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Alumbramientos en Suiza ¿Vía natural a toda costa o cesárea de conveniencia?

Rostro de una mujer en pleno alumbramiento

Parturienta en pleno alumbramiento. El fotógrafo sueco Moa Karlberg captó los rostros de diversas mujeres en el momento de dar a luz.

(Foto: Moa Karlberg)

En Suiza hay dos tendencias opuestas respecto al parto: para algunas mujeres, nada será lo suficientemente natural para el nacimiento de su hijo. Para otras, la cesárea se impone desde el principio, incluso sin indicación médica. Una situación que conduce a excesos cuestionables en ambos casos.

“¿Diste a luz de forma natural o por cesárea?” Es la primera pregunta planteada sistemáticamente después de un alumbramiento, comenta una madre bernesa. Un interrogante matizado con el juicio de que “por vía natural es mucho mejor”.

La cesárea contra el parto natural casi parece una guerra religiosa en Suiza. Es ante todo una oposición entre la medicina y la naturaleza: por un lado, los médicos intervienen rápidamente en el proceso natural del nacimiento con diversos medios auxiliares, incluida la cesárea. Por otro, se desarrolla una tendencia clara hacia algo aún más natural entre futuros padres y matronas: las mujeres quieren dar a luz sin médico, sin hospital y sin asistencia técnica.

La ‘hipnobirthing’, las casas de parto y los nacimientos supervisados por una comadrona se disparan (véase recuadro al final del texto).

Muchas mujeres se decepcionan si requieren una cesárea, tienen una sensación de fracaso

Dayo Oliver, comadrona

Fin de la cita

Algunas mujeres riegan sus jardineras con el agua de la bañera en la que parieron, otras entierran su placenta en el jardín y plantan un árbol cuando no la comen directamente. Este desarrollo sigue el movimiento general de la medicina clásica hacia tratamientos más naturales como la homeopatía o la medicina alternativa. Una tendencia aún más pronunciada en la Suiza de habla alemana. “Si las mujeres tienen una perspectiva política más bien de izquierda o alternativa, a menudo quieren dar a luz 'por sí solas'”, dice una madre del cantón de Zúrich. Una matrona agrega que las mujeres instruidas tienden a preferir las variantes naturales.

Una tendencia peligrosa

Una partera de Zúrich explica que las parejas suizas insisten sobre todo en un nacimiento natural. Eso puede llevar a exageraciones: “A veces pensamos que es necesaria una cesárea y los padres se rehúsan”, prosigue. La mayoría de las veces funciona bien, pero no siempre. Esos casos son difíciles de vivir para todos. “Nos disputamos entre colegas por no insistir lo suficiente, los padres están alarmados porque su hijo debe ser enviado al servicio de neonatología en virtud de posibles daños cerebrales”. Esta tendencia también puede ser peligrosa.

Agrega que no se trata de casos aislados, sino todo lo contrario. “Esos padres están obsesionados con la experiencia del parto vaginal, pero al final ello puede entrañar una discapacidad en el niño, una actitud que considero egoísta”, enfatiza. “A veces tenemos que ir en contra de la voluntad de los padres e imponer la cesárea, aunque ello roce la violencia”, una situación obviamente difícil para el personal médico.

Orgullo de comadrona

La “manía” de lo natural también viene a veces de las matronas. “Esta tendencia es particularmente notable entre aquellas de mayor edad para las que es un honor ayudar a traer al mundo un nuevo ser sin intervención o epidurales”, dice Dayo OliverEnlace externo, comadrona del ‘Seespital Horgen’ en el cantón de Zúrich. Algunas mujeres cuentan cómo la mujer que las asistía en el parto las hizo esperar hasta que fue demasiado tarde para una epidural.

El ‘röstigraben’ en episiotomía y epidural

La episiotomía es mucho más común en la Suiza francófona que en la parte oriental del país. En la Suiza de habla alemana, el personal médico prefiere esperar a que los tejidos se rasguen solos. Estiman que el riesgo de una lesión importante disminuye porque los tejidos se rompen en el punto más débil y la curación es más rápida que con un corte específico.

El ‘röstigraben’ también se puede observar en lo que toca a la anestesia epidural: 60 a 80%Enlace externo de las parturientas usan la inyección de anestésicos para aliviar el dolor durante el trabajo de parto en la Suiza francófona, mientras que en la de habla alemana la proporción es de 25 a 30%. En el Tesino el índice se sitúa a la mitad. Esta diferencia se explica probablemente por la influencia de los países vecinos. En Alemania, la tasa de epidural es tan baja como en la Suiza germanofona. En Francia, por otro lado, es prácticamente sistemática.

Fin del recuadro

Barbara StockerEnlace externo, presidenta de la Federación Suiza de ComadronasEnlace externo, confirma: en la década de 1990, estas especialistas suizas tendían a considerar el parto con anestesia epidural como un fracaso. Incluso hoy en día, es como una especie de honor gestionar un alumbramiento con la menor ayuda posible. “Yo sentía a veces que no había sido capaz de apoyar adecuadamente a una mujer que pedía una epidural”, comenta.

Consideración sexual: un tabú

Lo natural no es el único elemento en boga. Como en Alemania, hay -al menos en la Suiza de habla alemana- una especie de culto a la madre: la madre debe sacrificarse por el niño, sin importar las desventajas. “Nadie te dice que la sensación sexual después de un parto vaginal no es la misma”, explica por ejemplo una madre de Zúrich.

Para ella, ese fue un argumento de peso para optar por la cesárea. “Decirlo en voz alta es mal recibido. Es como poner el sexo antes que al niño”, dice para subrayar la importancia de la sexualidad en una relación. “Quiero quedarme con mi pareja, ¡también por los niños!”

En Suiza, las mujeres que optan voluntariamente por una cesárea a menudo tienen que justificarseEnlace externo porque rápidamente las tachan de egoístas. ¿Pero, cómo aparece realmente en Suiza el fenómeno de “demasiado delicada para pujar”? “No conozco a muchas madres que hayan optado por una cesárea de conveniencia”, afirma una progenitora bernesa.

¿Cuántas cesáreas de conveniencia?

No hay estadísticas sobre las denominadas cesáreas “de conveniencia” en Suiza. En algunos hospitales representan del uno al 3% de todos los nacimientos. Esto significa que tuvieron lugar sin indicaciones médicas, psíquicas u obstétricas. La distinción es difícil de establecer. De hecho, el miedo al alumbramiento por vía vaginal es considerado de orden psicológico.

Dayo Oliver señala que las extranjeras tienden a insistir en la cesárea. A menudo es una cuestión de planificación: el padre quiere poder liberarse de su trabajo para acompañar a su esposa durante el parto. Cuando solamente la fecha de nacimiento es el motivo de una cesárea, es considerada “de conveniencia” en el sentido estricto del término.

La cesárea de conveniencia no es un fenómeno masivo en Suiza. Al contrario, la mayoría de las mujeres suizas están en conflicto con esta práctica. “Algunas desean absolutamente dar a luz por vía vaginal”, dice una madre. “Muchas mujeres se decepcionan si requieren una cesárea, tienen una sensación de fracaso”, confirma Dayo Oliver.

Medicalización del parto

¿Por qué la queja de altas tasas de cesáreas si la mayoría de las mujeres no quieren saber nada al respecto? Para tener una idea clara es necesario poner en perspectiva las estadísticas: en Suiza, la tasa de cesáreasEnlace externo se duplicó en las últimas décadas para estabilizarse luego en alrededor de un tercio de los nacimientos. En comparación con los países de la OCDE, es un índice relativamente alto que no corresponde a las recomendaciones de la Organización Mundial de la SaludEnlace externo. Pero en muchos países es significativamente más alto. En República Dominicana, Brasil, Egipto o Turquía, por ejemplo, supera el 50%.

En cuanto a los motivos, entre el 10 y el 30% de las cesáreas en Suiza obedecen a “indicaciones absolutas”, es decir, para salvar al niño o a la madre. Por ejemplo, si la posición del niño es transversal, si la madre está infectada con VIH o si la placenta se encuentra delante del cuello del útero. Estas cesáreas no son polémicas.

En el 70 a 90% de los casos, la indicación es relativa, por nacimiento múltiple o porque el bebé se presenta de nalgas, por ejemplo. Las más controvertidas -además de las efectuadas por conveniencia- son aquellas que se producen en el curso de un parto vaginal: en el 50% de los casos se realizan por “partos prolongados y sufrimiento fetal”, es decir, si el parto se estanca o el corazón del niño presenta un ritmo alarmante. Muchas mujeres sienten que estas cesáreas son inútiles, que solamente habría que dar más tiempo a la madre.

De acuerdo con la Oficina Federal de Salud Pública, los estudios internacionales establecen un vínculo entre la medicalización del embarazo y el parto y el aumento de las cesáreas. En Suiza, las comadronas lamentan que la mayoría de los controles de embarazo sean efectuados por un ginecólogo.

Tendencias actuales en materia de nacimientos

‘Doulas’. Esta práctica, procedente de Estados Unidos, se amplía gradualmente en Suiza. Una doula es una persona presente durante todo el embarazo y el nacimiento para apoyar emocionalmente a la madre. Es un acompañamiento particularmente importante si las parteras y los médicos cambian durante el parto. Las mujeres que dan a luz deben hacerse cargo de ese servicio.

‘Hypnobirthing’. A través de la autohipnosis, el dolor puede disminuir y favorecer un “nacimiento suave”. Este método, originario de Estados Unidos, también gana popularidad en Suiza.

‘Conservar la sangre del cordón umbilical’. Desde hace algunos años, las mujeres embarazadas reciben folletos de hospitales privados o de ginecólogos de empresas privadas sobre el congelamiento de la sangre del cordón umbilical de su bebé. Es un servicio que requiere un pago. Este método se basa en la idea de que en el futuro podrían surgir nuevas posibilidades de tratamiento con células madre.

Parto en el agua. Desde la década de 1990, los partos en el agua se hicieron populares en Suiza. El agua aliviaría el dolor y simplificaría el nacimiento.

Comadronas con licencia. Tienen una gran demanda en Suiza. Muchas mujeres quieren que una misma persona las siga durante todo el embarazo, por lo que utilizan una comadrona independiente.

Nacimiento con apoyo de una comadrona. Cada vez más mujeres en Suiza quieren que su alumbramiento sea acompañado únicamente por una comadrona, sin la presencia de un médico. Los hospitales amplían la oferta. Por ejemplo, es posible dar a luz con ayuda de esa manera en la clínica ginecológica del Inselspital en Berna, en el hospital municipal Triemli de Zúrich o en los hospitales de Basilea. El Hospital Cantonal de Argovia también ha establecido dos salas de partos en el jardín del establecimiento. Las mujeres pueden dar a luz en un ambiente cálido que no tiene nada de hospital.

Casas de nacimiento. Los nacimientos en este tipo de lugares son cada vez más populares en Suiza: en 2016 nacieron 1 769 bebés en tales estructuras, lo que corresponde al 70% de los nacimientos fuera de los hospitales y casi el 2% de los nacimientos durante ese año en el país. En algunos cantones, esos establecimientos figuran en la lista de hospitales y están cubiertos por los seguros de salud.


Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

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