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Una ‘brecha’ de 7 000 años


Por Isabelle Eichenberg


Dos culturas de la Edad de la Piedra: a la izq., cerámicas encontrada en el oeste de Suiza, a der., en el este.  (Kanton Aargau, Béla Polyvás)

Dos culturas de la Edad de la Piedra: a la izq., cerámicas encontrada en el oeste de Suiza, a der., en el este. 

(Kanton Aargau, Béla Polyvás)

La diferencia entre el noreste y el suroeste de Suiza se remonta a 7 000 años, con la llegada de nuevas poblaciones a su territorio, dice Laurent Flutsch, director del Musée Romain de Vidy-Lausanne.

“Los primeros pobladores llegan a la meseta suiza por la llanura del Danubio y el valle del Rin, y por el valle del Ródano. Se reúnen en un punto intermedio, se vuelven sedentarios, y su modo de vida no es fundamentalmente diferente durante mucho tiempo.

En 401, los romanos se repliegan al sur de los Alpes y dejan el territorio suizo y una población galo-romana muy latinizada. En 443, instalan en la región del Lago Léman al pequeño pueblo de los burgundios, germánicos aliados y súbditos de Roma desde mucho tiempo atrás y que, al llegar a un territorio fuertemente latinizado, adoptan el lenguaje.

Entre el Ródano y el Rin

Alrededor de 600-700, los alamanes (bajo control franco) atraviesan el Rin y llegan al actual territorio de habla alemana, donde el recuerdo de los romanos se desvaneció. Allí, ocurre lo contrario: más numerosos que los 25 000 burgundios “asimilados”, los alamanes imponen su lengua germánica a la población local. Salvo algunos detalles, la frontera lingüística actual aparece entonces desde el siglo VIII.

En la Edad Media hay una Suiza muy fragmentada, con la aparición de conflictos religiosos y, desde el siglo XIII, se produce la lenta gestación de la futura Confederación de 1848. Es entonces que estalla un conflicto significativo. Merced a que el Estado federal debe dotarse de una moneda única, tiene que elegir entre el florín germánico y el franco. Más cómodo y moderno, con su sistema decimal, este último prevalece.

El conflicto más violento estalla con la Primera Guerra Mundial entre suizos francófonos, pro-Francia, y suizos de habla alemana, pro-Alemania. El pastor Eduard Blocher (abuelo del actual tribuno de la derecha antieuropea, Christoph  Blocher), conocido por su admiración por Bismarck, quería ver a los suizos de habla alemana aliarse al Reich, con lo que casi genera un estallido en Suiza”.


Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

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