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Aplicar iniciativa migratoria


"Misión imposible"


Por Isabelle Eichenberger


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El proyecto gubernamental fue presentado (11.02) a la prensa por la presidenta suiza, Simonetta Sommaruga. La acompañan los ministros de Economía, Johann Schneider-Amman (der) y de Exteriores, Didier Burkhalter. (Reuters)

El proyecto gubernamental fue presentado (11.02) a la prensa por la presidenta suiza, Simonetta Sommaruga. La acompañan los ministros de Economía, Johann Schneider-Amman (der) y de Exteriores, Didier Burkhalter.

(Reuters)

La prensa suiza se muestra escéptica sobre el proyecto de aplicación de la iniciativa “contra la inmigración masiva” de la derecha conservadora, aunque reconoce que era la única opción. Sin embargo, diversos analistas estiman inevitable una nueva votación.

“Las reacciones de los partidos y de las asociaciones sindicales y empresariales son abrumadoras: ¡No podría ser peor!”, señala el ‘Aargauer Zeitung’. “Este es un año de elecciones, recuerda el diario de Argovia. Aquel que no se pone a protestar e hiperventilar ya perdió. Por eso todo el mundo grita alto y fuerte y algunos denuncian que todo lo que se decide en Berna de todos modos es malo”.

Un año después de la “colisión frontal, este intento de separación no satisface a nadie, ya que permanece la incertidumbre respecto al gran mercado europeo”, subraya ‘La Liberté’. Al diario de Friburgo le alarma esta “regresión”: “Incluso si las medidas de mitigación previstas preservan en lo esencial a los beneficiarios de la libre circulación, no se vislumbra la mínima voluntad, por parte de la UE, de renegociar con Suiza una readaptación al acuerdo bilateral (sobre libre circulación). El propio Consejo Federal (Gobierno) no excluye el impasse total”.

Hay que “poner el turbo”

El ‘Neue Zürcher Zeitung’ deplora que “las relaciones de Suiza con el resto de Europa se encuentren en una posición peligrosa que amenaza la prosperidad del país. Todo el país, de hecho, espera que pase algo”. Al hacer un llamado al Gobierno a “poner el turbo”, el diario de Zúrich anuncia que “2015 debe ser el año de las negociaciones con la UE, 2016 el de la ponderación de intereses entre la importancia de las relaciones bilaterales y el nivel de aplicación de la iniciativa”.  Concluye, al igual que otros medios de comunicación suizos,  que “aumentan las probabilidades de una nueva votación popular”.

Un texto que divide a los suizos

El 9 de febrero de 2014, el 50,3% de la ciudadanía dijo “sí” a la iniciativa “contra la inmigración masiva”.

La aprobación fue mayor en la Suiza de expresión alemana y aún más en el Tesino, cantón de habla italiana. La mayoría de los francófonos la rechazaron.

El texto exige limitar la inmigración mediante contingentes de trabajadores extranjeros. Con ello, la Confederación se encuentra en contradicción con el acuerdo bilateral sobre la libre circulación de personas con la UE.

Es también el pronóstico del ‘Tages Anzeiger’, “ya sea bajo la forma de iniciativa Rasa, lanzada en diciembre para eliminar el artículo de la Constitución en materia de inmigración, o como un voto de fondo sobre una opción clara entre los acuerdos bilaterales y los contingentes de trabajadores”. Conclusión: “El Parlamento debe pronunciarse rápidamente sobre el proyecto, sin esperar la campaña electoral para los comicios de otoño. La cuestión europea es demasiado importante para ser objeto de cálculos electorales”.

Del mismo modo, ‘Le Temps’ considera que el Consejo Federal encontró un “truco” para salvar los acuerdos bilaterales. Al introducir  un sistema binario, los ciudadanos de la UE y la EFTA (Asociación Europea de Libre Comercio)   se benefician aún del acuerdo sobre la libre circulación de personas, mientras que los demás están sujetos a contingentes. Pero esta “estrategia de acrobacia política” tiene como objetivo, según el diario, preparar el terreno para una inevitable nueva votación.

“Ninguna opción”

Para ‘L'Express’, ‘L’Impartial’ y ‘Le Nouvelliste’, el Gobierno prefirió “la confrontación con la UDC” más que “la confrontación con la Unión Europea”. La prioridad es clara: la admisión de ciudadanos de la Unión debe estar regida por el acuerdo sobre la libre circulación de personas.

Los tres periódicos estiman, sin embargo, que esta “jugada” no será suficiente. El Ejecutivo Federal debe tomar medidas de política interna para controlar la inmigración y los incentivos para la contratación de mano de obra nativa son un primer paso. Pero cuidado, señalan ‘24 Heures’, y ‘La Tribune de Genève’, esas medidas serían “un enorme engaño: si Berna piensa que serán suficiente para convencer a una mayoría,  toma a los ciudadanos por idiotas”.

Para el ‘Corriere del Ticino’, el Gobierno optó por “el camino más correcto”. La opción de aplicar a la letra la iniciativa y de tratar de negociar al mismo tiempo con Bruselas “puede no gustar, pero es lo menos malo”.

El ‘Bund’ de Berna recuerda, por su parte, que “a muchos suizos les cuesta aceptar la alta inmigración, que la situación económica del país sea buena o no. “El Consejo Federal debe tratar de encontrar con Bruselas, al menos pequeñas palancas en la gestión de la inmigración, tal vez incluso una especie de cláusula de salvaguardia”.

‘Le Matin’ subraya  que el Consejo Federal todavía no ha dicho en qué medida se propone establecer las cuotas para la mano de obra extranjera. Es hora de poner fin a la incertidumbre para las empresas, las universidades o los propios extranjeros”, destaca el diario. Porque a pesar de las medidas anunciadas, “Suiza se mantiene en la obscuridad total”. 


Traducido del francés por Marcela Águila Rubín , swissinfo.ch

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