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Transfusiones


La sangre de homosexuales sigue prohibida para donaciones




Desde 1988, los homosexuales hombres no deben donar sangre en Suiza. (Keystone)

Desde 1988, los homosexuales hombres no deben donar sangre en Suiza.

(Keystone)

Mentir para donar. A esta situación pueden llegar los homosexuales varones en Suiza, que desde que se produjo la epidemia de sida no pueden ser donantes de sangre, por el principio de precaución. Algunas voces exigen termine este veto, que califican de discriminatorio. 

“¿Usted ha tenido relaciones sexuales entre hombres desde 1977?”, es una de las preguntas del cuestionario al que todos los potenciales donadores de sangre masculinos deben responder por escrito antes de ser aceptados. Si la respuesta es “sí”, no son idóneos para la transfusión.

“Mis amigos y yo hemos mentido en varias ocasiones para poder donar nuestra sangre”, admite Stoyan*. El bernés (29) no comprende esta exclusión. “La interdicción está bien para aquellos con compañeros sexuales múltiples, pero este tipo de comportamiento no tiene nada que ver con la homosexualidad”.

12 meses de abstención para donar, en Francia

En Suiza, la exclusión de los “hombres que tienen sexo con hombres” (HSH) fue instaurada en 1988 debido a los riesgos de transmisión del sida. Varios países vecinos han renunciado ya a esta regla, como Italia, España, Portugal y Polonia. Otros más abandonaron la prohibición, pero mantuvieron estrictas restricciones.

El ejemplo más reciente es el de Francia. En Noviembre de 2015, el Hexágono decidió que a partir de la primavera de 2016 los HSH podrán donar su sangre (células y plasma) si no han tenido relaciones con otro hombre doce meses antes. Aquellos con una relación sexual estable y que se abstengan de relaciones durante 4 meses, podrán donar plasma (parte líquida de la sangre).

Las autoridades francesas desean proceder por etapas para levantar el veto de donación sanguínea de HSH. La ministra francesa de Salud Marisol Touraine realizará este año un estudio centrado en los nuevos donadores. “Si no hay riesgos, las reglas que se aplican a los homosexuales serán similares a las generales al año siguiente”. En su cuenta Twitter, dice alegrarse del fin “de una discriminación y de un tabú”.

 (swissinfo.ch)
(swissinfo.ch)

Denuncia de estigmatización

Los militantes franceses de la causa homosexual no saltaron de gusto. Numerosos de ellos deploran que las condiciones de la donación aún no sean las mismas para todos. La organización SOS homophobie estima que “esta evolución no pone fin a la estigmatización de los gays y alimenta también la homofobia”.

La asociación francesa de defensa de los derechos de los LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) centra su queja en el hecho de que “los criterios de exclusión no se fundan en la noción de ‘población de riesgo’, sino en la de ‘comportamiento de riesgo’”.

La plataforma de organizaciones homosexuales de Suiza Pink Cross comparte esta visión y la califica de discriminatoria. "El reglamento es hipócrita. Bajo el pretexto de la seguridad se excluye a un sector de la sociedad”, deplora su copresidente, Mehdi Künzle.

Künzle estima que Swissmedic, la autoridad encargada de la vigilancia y las reglas de los servicios de transfusión sanguínea, “debe terminar de imponer su veto cada vez que el tema se discute para poder establecer un debate factual y sereno”.

¿Condición o prohibición escondida?

Muchas otras voces se alzan en Suiza para reclamar el fin de la prohibición de donaciones de sangre del sector homosexual. Varias intervenciones parlamentarias fueron presentadas con ese propósito. En otoño pasado, el Gobierno respondió a una interpelación de un legislador del Partido Liberal Radical (centro-derecha). “El Consejo Federal considera que todos los esfuerzos deben hacerse para que el comportamiento de riesgo y no la orientación sexual sea el criterio de exclusión”.

El Servicio de Transfusión Sanguínea de la Cruz Roja Suiza (Transfusión CRS) estudia la posibilidad de refutar esa exención. Busca inspiración en el modelo francés, incluso si no complace totalmente al director de la organización Rudolf Schwabe. Para el directivo, es “absurdo” el periodo de abstinencia de 12 meses impuesto en Francia a los homosexuales que desean donar su sangre. “Esta condición equivale casi a una prohibición, aun cuando es menos discriminatoria. Nadie va a respetar una abstinencia sexual de un año con el objetivo de donar su sangre”.

Transfusión CRS apoya el establecimiento de criterios que se basen en prácticas y no en la orientación sexual de los donantes. La organización envió a Swissmedic una solicitud de modificación del reglamento, que deberá ser evaluada. Rudolf Schwabe se muestra optimista: “Estoy convencido de que lograremos cambiar las reglas de aquí a principios del 2017”.

VIH hoy

La Oficina Federal de Salud Pública (OFSP) estima que en 2015 se produjeron alrededor de 500 nuevos diagnósticos de contagio del VIH en Suiza (extrapolación a partir de los casos confirmados hasta septiembre). Una cifra similar a la de 2014.

En lo que concierne a los HSH, los nuevos diagnósticos son 240. “Se constata que el riesgo relativo de ser infectado por el VIH sigue siendo mucho más importante entre los HSH. Cerca del 60% de los nuevos casos diagnosticados en hombres conciernen a HSH. En cambio, los nuevos casos en hombres activos sexualmente representan un 3%”, anota la OFSP.

Swissmedic rechaza toda discriminación

Swissmedic rechazó dos proposiciones de Transfusión CRS y el instituto no parece dejarse influenciar por las flexibilizaciones adoptadas en otros países.

“Las reglas en Suiza se basan en la situación y en los datos científicos locales”, subraya Peter Balzli, portavoz de Swissmedic, que se defiende de toda acusación de discriminación infundada.

Al citar datos de la Oficina Federal de Salud Pública, Balzli recuerda que “los HSH se ven casi 30 veces más afectados por infecciones del virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) que la población en general”.

Peter Balzli agrega que Swissmedic “no rechaza entrar en materia” y precisa que el instituto tiene la tarea de reevaluar los criterios de exclusión en caso de solicitud. Un cambio de práctica podría ocurrir, por ejemplo, si introdujera en el mercado suizo una vacuna contra el virus VIH o si las tasas de infección del virus entre la población homosexual masculina disminuyeran considerablemente.

No obstante, se observa la tendencia inversa: la reciente evaluación arrojó que de mil personas domiciliadas en Suiza, tres están infectadas por el VIH. Esta proporción asciende a 100 de 1 000 entre los HSH.

“Las relaciones sexuales entre hombres deben ser todavía consideradas como un comportamiento de riesgo”, concluye el portavoz, ante estos datos.

Por su parte, los especialistas del sida objetan también la exclusión de los homosexuales de la donación sanguínea. La profesora Alexandra Calmy, responsable de la unidad VIH-Sida de los Hospitales Universitarios de Ginebra, la califica de discriminatoria. “Hay, efectivamente, una incidencia alta de nuevos diagnósticos del VIH entre los homosexuales hombres, pero esto no justifica la interdicción”. Defiende, en cambio, una evaluación con base en los comportamientos de riesgo.

*nombre conocido por la redacción 

Donaciones de sangre

Los homosexuales no son los únicos en ser excluidos de las donaciones de sangre en Suiza. Los consumidores de drogas a través de jeringas, las personas con relaciones sexuales con múltiples parejas o con una relación sexual estable de menos de cuatro meses no pueden tampoco donar, ni tampoco aquellas parejas de personas infectadas con el VIH o que padecen sífilis, hepatitis B o C.

El potencial donador debe cumplir esos criterios, que se clarifican a través de un cuestionario y una entrevista personal con un especialista médico, antes de una eventual transfusión sanguínea.

Cada donación de sangre se analiza en laboratorio para descartar todo agente patógeno, pero no existe seguridad al 100%, debido a la “ventana de diagnóstico”, es decir, el tiempo entre el momento de la contaminación y la defectibilidad de los agentes patógenos o de anticuerpos en el laboratorio.

Para el VIH, esa ventana es de doce días. Esto significa que si una persona ofreció su sangre en los doce días posteriores a su contaminación con el VIH, pone en riesgo al receptor de la donación, pues los exámenes para detectar el virus no pueden ser eficaces durante ese periodo.  

El último caso de transmisión del VIH por transfusión sanguínea ocurrió en enero de 2001. El donante era heterosexual.

(Fuente: CRS Transfusión) 


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Traducción del francés: Patricia Islas, swissinfo.ch

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