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Debate Davos Ana Botín: La UE nos ha dado paz y prosperidad

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Ana Botín, presidenta de Banco Santander, aseguró en Davos que el modelo educativo europeo debe modernizarse para vincularlo a las necesidades empresariales. “Ya hay ejemplos exitosos en otros países”, dijo haciendo referencia tácita a Suiza y Alemania.

Ana Botín, presidenta de Banco Santander, aseguró en Davos que el modelo educativo europeo debe modernizarse para vincularlo a las necesidades empresariales. “Ya hay ejemplos exitosos en otros países”, dijo haciendo referencia tácita a Suiza y Alemania.

(WEF/Boris Baldinger)

“Europa vive un momento de redefinición. Ha sufrido múltiples reveses políticos (como los referéndums en Reino Unido o Italia) y la extrema derecha gana terreno en países como Francia o Alemania. Para sobrevivir, la Unión Europea se enfrenta hoy a una prueba de fuego, ¿cierto?”, lanzó Maurice Lévy, director general de Grupo Publicis y moderador un debate sobre el futuro de la UE en el Foro de Davos.

Para Ana Patricia Botín, presidenta de Grupo Santander, que cuenta con 200 000 empleados y más de 120 millones de clientes en una decena de países, la creación de la UE es lo mejor que pudo suceder a los países que la integran. No obstante, la banquera española afirmó que no existe ningún modelo perfecto, así que es tiempo de revisar sus debilidades para cambiarlas.

“Estoy convencida de que la UE es un acierto, nos ha dado paz y prosperidad. Miremos por un momento los casos de España y de Portugal, los avances son inmensos, estamos muy lejos del punto en el que partimos”, reflexionó.

“No me gusta ver a España en la parte inferior de las clasificaciones de desarrollo. Pero ahora está en la lista de los países industrializados. Hace 25 años formaba parte de las naciones en desarrollo. Su PIB por habitante pasó de 15 000 a 30 000 dólares. Hemos avanzado mucho, pero tampoco debemos lanzar las campanas al vuelo, el reto es que cada español y cada europeo cuenten con un trabajo de calidad”, refirió.

Reformar la educación

Botín aseguró que las asignaturas pendientes son múltiples en Europa e incluyen temas como la inmigración o una serie de reformas estructurales –una en el ámbito bancario, por ejemplo– que aún están pendientes. Pero la más urgente de todas, a su juicio, es la educativa.

“La gente debe recibir educación y formación constante, es la única forma de observar cambios reales en su vida y de transformar la economía de su país. Y para ello, la educación debe considerar cada vez más las necesidades de las empresas. Ya hay ejemplos exitosos de ello en el mundo”, dijo.

Con su comentario, Botín hacía una referencia discreta al sistema de formación profesional dual que funciona con éxito en países como Suiza y Alemania, y en los que la tasa de paro juvenil es inferior al 5%. Dicho modelo combina la teoría –impartición de clases en el aula– con el aprendizaje práctico directamente en las empresas para que los jóvenes conozcan de primera mano -y con detalle- las necesidades de las empresas.

Sin unión, Europa perderá fuerza

En la mesa redonda enmarcada por los trabajos de la edición 2017 del WEF también participaron Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo, Mark Rutte, primer ministro de los Países Bajos, y Frans Timmermans, vicepresidente primero de la Comisión Europea (CE). Todos los oradores coincidieron en que las decisiones que se tomen hoy en los países de la UE fortalecerán a este bloque o pondrán en entredicho su futuro.

Mark Rutte recordó que la UE nació con la promesa de que nunca más se viviría una guerra entre países del Viejo Continente, y para economías pequeñas como la holandesa, “esto es una garantía de seguridad en tiempos convulsos por la situación de Rusia o Siria”.

A su juicio, el euro es y seguirá siendo la principal fuerza integradora de la UE. “La crisis que inició en 2008 habría sido mucho peor para algunos países europeos de haber mantenido sus propias monedas”, dijo.

Por su parte, Martin Schulz aseguró que, de cara al futuro, la UE será tan fuerte como lo permitan sus Estados miembros, y esto implica mantenerse unidos.

“En el año 2050, la población mundial sumará unos 8 000 millones de habitantes. Y Europa tendrá unos 450 millones. Esto significa que la UE tendrá menos del 5% de la población global y Alemania, su economía más fuerte, menos del 1% de la población global. ¿Cómo podrían los países de Europa competir solos en la escena internacional?”, cuestionó Schulz.

Frans Timmermans, vicepresidente primero de la UE, coincidió con este diagnóstico, pero aceptó que es necesaria una mayor inclusión de la ciudadanía en las decisiones.

“La clase media no se siente parte del éxito económico de Europa. Y las estadísticas no van a convencerlos. La CE, en particular, debe sacudirse la imagen de que fue creada para complicarle la vida a la gente”, dijo.

Falta conexión y comunicación con los ciudadanos, añadió. “¿Cómo vamos a hacer posible la construcción de una UE que se traduzca en bienestar para todos?”. Timmermans criticó a los países que están apostando por el proteccionismo.

“A veces ignoramos la lucha ideológica que está en marcha. Están quienes apoyan el proteccionismo y la limitación de las libertades. Después, en el otro extremo, tenemos a los que confían en que lo mejor son las sociedades abiertas y libres. La realidad es que no tenemos claro quiénes ganarán las futuras contiendas electorales, pero si triunfan el nacionalismo, toda Europa perderá”, dijo.

“Si la UE no se adapta… morirá. No es tiempo de regodearnos en los éxitos del pasado sino de prepararnos para el futuro”, puntualizó.

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