Your browser is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this websites. Learn how to update your browser[Cerrar]

Punto de vista


El Foro Social Mundial goza de buena salud


Por Sergio Ferrari


Por Sergio Ferrari

El principal éxito de esta edición del Foro Social Mundial (FSM) fue su propia realización en medio del adverso y complejo clima no solo meteorológico –llovió los cinco días–, sino también político-militar, tras el sangriento atentado del 18 de marzo en el Museo Bardo, apenas 6 días antes de la inauguración del Foro.

La multitudinaria movilización de apertura, menos colorida y exultante que la de la edición 2013, fue la primera respuesta ciudadana “globalizada” contra ese atentado terrorista.

El segundo logro perceptible fue el aumento de la calidad de la reflexión. Si bien es prácticamente imposible sintetizar los resultados de más de mil actividades autogestionadas, propuestas por casi 4 500 organizaciones del mundo entero, muchas de ellas aportan pistas interesantes.

Un ejemplo concreto: el Foro Parlamentario Mundial –realizado en el mismo recinto de la Universidad El Manar–, por primera vez en su historia concluyó con mociones consensuadas sobre temas esenciales: ¿Cómo confrontar la deuda en tanto instrumento de dominación de los pueblos?; la construcción común de la paz; la lucha concreta contra la impunidad de las empresas trasnacionales.

Sergio Ferrari es periodista 'freelance' y portavoz de la ONG suiza E-Changer.

En el panel sobre esta temática, la delegación helvética anunció el lanzamiento, en abril, en Suiza, de una iniciativa popular a favor de multinacionales responsables. Cada diputado o senador presente se comprometió a multiplicar en las instancias legislativas de sus países estas propuestas como ejes programáticos consensuados. La presencia de representantes de Podemos, de España, y Syriza, de Grecia, tuvo un significativo valor simbólico: las dos fuerzas políticas europeas, nacidas de la indignación y de la lucha antiglobalización, son parte de este amplio y diverso espacio altermundialista y se sienten cómodas en el mismo.

Casi 30 Asambleas temáticas de Convergencia permitieron profundizar las reflexiones en los dos últimos días del FSM sobre temas generales trascendentes y en espacios amplios. El lanzamiento de una campaña mundial sobre la protección social universal: o la preparación de la contracumbre a la Conferencia de la ONU sobre el Clima, prevista para diciembre próximo en París.

La necesidad de un Programa (Carta) Mundial común sobre derechos económicos y sociales para los desempleados. O bien el impacto de la política migratoria actual de la Unión Europea para los países del Sur. Los avances hacia un impuesto fiscal internacional; el debate sobre los retos de la agroecología y la soberanía alimentaria  o las nuevas formas de ciudadanía planetaria –por ejemplo los Derechos de los Habitantes–, hicieron parte de esa paleta de reflexiones.

Existen preguntas de fondo que no son nuevas y que se remontan a la creación del Foro en el año 2001. ¿Cómo hacer para que el FSM no se limite a ser una feria altermundialista y canalice acciones políticas concretas y propuestas alternativas? ¿Cuál es la relación entre este espacio antiglobalización y el poder político? ¿Qué ha aportado en concreto en estos 15 años el proceso forístico en marcha? ¿Puede escapar el FSM de las contradicciones intra-árabes que produjeron incluso tensiones evidentes entre argelinos y otras delegaciones del Magreb presentes esta semana en Túnez?

No todos estos interrogantes encontraron respuesta. La búsqueda de alternativas sistémicas desde la sociedad civil es un proceso lento que no se puede limitar a tres o cuatro lustros.

Punto de vista

swissinfo.ch reúne en esta columna una selección de textos escritos por personas ajenas a la redacción. En ella publicamos los puntos de vista de expertos, líderes de opinión y observadores sobre temas de interés en Suiza con el fin de alimentar el debate.

Sin embargo, muchos de los gobiernos abiertos, democráticos o progresistas de América Latina, embebieron sus concepciones políticas en el altermundialismo. Experiencias políticas innovadoras como Podemos o Siryza en Europa también surgen de la misma cuna. Numerosas experiencias de empoderamiento ciudadano en distintos rincones del mundo y redes en consolidación como la Marcha Mundial de Mujeres; la Vía Campesina; por la Justicia Fiscal; contra la deuda; contra el calentamiento climático, etc. también apuntan al aporte de la reflexión altermundialista.

Y en ese proceso, la nueva edición de Túnez  parece confirmar una realidad. El FSM sigue vivo y goza de buena salud. Y ni siquiera el terrible atentado en el Museo Bardo logró herirlo o enfermarlo. Solamente, interpelarlo.

×