Your browser is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this websites. Learn how to update your browser[Cerrar]

Financiación de materias primas


Engrasando las ruedas del abasto de energía y alimentos


Por Matthew Allen, Ginebra


 Otros idiomas: 4  Idiomas: 4
Tankstelle (Keystone)

Un tercio del crudo en el mundo se negocia desde Ginebra. 

(Keystone)

Quizás no lo haya pensado pero comprar una barra de chocolate en el supermercado o llenar el tanque de combustible del auto podrían tener una relación directa con la onerosa multa que le fue impuesta esta semana al banco BNP Paribas.

Dicha entidad financiera ha sido una pieza clave en la financiación del transporte mundial de materias primas. Y Suiza es el principal lugar desde el que fluyen los fondos para la comercialización de los llamados 'commodities'.

La Asociación de Banqueros Suizos estima que en 2011, el sistema financiero suizo otorgó créditos a esta industria por el equivalente a 1,5 billones de dólares (1,35 billones de francos suizos), lo que equivalió a una cuarta parte del volumen total de la financiación otorgada por la banca internacional al comercio de materias primas. La de Suiza es pues una posición muy ventajosa en este lucrativo negocio.

Sin embargo, el floreciente mercado suizo del comercio de materias primas frecuentemente está sometido a los efectos de la especulación. Por ejemplo, esta semana, el banco francés BNP Paribas -uno de los principales prestamistas del sector suizo de los 'commodities'-, recibió un severo golpe por parte del gobierno de Estados Unidos, que le impuso una multa por casi 9.000 millones de dólares.

Financiación al comercio de materias primas

Los bancos, fondos especializados y negociantes de materias primas financian en la actualidad la extracción, almacenaje, transporte, procesamiento, embalaje, inspección y distribución final de muchos insumos.

El volumen de los fondos destinados a financiar el mercado de los commodities sumó 6 billones de dólares en 2011, según la Organización Mundial del Comercio.

Y dicha financiación está conformada por un complejo tejido de negocios financieros que cubre operaciones que contemplan los mismo letras de crédito (para adquirir materias primas en un lugar que serán vendidas algunas semanas más tarde en otro país), que los fondos necesarios para cubrir el costo de trasporte o venta de las mercancías o para adquirir instrumentos derivados que permiten a los principales actores del sector protegerse de las fluctuaciones de los precios internacionales.

Todas estas transacciones se llevan a cabo siempre en un contexto de constante volatilidad de los precios de los insumos, que mantienen una tendencia alcista desde hace dos décadas, aunque hayan experimentado desplomes puntuales en años como el 2009, que concentró o más severo de la crisis.

Las materias primas también atraen a un número cada vez mayor de los nuevos inversionistas que encuentran en este mercado la posibilidad de obtener un rendimiento atractivo para sus patrimonios en un contexto internacional en el que los tipos de interés son cada vez más bajos.

El Departamento de Justicia (Doj) estadounidense considera a esta entidad financiera culpable de violar las sanciones que Washington aplica a Sudán (al haber realizado negocios ilegales con un valor de 6.000 millones de dólares). La autoridad estadounidense anunció pues una multa histórica y la prohibición al banco francés de realizar transacciones en dólares durante todo el 2015.

Lo anterior podría obligar al BNP Paribas a cesar su oferta de créditos en dólares para la industria de las materias primas.

Este banco ha sido pionero en el otorgamiento de créditos para el comercio mundial de petróleo, gas, y otras materias primas. Y también financia regularmente las operaciones de almacenamiento y transporte de estos insumos y de alimentos.

Durante muchos años, los negociadores suizos de 'commodities' se han apoyado en el BNP Paribas y en otras entidades ginebrinas, que han asumido la misión de engrasar las ruedas del sector otorgándole créditos que permiten a los comerciantes de estos productos cerrar la brecha que existe entre el momento en el que cierran una operación y aquel otro –algunas semanas más tarde- en el que se recibe un pago concreto tras la entrega física de las mercancías.

Dado que la mayoría de las transacciones de materias primas se realizan en dólares, surgen dudas sobre la capacidad que tendrá el BNP Paribas para remontar esta restricción. El banco insiste, no obstante, que superará el escollo encontrando a algún banco que acepte a compensar sus operaciones en dólares durante el año próximo.

Mensajes contradictorios

El banco francés expresó oficialmente que “espera que lo sucedido no impacte ni en sus resultado operacional ni su capacidad para atender a la mayoría de sus clientes”.

Sin embargo, un directivo del área financiera del BNP Paribas ha advertido que enfrentar un castigo de esta envergadura será un “proceso difícil” para la institución.

“Nos hemos mantenido muy atentos al comportamiento de nuestros clientes y, en general, no hemos observado ninguna manifestación de incertidumbre masiva”, dijo y aseguró que el banco trabaja en disipar cualquier duda sobre su capacidad de gestión futura.

La prensa, no obstante, manifiesta sus temores sobre la capacidad que tendrá el banco galo para encontrar a un tercero que acepte el riesgo representar al BNP Paribas en toda transacción realizada en dólares. Especialmente debido a los motivos que dieron origen a la multa anunciada el 1 de julio.

La agencia de calificación Fitch es más optimista que los medios de comunicación. “Esperamos que el banco consiga un acuerdo comercial con algún  banco estadounidenses… y no creemos que esto vaya a reducir o perturbar sus operaciones, o traducirse en una pérdida de su posición en la financiamiento comercial”.

Pero en las conversaciones que tienen lugar en Ginebra en los bares y cafés en los que suele reunirse el gremio de los negociadores de materias primas también dan cuenta de un marcado escepticismo.

 “Se discute ampliamente si (BNP Paribas) podrá mantener su línea de negocios”, dice a swissinfo.ch Nicolas Sanchez, director de la oficina ginebrina eurofinasia, empresa de asesoría y financiación de materias primas.

Añade que el impacto de una potencial retirada del mercado dependería sobre todo de la velocidad a la que se materializara. “De desaparecer progresivamente habría un shock, pero no se registraría un problema tan grande como el que podría avecinarse si dejan súbitamente de proveer crédito, y esto último no es realmente previsible”.

La industria suiza de los commodities

El número de negociantes suizos de materias primas ha aumentado sustancialmente a partir del año 2000.

Se estima que en Suiza existen unas 570 empresas especializadas en ese sector. La mayoría está basada en Ginebra, pero también hay firmas presentes en Zug, Zurich y Lugano.

En 2010 empleaban alrededor de 7500 de personas. Pero hay otros 2.000 empleos que se derivan de actividades ligadas al comercio de materias primas en rubros como: asesoría, inspección, respaldo jurídico o financiamiento, según la Asociación de Banqueros Suizos.

El beneficio neto generado por el  negocio de las materias primas sumó 2.000 millones de francos suizos en 2002 y ascendió a 20.000 millones de dólares en 2011, según el Banco Nacional de Suiza.

La Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH de Zúrich) estima que la industria representaba el 3,6% del producto interno bruto helvético en 2010.

La Asociación de Comercio y Transportación de Ginebra (GTSA en inglés) calcula que una tercera parte de todo el petróleo crudo que se vende en el mundo se negocia desde Ginebra. Y esta ciudad es líder mundial en el comercio de carbón y algodón, y número uno de Europa en la venta de azúcar.

Diversificando la liquidez

La Asociación de Comercio y Transportación de Ginebra (GTSA en inglés), el principal órgano de representación de la industria de las materias primas que existe en Suiza,  considera que es prematuro pronunciarse sobre el impacto que tendrá en el sector el castigo que recibió el BNP Paribas.

Pero destaca que el espectro de la financiación al comercio de commodities ya ha registrado cambios importantes en el pasado. Por ejemplo, a partir del 2008 cuando sobrevino una crisis de créditos debido al colapso financiero global, los prestamistas bancarios tradicionales se vieron obligados a reducir el nivel de recursos que otorgaban a esta industria.

“Una brecha que ha sido compensada por otros jugadores ya existentes y por otros nuevos participantes, como bancos basados en otras regiones geográficas, o algunos fondos especializados”, explicó por escrito a swissinfo.ch la GTSA. “Las empresas dedicadas al comercio de materias primas ya han diversificado sus fuentes de liquidez y han hallado nuevos proveedores de fondos”.

Uno de ellos es justamente eurofinasia, un grupo fundado en Singapur en el año 2003 que estableció una sucursal en Ginebra algunos años más tarde. La se especializa en prestar dinero en efectivo a los negociantes de materias primas.

Por otra parte, las grandes firmas del sector, como Glencore o Mercuria, han optado desde hace tiempo por financiar sus propias operaciones extendiendo líneas directas de crédito a sus clientes.

Más demanda que nunca

No obstante, estas soluciones podrían no ser la más adecuadas para todos los negociantes de commodities. Samir Zreikat, fundador de Dealigents, firma ginebrina de asesoría en negocios de materias primas, estima que pedir financiamiento a entidades distintas a los bancos “podría ser una gran piedra en el zapato de los pequeños comerciantes, ya que se ven obligados a abrir sus libros ante competidores mucho más grandes para poder asegurarse un crédito”, dice a swissinfo.ch

 “Y sin quererlo, estarían cediendo información estratégica sobre su capacidad competitiva en el nicho en el que operan”, detalla.

Pero dado el repunte que han experimentado los precios de los insumos básicos durante las últimas dos décadas, el sector tendrá que seguir adaptándose para dar respuesta al insaciable apetito de financiación que hay en el mercado.

El valor de la carga de petróleo se ha cuadruplicado de 1993 a la fecha, según el Índice de Precios de las Materias Primas del Fondo Monetario Internacional. Y en el mismo lapso, el valor correspondiente al cobre se ha triplicado, mientras el del trigo se ha duplicado.

El rol que tiene los créditos en la tarea de asegurar que las barras de chocolate lleguen hasta las estanterías de los supermercados y que las estaciones de servicio dispongan siempre de combustible jamás había sido más crítico que ahora. Y el mercado deberá responder a estas circunstancias. Pero con BNP Paribas o sin él, Suiza quiere seguir siendo durante algún tiempo más el jugador que obtenga la mayor tajada del pastel de la financiación de las operaciones del comercio de materias primas.


Traducción del inglés: Andrea Ornelas, swissinfo.ch

×