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Engranaje


Gaza en guerra, en un Medio Oriente en llamas


Por Frédéric Burnand, en Ginebra


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Los bombardeos sobre Gaza se reiniciaron el miércoles, tras el fracaso del primer cese al fuego que solo Israel respetó. La Franja de Gaza tiene una dimensión equivalente al cantón suizo de Ginebra, con una población de más de 1.6 millones de habitantes.  (Keystone)

Los bombardeos sobre Gaza se reiniciaron el miércoles, tras el fracaso del primer cese al fuego que solo Israel respetó. La Franja de Gaza tiene una dimensión equivalente al cantón suizo de Ginebra, con una población de más de 1.6 millones de habitantes. 

(Keystone)

La guerra en Gaza se produce en medio de un contexto regional que ha cambiado con el recrudecimiento del conflicto entre sunitas y chiitas, avivando discordias en la zona del Creciente Fértil.

Como en 2006, en 2009 y en 2012, la Franja de Gaza se encuentra bajo el fuego del ejército israelí, tras el lanzamiento de misiles del grupo armado Hamás y de otros grupos palestinos. Tras la tregua humanitaria, el fuego cruzado se reanudó  en Gaza.

Egipto es el centro de las negociaciones de un alto al fuego, pero aún no hay acuerdo del cese de las hostilidades.

“El objetivo estratégico es terminar con estos tiros. Uno se sirve militarmente, cuando la vía diplomática fracasa. Pero continuamos, entre bastidores y pese a todo, a trabajar para aplicar el plan egipcio de cese al fuego”, asegura a swisisnfo.ch Yigal Palmor, portavoz del Ministerio de Asuntos Extranjeros de Israel.

Especialista de larga data sobre el Medio Oriente, el doctor en Relaciones Internacionales en el Instituto de Estudios Superiores para el Desarrollo, Pascal de Crousaz, estima que esta posición es creíble:

“Benjamin Netanyahu no apoya un ‘vamos a la guerra’, un actuar contrario al de su predecesor, Ehud Omert y sus aliados del Partido Laborista, que llevaron a fines de 2008 y principios de 2009 a una guerra devastadora para los civiles de Gaza. Desde el inicio de la ofensiva israelí, el Primer Ministro hizo saber que a la calma respondería con la calma. Dicho de otro modo, si Hamás terminaba con sus tiros, Israel terminaría con su ofensiva militar”.

Décimo día de la ofensiva israelí

El balance de 10 días de ataques: Según la ONU, más de 210 palestinos han sido asesinados desde el inicio de la ofensiva israelí en la Franja de Gaza, el 8 de julio. En el mismo periodo, las organizaciones armadas de Gaza han lanzado más de 1.200 cohetes contra Israel. Un israelí murió.

Israel y Hamás se comprometieron a respetar una tegua humanitaria de 5 horas este jueves (de 10:00 a 15:00 horas locales), pero al término de este plazo, se reinició el fuego.

El miércoles, al menos 25 palestinos, entre ellos 8 niños, fueron muertos. Cuatro de ellos perdieron la vida en un bombardeo en una playa de Gaza. 

Fuente: AFP y Reuters

El mejor plan, según el gobierno israelí

Yigal Palmor precisa sobre la iniciativa egipcia : “Hasta ahora, es el mejor plan. Goza de un muy raro consenso de la Liga Árabe, de la Unión Europea, de Estados Unidos y de Israel. Hay que preservarlo. Tiene un objetivo diplomático de gran importancia y la voluntad de muchos actores de verlo realizado”.

¿Y qué hay de los palestinos? “Imposible en las condiciones actuales que haya una delegación palestina con representantes de Hamás”, responde el portavoz israelí.

Pascal de Crousaz matiza: “Incluso en la charte (1988, abiertamente antisemita, ndlr) Hamás rechaza el derecho a existir de Israel; en los hechos, sus jefes políticos han hecho saber claramente que sería posible concluir con el adversario una tregua de larga, muy larga duración. Pero Hamás no espera poner fin a esta confrontación sin obtener, en un acuerdo de cese al fuego, al menos un aligeramiento del bloqueo israelí-egipcio que asfixia a Gaza desde hace años y transforma ese territorio sobrepoblado en una prisión a cielo abierto”.

Diplomático palestino y director ejecutivo del Centro de Ginebra para la promoción de los Derechos Humanos, Imad Zuheiri pone el dedo en el renglón: “Hamás es un actor de la escena política palestina. Es una realidad. Pese a todas las diferencias que tenemos con la gente de Hamás, en la visión, en la táctica e incluso en la estrategia, hemos encontrado un acuerdo con nuestros hermanos de Hamás y con otras formaciones políticas palestinas. Como miembros del Fatah (el Movimiento Nacional para la Liberación de Palestina), debemos actuar de modo responsable. Estamos en un proceso de reconciliaciones nacionales.”

El programa es el mismo para todos, reitera: La creación de un Estado palestino. “Los medios pueden diferir. No es fácil tras años de ruptura, volver a la reconciliación. Sobre todo cuando Israel hace todo por destruirla, como lo muestra lo que ocurre ahora en Gaza”.

Palestinians flee their homes (Keystone)

Estas personas palestinas buscaban refugio el miércoles en la ciudad de Gaza. 

(Keystone)

Sobre el Estado palestino

Esas guerras repetidas se produjeron luego del retiro unilateral y sin negociación de los israelíes de la Franja de Gaza en 2005. El gusano está en la fruta desde la creación del Estado de Israel en 1948, como lo explica en su blog  (en Rue89), Jean-Pierre Filiu, profesor de Historia y Ciencias Políticas (París) y autor de una ‘Historia de Gaza’, publicada en 2012.

Con ese último conflicto, la creación de un Estado palestino parece más lejos que nunca. El gobierno de Netanyahu, el más de derecha en la historia israelí, casi no ha mostrado hasta ahora ni la voluntad real de negociar con la Autoridad Palestina, ni la intención de abandonar su política de colonización, como lo mostró la iniciativa, nacida muerta, del secretario de Estado estadounidense, John Kerry, lanzada el año pasado.

Del lado palestino, ya tampoco se cree en ello, visto el fracaso de la lucha armada y los escasos resultados de la opción diplomática elegida por la Autoridad Palestina, y elaborada en colaboración con el gobierno israelí en lo que se refiera al plan de seguridad.

Pero no todo está perdido, estima Imad Zuheiri:

“Hay una tercera opción, la vía legal con la ONU, la Corte Penal Internacional y otras instancias internacionales. Este campo jurídico es muy rico. La Autoridad Palestina seguirá en esta dirección, además de la diplomacia y otras formas de resistencia que defiendan el Derecho Internacional Humanitario”.

Desde el reconocimiento, en 2012, de Palestina por la ONU y su Consejo de Seguridad como Estado observador no miembro, la diplomacia palestina teje su telaraña en el sistema onusiano con posibilidades nuevas en términos de acción legal. “Hemos ratificado una quincena de convenios internacionales”, precisa Imad Zuheiri. 

Posición de Suiza

El Ministerio de Exteriores expresó su preocupación ante la escalada de violencia en el territorio palestino ocupado y particularmente sobre la situación en la Franja de Gaza. Apeló a todas las partes en conflicto a respetar sus obligaciones del Derecho Internacional, especialmente a las que conciernen a la protección de la población civil e invitó a los gobiernos israelí y palestino a retomar las negociaciones. 

swissinfo.ch

La guerra de más en Medio Oriente

Falta medir el impacto que la guerra de Gaza tendrá en un Medio Oriente en vías de recomposición por la guerra cada vez más intensa que liberan los sunitas y los chiitas con Arabia Saudita de un lado, y con Irán, del otro. Se constata la emergencia de un califato autoproclamado entre Siria e Irak.

Por ahora, el impacto parece limitado, según Pascal de Crousaz: “En caso de que se agrave de modo extremo el conflicto en Gaza, ahora o en unos meses, o en un nuevo levantamiento en Cisjordania, las chispas del viejo conflicto israelí-palestino podrían ser más intensas en una región que no está dispuesta a encontrar la paz. Además, en Líbano, desde donde partieron los tiros hacia Israel, el eslabón débil es Jordania.

Este último es uno de los países que escapan al conflicto sunita-chiita. “El país está compuesto por una mayoría sunita, pero mantiene un equilibrio precario con una gran parte de su población de origen palestino y un 20% constituida por refugiados sirios”.  Una perspectiva de la que son conscientes los gobiernos de la región y Occidente. 


Traducido del francés, Patricia Islas, swissinfo.ch

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