mundo. Esto es lo que celebramos”, destaca Gottfried Locher, presidente del Consejo de la Federación de las Iglesias Protestantes de SuizaEnlace externo

Aunque el movimiento comenzó en Alemania, Suiza también participó. “Fue el epicentro de ese terremoto espiritual y social que es la Reforma”, recordó el ministro Alain Berset, encargado de los cultos.

Pero si el protestantismo tiene una larga y gloriosa historia en Suiza, se ha convertido en una religión minoritaria. Para saber más sobre lo que el protestantismo es hoy en Suiza, hablamos con Joël Burri, jefe de redacción de protestinfoEnlace externo.

swissinfo.ch: ¿Qué significa ser protestante hoy?

Joël Burri: La idea de base de la Reforma es que la salvación es ofrecida por Dios y no depende de la Iglesia. Una consecuencia de este cuestionamiento de la autoridad eclesiástica es que la relación con Dios se hace más personal. A partir de ahí, se dispara en todas las direcciones.

Son consideradas protestantes antiguas iglesias cantonales, pero también un movimiento carismático que nace de forma espontánea en un garaje. Es un vasto campo que va de los creacionistas a los más liberales de los pensadores.  El tema de la identidad protestante es entonces una verdadera interrogante.

swissinfo.ch: ¿Las Iglesias reformadas tradicionales no están a la zaga de los movimientos evangélicos procedentes de Estados Unidos?

J. B:. Siempre ha habido movimientos que proponen una ruta diferente a la de las Iglesias Reformadas tradicionales. Sin embargo, el movimiento evangélico de Estados Unidos tiene en realidad una influencia increíble en todas estas iglesias no tradicionales.

Es cierto que a los evangélicosEnlace externo les va bien. Los reformistas les envidian su práctica eclesial, con una verdadera vida de grupo y una capacidad para atraer a los jóvenes.

Sin embargo, hay que tener cuidado de no exagerar el fenómeno. Los evangélicos son muy móviles y pueden reunirse 800 para la creación de una iglesia. Pero es suficiente que algo vaya mal para que se vuelquen a una nueva iglesia. También terminan por unirse a los reformados tradicionales, por ejemplo en caso de divorcio, lo que está mal visto por la moral evangélica extremadamente dura.

swissinfo.ch: ¿Cuál es la relación entre estas dos grandes ramas del protestantismo?

J. B:. Varía mucho. Es muy local. Algunos pastores reformados tienen afinidades con los evangélicos y otros no.

Hay temas de desacuerdo como la homosexualidad. Los reformados tradicionales recurren a la contextualización de los textos, mientras que los evangélicos tienden a leer la Biblia de manera literal y a considerar que se trata de un pecado horrible. Los evangélicos tienen mucha más tendencia a referirse al infierno. En algunos temas, la cooperación será imposible.

swissinfo.ch: Mayoritarios en el pasado, los protestantes se han convertido en una minoría en Suiza, incluso en las zonas tradicionalmente reformadas como Vaud y Neuchâtel. ¿El hecho de ser una minoría cambia las cosas?

J. B:. Bromeando, podríamos decir que ese es el resultado del protestantismo. A fuerza de decir que uno es el único responsable de su fe y de predicar el individualismo, esa libertad es utilizada y así se llega a la secularización.

swissinfo.ch: ¿La falta de dinero conlleva el riesgo de acabar con las iglesias reformadas? Ya hemos sido testigos de cierres de templos y de despidos de pastores por razones presupuestarias.

J. B:. Un estudio mostró que en los cantones donde las iglesias eran financiadas a través de impuestos, estas reportaban más de lo que costaban al Estado. Básicamente, es más barato tener un pastor que un ejército de psicólogos. En lo personal, no estoy seguro de que este argumento pueda mantenerse por mucho tiempo, porque existe una voluntad de tener una sociedad más laica.

El futuro se encuentra por lo tanto más del lado de las situaciones de Ginebra y Neuchâtel, donde los miembros de la Iglesia pagan sus impuestos eclesiásticos de forma voluntaria. Pero hay que hacer notar que Neuchâtel dispone de una Iglesia extremadamente dinámica, a pesar de los drásticos recortes presupuestales en la última década. Los fieles que permanecen están muy comprometidos.

swissinfo.ch: Los conflictos entre católicos y protestantes se apaciguaron desde la década de 1960 y el ecumenismo ha progresado. ¿Puede decirse que hay nuevos “enemigos”, por ejemplo el islam?

J. B:. Advierto que no son las personas con la más rica vida espiritual las que están en esa lógica de la confrontación con los “enemigos”. La Unión Democrática del Centro, que defiende a lo largo y a lo ancho los valores cristianos de Suiza, es el partido que recibe las respuestas más negativas de la Federación de Iglesias Protestantes de Suiza y de la Conferencia de Obispos. De hecho, las grandes Iglesias están en una lógica de diálogo y no de confrontación.

swissinfo.ch: ¿Las Iglesias privilegian el diálogo porque han evolucionado o porque ahora son demasiado débiles para luchar?

J. B:. Ambos... La Iglesia ha perdido su papel de encuadrar a la sociedad, así que se vive cosas más espirituales. Asistimos a una reconcentración de los valores.

Tal vez la Iglesia Católica se considere aún lo suficientemente fuerte como para ir al combate en algunos temas. Y una iglesia evangélica puede todavía permitirse partir en guerra contra el aborto o la homosexualidad. Pero las Iglesias reformadas no van a hacerlo, puesto que han influido mucho en la sociedad y han sido fuertemente influenciadas por ella. Estamos en un proceso de apertura que ha sido valorizado desde la década de 1960.

El “enemigo” es quizás el abandono y la negación de toda vida espiritual, pero ciertamente no el católico ni el musulmán. Pero tal vez una pequeña guerra interna en el protestantismo no es de excluirse, cuando se ven por ejemplo todas las polémicas sobre el establecimiento de una formación de pastores en la Suiza de habla francesa...

swissinfo.ch: ¿Qué representa este aniversario de la Reforma para los protestantes suizos? ¿La oportunidad de regocijarse, de darse un nuevo aliento?

J. B:. No es una cuestión de regocijo, porque una gran parte de la gente lamenta el cisma del siglo XVI. Lutero fue un monje católico que solamente quería reformar la Iglesia, no crear una nueva.

Pero esta es una oportunidad para reflexionar sobre su historia y tal vez de descubrir finalmente una identidad. Este aniversario podría ser un nuevo aliento para las iglesias luteranas y reformadas.

El protestantismo en Suiza

Se considera que el origen de la Reforma se remonta a la publicación de las 95 tesis de Martín Lutero, el 31 de octubre de 1517, en Alemania. La mayor parte de esas tesis combatían la práctica de la venta de indulgencias (reducción del tiempo de permanencia en el purgatorio a causa del pecado) para financiar la construcción de la Basílica de San Pedro.

A Suiza llegó desde muy pronto (1520) el protestantismo. Los dos reformadores más conocidos son Ulrich Zwingli (Zúrich) y Juan Calvino (Ginebra).

La reforma se extendió principalmente en las zonas urbanas (Basilea, Berna, Ginebra, Zúrich), y en ocasiones también fue impuesta militarmente, por ejemplo, con la anexión de las tierras de Vaud del Duque de Saboya por los berneses.

Otrora mayoritaria en Suiza, la proporción de protestantes ha caído drásticamente en las últimas décadas, sobre todo de personas que se declaran sin religión. La proporción de católicos se ha mantenido bastante estable, sobre todo debido a la afluencia masiva de inmigrantes de Italia, España y Portugal.

De acuerdo con cifras de la Oficina Federal de Estadísticas, los católicos eran mayoría en Suiza en 2014 (38% de la población). Los reformados representaron el 26% y el 1,7% evangélicos.


Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

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