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Si Viktor Yanukóvich y su hijo Oleksander tienen cuentas en Suiza, ya no podrán acceder a ellas. (Reuters)

Si Viktor Yanukóvich y su hijo Oleksander tienen cuentas en Suiza, ya no podrán acceder a ellas.

(Reuters)

Al anunciar el bloqueo de posibles cuentas en Suiza del depuesto presidente ucraniano Viktor Yanukóvich y sus allegados, el Gobierno reaccionó con celeridad, afirman dos expertos en blanqueo de dinero. Pero de probarse el origen ilícito de los fondos, la imagen de Suiza sufriría un daño “enorme”, advierten.

El exiliado expresidente de Ucrania y su entorno robaron 70.000 millones de dólares (61.500 millones de francos suizos) a las arcas del Estado, según el primer ministro Arseni Yatseniuk. Y una pregunta flota en el aire: ¿Se encontrará parte de ese dinero en la banca suiza?

Para curarse en salud, el Gobierno helvético anunció el viernes pasado el bloqueo de cualquier cuenta que pudieran tener Yanukóvichy otras 19 personas cercanas a él en la plaza financiera suiza.

“A excepción de los bancos, nadie sabe cuánto dinero ucraniano estaría en Suiza. Intuitivamente, parto del principio de que no hay mucho dinero aquí, y que este se halla sobre todo en las plazas financieras que no están cooperando a nivel internacional, particularmente las de los países árabes”, afirma Gretta Fenner, directora del Instituto sobre Gobernanza de Basilea, un organismo independiente que milita en favor de la responsabilidad empresarial y que lucha contra la corrupción.

La prensa ha afirmado que durante los últimos días de la presidencia de Viktor Yanukóvich se multiplicaron los fondos transferidos desde Ucrania a los bancos suizos. Thomas Sutter, portavoz de la Asociación Suiza de Banqueros (ASB), declina confirmar o rechazar esta información, pero destaca que “FINMA, el órgano de supervisión y control de los mercados financieros, fijó reglas claras sobre las debidas diligencias que deben realizar los bancos y los intermediarios financieros”.

Según explica Sutter, la expedita reacción del Gobierno no significa que el dinero -si lo hubiera en Suiza- provenga automáticamente de delitos o de episodios de corrupción. “Los bancos no están implicados en los actos de corrupción, pero es a través de ellos que transitan los flujos financieros de las empresas basadas en Ucrania. De ahí que concedamos tanta importancia a los acuerdos internacionales y a cualquier evidencia (de delitos potenciales)”, refiere.

Blanqueo de capitales de PEP

El bloqueo de cuentas que decretó el Gobierno suizo el pasado 28 de febrero concierne a 20 personas políticamente expuestas (PEP) de nacionalidad ucraniana.

La lista está encabezada por Viktor Yanukóvich e incluye a personalidades que ocuparon cargos políticos, económicos o financieros de relevancia durante su gobierno.

La plaza financiera suiza y otras entidades que administren activos -o tengan conocimiento de ellos- pertenecientes a cualquiera de estas personas deben comunicarlo de inmediato a las autoridades.

De lo contrario, estarían contraviniendo las llamadas obligaciones de debida diligencia a las que deben ceñirse, arriesgándose a ser castigados por incumplimiento.

Dentro de la banca, se conoce como debida diligencia el cuidado y las medidas que deben tomar las instituciones para conocer a fondo a sus clientes y pedir información sobre el origen de sus fondos, con objeto de prevenir el lavado de dinero, la financiación del terrorismo y otros delitos.

Debida diligencia

Gretta Fenner no duda de que los bancos suizos hayan aplicado correctamente la debida diligencia, ya que son los primeros interesados en actuar escrupulosamente. “De acuerdo con mis contactos, los bancos han observado de cerca estas reglas. Y no solo durante los últimos días, sino desde que la situación en Ucrania comenzó a deteriorarse”, indica.

Olivier Longchamp, experto en imposición y relaciones financieras internacionales de la ONG Declaración de Berna, es más escéptico. “Si la banca sabe que el dinero es ilegal, no tiene derecho a aceptarlo. Pero ningún intermediario financiero ha sido condenado jamás por esta razón en Suiza. Y este es en realidad el tema crucial”.

Algunos detractores de la plaza financiera helvética critican que Suiza haya esperado hasta la destitución del presidente ucraniano para actuar, considerando que desde hace mucho tiempo se cuestionaban las prácticas de Viktor Yanukóvich.

 

“Suiza tiene la posibilidad legal de congelar activos a título preventivo y sin que ningún nuevo gobierno lo solicite”, confirma George Farago, portavoz del Ministerio suizo de Asuntos Exteriores.

“Pero el bloqueo de activos solo es posible a partir del momento en que las personas políticamente expuestas (PEP) dejaron el poder. De otra manera, las posibilidades de obtener asistencia judicial de otro país son limitadas y tampoco sería viable proceder a la devolución de los fondos”.

Farago refiere que Berna reaccionó con una gran celeridad en el caso de Ucrania y destaca que el suizo fue el primer gobierno que anunció que congelaría los fondos ucranianos.

Acción preventiva y leyes más duras

Gretta Fenner y Olivier Longchamp comparten la visión del gobierno. “El Consejo Federal reaccionó de forma bastante expeditiva, indicando con ello que Suiza no es un refugio para este tipo de dinero. Esto es positivo”, asegura el representante de Declaración de Berna.  

La Unión Europea (UE) reaccionó ocho días más tarde y aún no ha publicado la lista de PEP que tiene en la mira.

Fenner anota que si el gobierno suizo hubiera ordenado congelar fondos aún más rápido, habría corrido un gran riesgo nacional e internacional.

“Si hubiera habido un bloqueo algunos días antes y el presidente Yanukóvich hubiera regresado al poder, la nueva ley del gobierno para la lucha contra el blanqueo de capitales estaría muerta antes de haber llegado siguiera al Parlamento”, considera la especialista.

Una legislación que genera gran expectativa y que actualmente es objeto de un proceso de consulta.

Cronología: Las fortunas de los déspotas en cajas fuertes suizas

Unificar las listas

El principal obstáculo que enfrentan actualmente los gobiernos, los bancos y las ONG en la lucha antiblanqueo es que aún no existe ninguna lista internacional de PEP. Esto es, solo circulan algunas elaboradas por instancias como la ONU, los gobiernos o los bancos mismos.

Por ello, el Instituto sobre Gobernanza de Basilea propuso al Grupo Wolfsberg -que reúne a 11 de los principales bancos privados del mundo que se han manifestado a favor de la lucha contra el lavado de dinero- editar una lista común. Esta organización decidió tomar como definición de PEP la establecida por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

Daño a la imagen suiza

Nadie ha probado por el momento que el dinero de las PEP ucranianas esté en Suiza. “Pero si se descubriera parte de estos fondos en suelo helvético, quedaría en evidencia que el compromiso de la plaza financiera de aceptar exclusivamente dinero limpio y de cumplir con el fisco no se traduce en hechos. Y el daño para la imagen de Suiza sería enorme”, advierte Olivier Longchamp.

Gretta Fenner coincide en que existen riesgos para la imagen del país. Pero, a su juicio, Suiza es uno de los países que trabaja más activamente en la lucha antiblanqueo y en la restitución a los gobiernos de fortunas amasadas ilegalmente por dictadores.

Otros países “simplemente se sientan sobre estos millones sin hacer absolutamente nada”, dice, y considera frustrante que los países que despiertan sospechas sean aquellos que sí están haciendo algo para combatir el dinero de origen ilícito.

En opinión de Fenner, la presión internacional debería dirigirse sobre todo hacia los centros financieros de países árabes y asiáticos, y hacia las jurisdicciones británicas independientes.

Según la directora del Instituto sobre Gobernanza de Basilea, para mejorar la lucha contra el lavado de dinero también hay que trabajar en la prevención. “FINMA podría ser más severa con los bancos; las multas de 60.000 francos que tuvieron que pagar Credit Suisse y UBS por los fondos de Mubarak (expresidente egipcio) no le hicieron daño a nadie”.

Y aborda también la necesidad de que la comunidad internación coordine mejor los movimientos que realiza en contra de los responsables de este tipo de delitos. “En el seno de la Unión Europea, aparentemente, aún existen países que se oponen al bloqueo de fondos, lo que entorpece la eficacia de los esfuerzos internacionales”.


Traducción: Andrea Ornelas, swissinfo.ch



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