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Tortura de animales


Petición contra la crueldad de la industria peletera internacional


Por Susan Misicka, Berna


La importación de pieles aumenta y alcanza niveles no vistos desde hace dos décadas. (13 Photo)

La importación de pieles aumenta y alcanza niveles no vistos desde hace dos décadas.

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Los diseños con pieles están en auge en el mundo de la moda y en los aparadores no faltan estos artículos, sobre todo, de importación. Los defensores de los animales intentan cerrar la puerta en Suiza a la importación peletera que utilice métodos crueles contra la fauna. 

Hace frío y todo el mundo en Berna lleva ropa abrigadora, con excepción de una mujer. Apenas con ropa interior, una bufanda y botas, exhibe en su cuerpo un letrero que indica: “Prefiero ir (casi) desnuda que usar pieles".

La chica recoge firmas para respaldar una petición al Gobierno de Suiza que prohíba la importación de productos de piel de animales que hayan sido torturados en los criaderos peleteros.

"Esto marcha muy bien: mucha gente acepta firmar. Tengo tantas hojas llenas que tendré que ir por nuevas", indica Daniela en referencia a la petición lanzada por el Partido Suizo en favor de los Animales, que se conformó apenas en 2010. El documento sostiene que la producción comercial de pieles causa "un sufrimiento físico y mental sustancial a los animales" destinados a la peletería.

Si bien en el pasado había también este tipo de criaderos en Suiza, hoy han desaparecido y la mayor parte de la piel que se vende en las tiendas locales de ropa proviene del extranjero.

"Las regulaciones helvéticas para el bienestar de los animales no afectan al sector importador. Existen granjas con hasta 100 000 animales en los que estos son maltratados, torturados, sin olvidar los métodos de caza”, indica la petición, en referencia a la trata peletera en otros países.

En Suiza hay leyes que protegen a los animales del sufrimiento y el abuso, pero no siempre es el caso fuera de las fronteras. Por ello, una docena de organizaciones apoyan la campaña, que hasta ahora cuenta con más de 7 000 firmas de respaldo. La propuesta también tiene aliados políticos, como la diputada Andrea Geissbühler, de la Unión Democrática del Centro (UDC, derecha conservadora):

“Los niños y los animales necesitan particularmente nuestra protección porque no pueden defenderse por sí solos. Por eso hago campaña para defender a los animales torturados”, añade n entrevista con swissinfo.ch. Geissbühler y la senadora Pascale Bruderer Wyss, del Partido Socialista, han pedido prohibir las importaciones de piel obtenida en condiciones crueles para los animales.

"Rechazamos los métodos inhumanos que contradicen diametralmente los principios de bienestar animal defendidos en la legislación suiza”, subraya Bruderer a swissinfo.ch. "En los últimos años, las ventas de textiles con ornamentos de piel, provenientes del extranjero han aumentado de manera significativa."

En 2014, Suiza importó 431 toneladas de pieles enteras o ya como vestidos y accesorios terminados - en su mayoría procedentes de China, país donde los animales son maltratados, e incluso desollados vivos, según muestran algunos videos de denuncia. Cabe hacer notar que en 1999, el total de las importaciones era de casi 153 toneladas, procedentes sobre todo de Alemania.

Indicaciones incorrectas

Suiza es el único país que estableció - el 1° de marzo de 2014 -, el requisito de declarar de modo  detallado en las etiquetas de las prendas importadas la procedencia y el modo de crianza de los animales utilizados. 

La Oficina Federal de Seguridad Alimentaria y Veterinaria realizó un seguimiento de su aplicación, y los resultados son escasos:  Inspeccionó 90 tiendas, sitios web y catálogos de venta por correo, activos en Suiza. De los 48 artículos analizados, 41 no cumplían con la norma.

Cada producto debe contener una etiqueta con la siguiente información: tipo de piel, país de origen y método de peletería empleado.  En otras palabras, hay que detallar si el animal empleado era de caza o de granja, y si este último fuera el caso, bajo qué condiciones era mantenido: en rebaño, en jaula, etc.

La televisión pública suiza SRF visitó una granja de visones en Dinamarca para observar las condiciones en las que viven y mueren estos animales, en pequeñas jaulas metálicas. Mostró los resultados de su investigación al responsable en Suiza de la Oficina Federal de Seguridad Alimentaria y Veterinaria, Kaspar Jörger. “Este tipo de criaderos no estarían conformes con las exigencias helvéticas, apuntó el funcionario. 

La verificación hecha por las autoridades federales constata que las tiendas especializadas en peletería cumplen mejor las exigencias de etiquetaje que las otras tiendas de ropa. “Las mejoras se observaron en las indicaciones sobre el origen de la piel y los métodos con los que fue obtenida”, señala el informe correspondiente y advierte que para los negocios puede ser difícil obtener las informaciones requeridas, porque el comercio peletero pasa por diversas manos antes de llegar al productor final.

Max Dössegger y su esposa tienen una tienda en Berna en la que venden productos de piel. En opinión del peletero, esas exigencias de etiquetaje no han tenido una repercusión particular en su establecimiento.

“Los negocios especializados y miembros de SwissFur utilizamos voluntariamente, desde 1996, un método análogo de declaración”, explica Dössegger, quien vende pieles procedentes de todo el mundo, particularmente de Europa, de animales criados en cautiverio o de caza.

En lo que respecta al eventual veto a pieles obtenidas con métodos crueles, el comerciante retiene que “en principio, no debería ser un problema la comercialización de productos que se rigen según las leyes aplicables en cada país”.

En su tienda se venden pieles de SwissRedFox, un programa de gestión de la fauna salvaje en Suiza y en cuyo marco se sacrifican anualmente 30.000 zorros. Esta opción se observa como alternativa “ética”, con respecto a la importación peletera de países con leyes de protección a los animales poco rigurosas o inexistentes.

Sin embargo, para los defensores de los animales no existe aún la solución adecuada. Incluso, el Partido Suizo en favor de los Animales también reclama una prohibición de acorralar a los zorros en sus madrigueras, un método utilizado por algunos cazadores suizos, que se apoyan en el olfato de sus sabuesos para conseguir sus presas.


Traducción del inglés: Patricia Islas, swissinfo.ch

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