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Día Mundial de la Alimentación


“La seguridad alimentaria, un desafío para todos los países”


Por Michele Novaga, Milano


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Awilo Ochieng Pernet delante del Pabellón Suizo de la Expo 2015 en Milán. (Michele Novaga, swissinfo.ch)

Awilo Ochieng Pernet delante del Pabellón Suizo de la Expo 2015 en Milán.

(Michele Novaga, swissinfo.ch)

Con la explosión del comercio internacional de productos alimenticios, para tutelar la salud de los 7 mil millones de consumidores es cada vez más importante definir normas reconocidas y aplicadas en todos los países. Un desafío asumido por la Comisión del Codex Alimentarius, como explica su presidenta, la suiza

Pesticidas, aditivos, OGM, alimentos en mal estado, adulterados o contaminados: con el crecimiento de los intercambios internacionales han aumentado también en las últimas décadas los riesgos para la salud de los consumidores. En muchos países, la mayor parte de los productos alimenticios existentes en el mercado provienen de regiones alejadas. A menudo los consumidores disponen de muy pocas informaciones sobre el origen y la composición de los alimentos que se encuentran a la base misma de su nutrición cotidiana.

Creada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Comisión del Codex Alimentarius está encargada de armonizar las normas del comercio internacional de productos alimentarios para mejorar la protección de los consumidores. Esta comisión, de la que forman parte 185 países, es presidida desde el 2014 por Awilo Ochieng Pernet, quien presentó hace pocos días su actividad en el pabellón helvético en la Expo 2015.

En ocasión del Día Mundial de la Alimentación de este 16 de octubre, swissinfo.ch solicitó a la jurista una entrevista sobre el trabajo desarrollado por el organismo a su cargo para mejorar la seguridad de los productos alimenticios. 

Awilo Ochieng Pernet 

Nacida en Uganda, Awilo Ochieng Pernet estudió en la Universidad de Friburgo donde en 1992 se graduó en Derecho. 

Luego de trabajar, entre 1993 y 2013, en la Oficina Federal de Salud Pública, desde inicios del 2014 pasó a dirigir las Relaciones Multilaterales en la Oficina Federal de Seguridad Alimentaria y  Veterinaria.

En posesión de un Master en Alimentación Humana y Seguridad Alimentaria, el 15 de julio del 2014 Awilo Ochieng Pernet fue electa presidenta de la Comisión del Codex Alimentarius, organismo del cual era vicepresidenta desde el 2011.

swissinfo.ch: ¿Cómo interviene la Comisión del Codex Alimentarius para proteger la salud de los consumidores?

Awilo Ochieng Pernet: Desarrollamos normas que controlan toda la cadena alimenticia, desde la cosecha de los productos en el campo hasta los consumidores finales, con el objetivo de garantizar la calidad y la seguridad de los alimentos. Además, renovamos cada año esas normas con base en las nuevas informaciones que nos llegan de todo el mundo, y establecemos nuevas disposiciones.

Quisiera darle un ejemplo: en ocasión del escándalo de la melamina contenida en la leche de China, no contábamos con normas de referencia. Simplemente no imaginábamos que alguien fuera a meter esta sustancia en la leche. En estos casos es necesario reaccionar rápidamente, garantizando que cada recipiente de leche que se encuentre en los supermercados y negocios responda a los criterios de seguridad. Desarrollamos entonces un estándar internacional para hacer que la leche vendida sea segura para cada consumidor a nivel mundial.

swissinfo.ch: ¿El problema de la seguridad de los productos alimenticios incumbe solo a los países en desarrollo o implica también a los países industrializados?

A.O.P.: La seguridad de los alimentos es un desafío que corresponde a todo el mundo. Los países en vía de desarrollo deben hacer frente a mayores problemas, como la falta de medios para efectuar los controles. Pero también en los países industrializados registramos casos de intoxicación de alimentos: en Suiza, por ejemplo, vivimos recientemente un caso de contaminación del agua en el Cantón de Neuchâtel.

Por otra parte, se hace cada vez más difícil diferenciar un país de otro, desde el momento en que los intercambios comerciales de alimentos se han convertido en procesos extremadamente complejos. Muchos productos son elaborados, por ejemplo, en el sur y luego enviados al norte del mundo. Entonces, debemos trabajar para que todos los sujetos involucrados produzcan y garanticen una alimentación sana.

swissinfo.ch: ¿Según su percepción, el mercado internacional de alimentos está bien regulado?

A.O.P.: Puedo decir que la seguridad en los productos alimentarios figura entre las prioridades de cada país miembro de la Comisión del Codex Alimentarius y que, en general, el alimento es sano a nivel mundial. Sin embargo, se dan situaciones en las cuales un solo ingrediente o una pequeña cantidad de comida pueden acarrear consecuencias muy negativas. El mundo cambia, todo avanza muy veloz, y como los productos son trasladados de una parte a otra, a veces es difícil determinar el origen e intervenir en cada estadio de la cadena alimenticia.

swissinfo.ch: ¿Qué falta hacer? ¿Son necesarias nuevas medidas internacionales?

A.O.P.: No puedo decir que ya hicimos todo. Debemos continuar en esa dirección, utilizando las informaciones que tenemos para aumentar el nivel de seguridad, empleando incluso las nuevas tecnologías. Y obviamente, debemos actuar de modo que nuestras normas sean aplicadas por los miembros y que se refuercen los controles de la autoridad de modo de descubrir y evitar las violaciones.

Por ejemplo, en lo que respecta a las etiquetas alimentarias. Se trata de instrumentos fundamentales de comunicación a los consumidores que presentan muchas informaciones además de los ingredientes. Sirven para una elección consciente del producto y ayudan también desde el punto de vista de la salud.

Pero también los consumidores juegan un rol importante en este ámbito, dado que buena parte de los brotes de enfermedades están ligados a la preparación de la comida. Es entonces fundamental promover en cada nivel los 5 puntos clave desarrollados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para contar con alimentos más seguros. Como se hace en el pabellón suizo de la Expo de Milano, en el marco de los talleres diarios sobre el chocolate.

swissinfo.ch: ¿Dado que las normas que aprueba la Comisión son de aplicación voluntaria, y no vinculantes para los Estados miembros, cómo se puede hacer para que las mismas sean realmente aplicadas?

A.O.P.: Son muchos los Estados, como Suiza, que siempre hacen referencia a nuestras disposiciones antes de aprobar nuevas normas sobre los alimentos. A menudo nuestras normas son textualmente integradas en el ordenamiento de los Estados miembros.

Nuestros estándares reposan sobre bases científicas y son particularmente útiles para aquellos países en vía de desarrollo que no disponen de propios recursos para realizar estudios de factibilidad y evaluaciones de riesgos. En el caso de disputas comerciales, nuestras normas son consideradas como modelo por la Organización Mundial del Comercio (OMC) y se convierten entonces en vinculantes.

swissinfo.ch: A pesar de todas las medidas para mejorar la seguridad de los alimentos, la gente se nutre mal, especialmente en los países más desarrollados, donde cada vez están más presentes enfermedades como la obesidad y otras, ligadas a un mala alimentación.

A.O.P.: En la Comisión del Codex Alimentarius nos ocupamos también de ese problema y contamos con dos comisiones técnicas que estudian esos casos. La temática de la alimentación es algo complejo y toca muchos aspectos. La obesidad, por ejemplo, es la consecuencia de múltiples factores que no están relacionados solo con la alimentación: además de una dieta equilibrada es necesaria también una constante actividad física para mantenerse en forma. Pero, como consecuencia del ritmo de vida, particularmente en los países más desarrollados, es difícil tener una actividad física de al menos media hora por día, como propone incluso la OMS.

swissinfo.ch: ¿Según su opinión, la Expo 2015 ha logrado su objetivo de promover una alimentación sana y sostenible?

A.O.P.: En lo que hace a mi experiencia puedo hablar del pabellón suizo, al cual fui invitada en estos días. Debo decir que lo que se hizo constituye una gran contribución a la difusión de la temática de la nutrición. Y por tanto, extiendo mi felicitación. En los seminarios en los que participé asistieron consumidores conscientes de cuestiones fundamentales como la seguridad alimentaria.

Creo que los numerosos aportes provenientes de la Expo sobre la sostenibilidad y la seguridad alimentaria han tocado a millones de personas en el mundo, haciéndolos más conscientes. Me impresionó el entusiasmo de los visitantes que han soportado colas interminables delante de los pabellones para acceder. Espero que este mensaje pueda ser luego difundido y multiplicado para sensibilizar a los consumidores de todo el mundo sobre la importancia de la alimentación. Y no solo como necesidad para sobrevivir. Comemos para nutrirnos y también para gozar de los placeres de la vida.

Comisión del Codex Alimentarius

Creada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Comisión del Codex Alimentarius tiene como objetivo establecer normas y recomendaciones para regular el comercio internacional y mejorar la protección a los consumidores.

La integran 185 Estados (incluida Suiza que es socio fundador junto con otros 24 países), que representan el 99% de la población mundial.

Los estándares cualitativos elaborados por la Comisión no son obligatorios, pero tienen una importancia significativa y son ampliamente reconocidos. De ahí que la Organización Mundial del Comercio (OMC) se refiera a la Comisión en las soluciones de controversias que afectan a productos alimenticios.


Traducido del italiano por Sergio Ferrari, swissinfo.ch

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