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Votación del 5 de junio de 2016


El asilo se somete de nuevo a la prueba de las urnas




Según tres informes presentados por peritos externos, los nuevos procedimientos de asilo más ágiles que se han podido comprobar en un centro de Zúrich desde 2014, han dado resultados positivos y permiten acortar los tiempos y los costes. (Keystone)

Según tres informes presentados por peritos externos, los nuevos procedimientos de asilo más ágiles que se han podido comprobar en un centro de Zúrich desde 2014, han dado resultados positivos y permiten acortar los tiempos y los costes.

(Keystone)

El derecho de asilo se decide una vez más por la vía de la democracia directa. En esta ocasión, es la derecha la que se opone a la nueva revisión de la ley, que prevé agilizar los procedimientos y reducir los costes. La votación coincide con la crisis del asilo en Europa provocada por una ola migratoria sin precedentes de Oriente Medio.

La ley de asilo se parece cada vez más a una obra interminable. Desde la introducción en 1981, la ley se ha revisado una docena de veces, en promedio cada tres años, y se ha votado otras cinco.

Ola migratoria sin precedentes

Como consecuencia de la ola migratoria sin precedentes de Oriente Medio, cerca de 1,4 millones de personas solicitaron asilo el año pasado en países europeos, más del doble con respecto a 2014. En Suiza registraron 39 523 nuevas demandas, un 66,3% más que en 2014.

Del total de demandas de asilo registradas en países europeos el 3% se presentaron en Suiza, el nivel más bajo en los últimos veinte años. En 2012, era del 8,2%.

Suiza es séptimo en la lista de países con mayor número de solicitudes de asilo en relación a su población. En 2015 se presentaron 4,9 demandas por cada 1 000 habitantes. La media europea era de 2,5.

Las mayoría de las solicitudes presentadas el año pasado en Suiza eran de eritreos (9 966), delante de los afganos (7 831), sirios (4 745), iraquíes (2 388), Sri Lanka (1 878), Somalia (1 253) y Nigeria (970).

La Unión Democrática del Centro (UDC, derecha conservadora) es el partido que desde los años noventa viene exigiendo un endurecimiento de la ley y ha convertido el asilo en un tema clave en sus campañas electorales. Últimamente, la UDC ha ganado un creciente apoyo por parte de las fuerzas del centro. La izquierda, por el contrario, ha luchado –muchas veces por la vía del referéndum– contra el endurecimiento de la ley de asilo.

De cara a las votaciones del 5 de junio se vaticina un escenario inédito: por primera vez, la izquierda apoya la revisión de la ley y la derecha ha convocado un referéndum en contra. “Todas las reformas adoptadas hasta ahora se limitaban a restringir el derecho al asilo. Esta vez, sin embargo, el Parlamento ha aprobado modificaciones que ofrecen mayor protección jurídica a los solicitantes de asilo y mejoran la tramitación de las demandas: por este motivo, la izquierda apoya la nueva reforma”, explica Cesla Amarelle, diputada del Partido Socialista (PS).

Procedimientos más rápidos

La revisión de la ley, que el Parlamento aprobó en 2015, pretende, sobre todo, acelerar los procedimientos con el fin de acortar el plazo para la expulsión del país en el caso de una solicitud denegada o para la inserción en el mercado laboral de las personas autorizadas a quedarse en Suiza. En el futuro, los procedimientos más sencillos –o sea, los casos que no requieren comprobaciones particulares o que son competencia de otro Estado firmante del acuerdo de Dublín– no durarán más de 140 días, frente a los 400 actuales. Los procedimientos más complejos –por ejemplo, si hay recursos– no deberían superar un año, cuando hoy los trámites suelen durar dos años o más.

Para garantizar procedimientos correctos y justos, a pesar de un procedimiento más rápido, los solicitantes de asilo dispondrán desde el principio de asesoramiento y representación legales gratuitos. El nuevo sistema se probó en 2014 en un centro de Zúrich y quedó demostrado que el procedimiento se redujo en un 39% y el número de recursos, en un 33%. Por otra parte, se ha triplicado el número de repatriaciones voluntarias. 

Para llevar a la práctica esta reforma se prevé una mayor centralización de las competencias. Los procedimientos más sencillos (aproximadamente el 60% de los casos) se tramitarán en nuevos centros de acogida gestionados directamente por la Confederación y operados por funcionarios federales, traductores, representantes legales y asesores para el retorno.  Con los nuevos centros, la Confederación podrá hospedar a cerca de 5 000 personas, frente a los 1 400 puestos de alojamiento de los que dispone en la actualidad. Para los procedimientos más complejos, los solicitantes de asilo se alojarán, como hasta ahora, en los centros de los cantones.

Invitación a venir a Suiza

El Gobierno estima que se necesitarán 500 millones de francos adicionales para este reajuste del sistema de asilo. Pero a medio plazo, la reforma deberá permitir a la Confederación y a los cantones ahorrar unos 200 millones de francos al año. El proyecto fue apoyado inicialmente por todos los principales partidos. Sin embargo, el año pasado, durante las deliberaciones parlamentarias, la UDC se opuso por considerar inútiles y contraproducentes las modificaciones. En septiembre, pocos días después de la aprobación por el Parlamento, el partido lanzó la recolecta de firmas para un referéndum y consiguió reunir más de 65 000.

“Esta revisión fue concebida en el año 2011, cuando las demandas de asilo apenas llegaban a la mitad de las que se presentaron el año pasado, además en una época en la que el Acuerdo de Dublín todavía funcionaba. Hoy, mientras otros países europeos cierran sus fronteras, Suiza quiere aumentar sus capacidades de acogida de demandantes de asilo. Es una invitación a que vengan a nuestro país, cuando en realidad deberíamos buscar soluciones para rechazar o repatriar a los ‘refugiados económicos’ que constituyen la mayoría de los solicitantes de asilo en Suiza”, declara Albert Rösti, diputado de la UDC.

Ley de asilo

Regulado durante mucho tiempo por la ley de extranjería, el derecho de asilo se rige desde 1981 por su propia ley, que al principio era de corte bastante liberal.

Desde entonces la política de asilo ha sufrido sucesivas restricciones a través de una docena de revisiones parciales y totales de la ley.

Hasta ahora el pueblo ha aceptado con mayorías amplias cuatro reformas de la ley sometidas a votación en 1987, 1999, 2006 y 2013.

Sin embargo, en 2002 el 50,1% de los votantes rechazó la iniciativa ‘Contra los abusos en materia de asilo’ de la Unión Democrática del Centro.

El partido también se opone a la introducción de una protección jurídica gratuita. “Consideramos inadmisible que todos los demandantes de asilo puedan beneficiarse gratuitamente de los servicios de un abogado. Un derecho que ni siquiera se otorga a los ciudadanos suizos y que vulnera, por tanto, el principio de igualdad que consagra la Constitución”, añade Albert Rösti. 

Apoyo de cantones y ayuntamientos

Cesla Amarelle rechaza tales críticas. “Es falso. Todos los ciudadanos pueden obtener protección jurídica gratuita si no disponen de suficientes recursos económicos. En el caso de los solicitantes de asilo, una representación legal es fundamental, máxime cuando con frecuencia no conocen nuestro ordenamiento jurídico y no saben cómo funciona el procedimiento de asilo. Así entienden mejor las razones para una eventual negativa a su demanda, lo cual permite reducir el número de recursos”.

En el centro de las críticas de la UDC se encuentra, además, el hecho de que la Confederación pueda en el futuro establecer nuevos centros de asilo en edificios e infraestructuras federales, sin la previa aprobación de los cantones y ayuntamientos afectados; y, en caso necesario, mediante expropiación. “De esta manera se atribuye la Confederación un nuevo derecho de expropiación que va en contra de nuestro sistema jurídico. No se puede pisotear los derechos de los ciudadanos y la autonomía de los cantones y municipios para resolver los problemas del asilo”, sostiene Albert Rösti.

“No compartimos estas reservas, puesto que la nueva reforma de la ley de asilo fue aprobada unánimemente por los representantes cantonales y municipales en el marco de una conferencia nacional celebrada en 2014”, contesta Cesla Amarelle. “Para llevar a cabo esta reforma, que va en el interés de los cantones y ayuntamientos, la Confederación tiene que disponer rápidamente de centros de acogida donde poder iniciar los procedimientos de asilo”.

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Traducción: Antonio Suárez, swissinfo.ch

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