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Una epidemia que preocupa


"Los virus como el Ébola son el gran desafío sanitario del siglo XXI"




La crisis sanitaria que ha causado el virus del Ébola en Liberia se ha transformado en una crisis humanitaria. (Keystone)

La crisis sanitaria que ha causado el virus del Ébola en Liberia se ha transformado en una crisis humanitaria.

(Keystone)

Sylvie Briand, responsable de la lucha contra el ébola a escala mundial, confía en que se logre frenar la propagación de la enfermedad en los próximos meses. La representante de la OMS cree que esta crisis pone de manifiesto la vulnerabilidad del hombre frente a los virus.

Decenas de especialistas se reúnen a diario en los subsuelos de la sede de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Ginebra, para tratar de aplacar la peor epidemia de ébola de todos los tiempos. Sylvie Briand, directora del Departamento de Lucha contra las Pandemias y Epidemias, rechaza las críticas según las cuales la agencia de la ONU ha actuado con retraso.

Suiza se arma contra el ébola

Suiza ha creado, por primera vez, una plataforma de coordinación nacional para prepararse para luchar contra el virus del Ébola, que el Consejo de Seguridad de la ONU califica como una “amenaza para la paz y la seguridad internacional”.

El comité de expertos que ha puesto en pie la Oficina Federal de Salud Pública (OFSP), reúne a médicos cantonales y los representantes de una docena de hospitales cantonales. El papel de la Confederación se limita a la coordinación entre los diferentes establecimientos hospitalarios en caso del ingreso de un paciente que se haya infectado.

La OFSP ha adoptado medidas para los ciudadanos originarios de los Estados afectados por el virus del Ébola que viven en Suiza. A mediados de agosto, envió un millar de cartas a esos ciudadanos de Guinea, Liberia y Sierra Leona para indicarles las precauciones que deben tomar en caso de viajar a la región. La carta contiene además consejos médicos para sus familiares o amigos que los visiten en Suiza.

swissinfo.ch: El ébola se ha cobrado más de 4.000 vidas en África Occidental. ¿Lo peor está aún por llegar?

Sylvie Briand: Es muy difícil hacer pronósticos. En algunos lugares, la transmisión comienza a disminuir y la curva epidemiológica muestra un descenso. Sin embargo, la epidemia se propaga en las ciudades, donde es más difícil controlarla.

swissinfo.ch: Usted ha hablado de una “guerra” contra el virus. ¿Este lenguaje marcial corresponde a la situación en el terreno?

S. B.: Así es. El ébola no es un virus anodino y no tiene nada que ver con las enfermedades contagiosas comunes. Este enemigo invisible y rastrero desata un pánico general. Y aunque nuestra labor es muy complicada, queremos ganar esta batalla. Si ponemos a disposición los medios conseguiremos acabar con el ébola en unos meses, o por lo menos evitar que la enfermedad se vuelva endémica.

En ese sentido, los avances de la investigación son esperanzadores. Estoy convencida de que vamos a encontrar rápidamente un tratamiento antiviral o una vacuna posexposición para curar a los enfermos. No evitaremos completamente la transmisión de la enfermedad, pero podremos reducir la mortalidad.

swissinfo.ch: ¿Cuándo van a estar disponibles esos tratamientos?

S.B.: Algunos tratamientos antivirales que ya se han utilizado contra la gripe estarán disponibles dentro de unos meses, si se demuestra su eficacia. Y se están probando otros medicamentos específicos. Algunos han dado resultados concluyentes en animales. Ahora se trata de llevar a cabo ensayos en voluntarios sanos para determinar eventuales riesgos de toxicidad.

Además, se están estudiando vacunas. Tardarán quizás un poco más, pero también es una cuestión de meses. La dificultad consistirá en producir las dosis suficientes para los países afectados.

swissinfo.ch: El ébola no es una enfermedad nueva. En los últimos 30 años se han producido varios brotes. ¿En qué se diferencia la crisis actual?

S.B.: Se trata de una enfermedad zoonótica, es decir, se puede transmitir del animal al hombre. Pero hasta ahora este contagio era bastante raro y se daba en zonas remotas. Los hombres se intoxicaban al descuartizar o al ingerir carne de animales salvajes. La epidemia se limitaba a los pequeños pueblos de la selva ecuatorial. Hoy, por primera vez, la epidemia azota a las grandes ciudades, con un potencial de transmisión mucho más importante que en el pasado. Y de repente, tenemos tres países afectados, lo cual ha dificultado la lucha.

swissinfo.ch: ¿Ha tardado la OMS en darse cuenta del alcance de la epidemia?

S.B.: No, sabíamos desde el inicio que era una epidemia grave y no nos tomamos el tema a la ligera. Pero es verdad que el alcance de la epidemia superó enseguida nuestras capacidades y hemos tenido que solicitar ayuda a otras agencias de la ONU, así como a otros socios.

swissinfo.ch: ¿Cómo explica que entre la aparición del ‘paciente cero’ – la primera persona que contrajo la enfermedad – en noviembre de 2013 y el lanzamiento de la movilización internacional, la OMS haya dejado a las ONG que se apañaran solas?

S.B.: La epidemia no se confirmó hasta marzo de 2014, ya que las primeras conclusiones hablaban de una epidemia de cólera. El diagnóstico tardío ha obstaculizado el control de la epidemia. Pero en el momento en que se declaró como tal activamos todos los mecanismos adecuados. La OMS no suele implicarse en el tratamiento de los pacientes. Nuestra principal misión es garantizar la seguridad sanitaria internacional y, por ende, hemos movilizado a los países vecinos para evitar una exportación del virus.

swissinfo.ch: ¿La respuesta de la comunidad internacional es hoy suficiente?

S.B.: Si queremos acabar rápidamente con esta epidemia se necesita una movilización mayor. Esta epidemia pone de manifiesto las debilidades de los sistemas de salud. Surgió en países extremadamente pobres, que cuentan con un médico por cada 100.000 habitantes. Y más de 400 profesionales de la salud han fallecido, lo cual fragiliza aún más los sistemas sanitarios.

Suiza prevé enviar 90 militares

En respuesta a una solicitud de la ONU, el Gobierno helvético aprobó este miércoles el envío de una misión para luchar contra el virus del Ébola en África Occidental. El despliegue de dos o tres helicópteros del Ejército y alrededor de 90 militares serviría para transportar el personal humanitario o médico, así como material a las regiones remotas, pero no personas enfermas. Este esfuerzo se suma a los más de 9 millones de francos que Suiza ha destinado a los proyecto para combatir el ébola.

swissinfo.ch: ¿Liberia, Sierra Leona y Guinea viven una crisis sanitaria sin precedentes?

S.B.: Sí. Estos países están acostumbrados a afrontar epidemias devastadoras, pero en esta ocasión la crisis sanitaria  ha causado una crisis social y económica. Sectores enteros de la sociedad se desmoronan uno tras otro por causa de este enemigo invisible.

swissinfo.ch: El miedo que despierta el ébola se ha extendido en las últimas semanas a los países occidentales, tras los primeros casos de contagio en España y Estados Unidos. ¿No se está generando cierta psicosis?

S.B.: Los países que cuentan con un buen sistema de salud, obviamente, tienen más medios para luchar contra el virus. Sobre todo, pueden controlar la cadena de transmisión y no sufrirán una situación tan grave. Aun así, es comprensible que la gente sienta medio, especialmente los profesionales de la salud que pueden verse confrontados con el ébola.

swissinfo.ch: Los Gobiernos de los países europeos quieren incrementar los controles en las fronteras. ¿Es una buena solución?

S.B.: Con esos controles podemos limitar la exportación de casos que han dado positivo y tratarlos los más rápido posible. Pero también aumentar la vigilancia ciudadana y concienciar a la población de que aún existen enfermedades infecciones. No se trata de generar pánico, sino de recordar que no somos invulnerables frente al ébola.

swissinfo.ch: Millones de personas mueren cada año en el mundo por causa de otras enfermedades, como el paludismo, la tuberculosis o el sida. ¿No corremos el riesgo de que la comunidad internacional se concentre demasiado en el ébola en los próximos meses?

S.B.: No, porque evidentemente no se trata de descuidar las enfermedades que usted cita. Cuando apareció el sida hace 30 años surgieron las mismas críticas. Actualmente, hay 30 millones de personas en el mundo que han contraído el VIH/sida. No podemos razonar solamente en términos de muertes, se trata de evaluar los riesgos reales. El ébola es una enfermedad extremadamente mortal y tenemos que hacer todo lo que esté en nuestras manos para evitar una mayor propagación.

swissinfo.ch: ¿Qué podemos aprender de este brote de ébola?

S.B.: Las vacunas y el aumento de las expectativas de vida nos han permitido acabar con las grandes epidemias, como la peste y el cólera, cuyos brotes eran habituales en los siglos precedentes. Pero no por ello debemos olvidar a aprender a vivir con los seres microscópicos que nos rodean.

Los virus son el gran desafío sanitario del siglo XXI. En el siglo XX, las bacterias constituían la principal amenaza. Gracias a los antibióticos, hemos podido tratar muchas enfermedades bacterianas. Por ello es muy importante invertir masivamente en investigación para encontrar antivirales o vacunas aptas para estos virus emergentes.


Traducción del francés: Belén Couceiro, swissinfo.ch

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