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‘Salgamos del callejón sin salida’


¿Abrogar el artículo que limita la inmigración? “No”, aconseja Berna


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La iniciativa 'Salgamos del callejón sin salida’ propone abrogar el artículo constitucional adoptado el 9 de febrero de 2014 por una corta mayoría ciudadana en las urnas y cuya aplicación es un verdadero dolor de cabeza para las autoridades suizas. (Keystone)

La iniciativa 'Salgamos del callejón sin salida’ propone abrogar el artículo constitucional adoptado el 9 de febrero de 2014 por una corta mayoría ciudadana en las urnas y cuya aplicación es un verdadero dolor de cabeza para las autoridades suizas.

(Keystone)

Berna recomienda a sus ciudadanos rechazar la denominada iniciativa ‘Salgamos del callejón sin salida’ en las urnas.

El Gobierno de Suiza expresó hoy su desacuerdo a la iniciativa popular que propone borrar el artículo constitucional para limitar la inmigración, surgido, justamente, de otra iniciativa ciudadana.

Esto es democracia directa a la Suiza. El domingo 9 de febrero de 2014 inició el tejido de esta historia: El pueblo votó a favor de la iniciativa popular “para limitar la inmigración ‘en masa’”.

Esto significó establecer un artículo constitucional que estipula esta decisión del pueblo y aplicarla en un límite de tres años. Todo un desafío, el más grave, afrontado por el Gobierno de Berna en el marco de sus relaciones con la Unión Europea (UE). La razón: limitar la emigración del principal socio comercial y de mano de obra extranjera en Suiza significa modificar la política de libre circulación de personas, acordada con Bruselas en el marco de los acuerdos bilaterales entre Suiza y la UE.

Tan grave que Berna no logra aún solucionar cómo aplicar el dictado del pueblo y conciliar este predicado con la política acordada con Bruselas.

Para “salir de este callejón sin salida”, un grupo de ciudadanos –la otra mitad que despertó luego del voto de 2014, dicen algunos- apoyó con su firma otra iniciativa, entregada justo hace un año (27.10.2015) a la cancillería helvética, que busca retirar el dictamen de la otra, para limitar la inmigración. Breve: una iniciativa busca tumbar a otra, ya aceptada.

Este miércoles (26.10.16), el Ejecutivo dio a conocer sus recomendaciones al pueblo sobre esta “contra iniciativa”. No la respalda y recomienda su rechazo, por razones que toman en cuenta el funcionamiento democrático.

El tiempo apremia

La decisión permite a Berna ganar tiempo. Si el Parlamento encuentra una solución para aplicar la iniciativa “contra la inmigración de masas” que sea compatible con los acuerdos bilaterales con la UE, los partidarios de la nueva iniciativa contraria podrían retirar el texto.

Sobre un “eventual contra proyecto directo”, a la iniciativa ‘Salgamos del callejón sin salida’, las autoridades se limitar a informar que decidirán si toman este paso en el plazo legal para ello, es decir, de aquí al 27 de abril de 2017.

Entre tanto, la cámara alta del Parlamento federal (denominada en Suiza Consejo de los Estados) debe decidir en diciembre si acepta o no la versión “ligera” para limitar la inmigración, redactada por la cámara baja (Consejo Nacional). En caso de un aumento de la fuerza laboral inmigrante, el Gobierno podría obligar así a los patrones a informar sobre sus puestos vacantes a las oficinas regionales de colocación para que la mano de obra residente sea primero informada sobre esta oferta, antes de recurrir a nuevos contratos de trabajadores llegados del exterior.

Si esto no resultara suficiente para contener la inmigración, otras medidas podrían ser adoptadas, pero con el acuerdo de la UE si estas decisiones infringieran el acuerdo de libre circulación.

Pese a estas garantías, el gran socio comercial de Suiza no esconde su malestar. Una reunión extraordinaria del comité mixto convocada a solicitud de los embajadores de la UE reunió el martes en Bruselas un número inhabitual de participantes. Entre los puntos criticados se encuentra el hecho de que Suiza pueda decidir por sí misma las medidas que son contrarias al convenio.

Bruselas se ha mostrado inflexible sobre la libre circulación y no quiere abrir una brecha por la que Gran Bretaña pudiera pasar. En Berna, el Gobierno estima que la solución “ligera” de la cámara baja helvética pudiera ser compatible con el acuerdo contraído con la Unión Europa.

swissinfo.ch con agencias

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