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"Los niños no son propiedad de nadie"

NIños norcoreanos favorecidos por un programa alimenticio de UNICEF.

(Keystone)

El gran desafío es que esta frase no sea sólo una idea en la joven Convención de los Derechos del Niño, sino que se introduzca en la mentalidad de la gente, indica el suizo Jean Zermatten.

El juez helvético es uno de los expertos del Comité de los Derechos del Niño de la ONU.

Una niña colombiana no puede ir a la escuela, debe trabajar; un pequeño de 11 años empuña un arma en tierras de nadie africanas; una vida en plena gestación es interrumpida en un pueblito chino donde es mejor evitar el nacimiento de niñas y, aquí en Suiza, un chico de 16 comparece en el tribunal de menores porque roba para comprar droga.

Mientras los casos de violación a los derechos de los niños se multiplican, un documento quiere ser tomado en serio, aunque muchos lo ignoren, tal vez porque es tan joven como la población a la que defiende. Tiene 15 años.

En noviembre de 1989, la Convención sobre los Derechos del Niño fue adoptada por las Naciones Unidas y casi 200 países han prometido atenerse a sus lineamentos.

Dieciocho expertos se encargan de examinar su aplicación en 192 países.

El suizo Jean Zermatten es un nuevo miembro de ese grupo de evaluación con sede en Ginebra, denominado Comité de los Derechos del Niño de la ONU.

Fue electo entre 24 candidatos el 23 de febrero pasado, durante una sesión de las Naciones Unidas en Nueva York.

Su elección no es fortuita: En su carrera se ha dedicado a comprender los desafíos en la defensa y respeto de los menores de edad, dentro y fuera de Suiza.

Más de 30 años en el terreno

Durante 25 años ha fungido como juez del Tribunal de Menores en el cantón del Valais -una tarea que abandonará en agosto próximo- y desde 1985 dirige el Instituto Internacional para los Derechos del Niño en la capital cantonal, Sion. Lleva años viajando a cada esquina del mundo en congresos, cursos, conferencias y talleres en busca de mayor comprensión a favor de la integridad del niño.

Zermatten, en conversación con swissinfo, opina que su experiencia en el terreno será de beneficio para desempeñar su función de cuatro años en el marco de la ONU. "Tengo la ventaja de poder ver lo que no está escrito, lo que está detrás de los documentos y la situación real porque la conozco".

Ante la pregunta de dónde concentrará sus esfuerzos responde: "Lo que más me preocupa es transmitir la idea incluida en la Convención de que los niños no son mercancía, sino personas. Y cuando se haya comprendido que son personas que tienen derechos, habremos dado un gran paso."

Los niños no son bienes al servicio de los adultos

El humanista helvético indica que la mayor parte de las violaciones que figuran en los informes están ligadas al hecho de que se considera a los niños "como bienes que se pueden vender, cambiar, tratar y maltratar sin respetar su integridad física, psíquica y su desarrollo futuro".

Con respecto a su primer mes de trabajo en el seno de la ONU, resume que ha examinado los derechos de los niños en diez países, entre ellos, tres de América Central: Ecuador, Nicaragua y Costa Rica.

"Las situaciones de violaciones de los derechos del niño son gigantescas", reconoce, aunque también opina que la labor hasta ahora emprendida por el Comité de los Derechos del Niño es eficaz, sobre todo, en países donde los expertos de la ONU ya van por su tercer informe.

Delincuencia juvenil en Suiza

En su papel de experto en menores delincuentes y violencia, swissinfo le preguntó cómo ve la situación en su país. "El problema de la violencia es un tema muy difícil porque en Suiza hay una parte de la población que niega el fenómeno." Este grupo -añade- "piensa que este fenómeno es el resultado de una hipermediatización de unos eventos de fin de semana y que la juventud en general no está mal".

Pero basta ver las estadísticas para constatar el incremento de los casos perpetrados por jóvenes infractores en los últimos años: "Hemos visto una modificación importante en las infracciones cometidas". Por ejemplo, las infracciones de violencia en 1990 ocuparon un 2,5% del total y en 2003 la cifra ascendió a 13%. "Una multiplicación por cinco". La violencia escolar entre jóvenes de sexo masculino es la que ha inflado los porcentajes.

Los casos de delincuencia en materia de droga se han cuadruplicado: En 1990, cubrían el 11% de las estadísticas de los menores infractores. En 2003, el 40%.

Y volviendo al tema del respeto a la Convención sobre los Derechos del Niño, Zermatten explica que ningún país aplica de manera absoluta sus lineamientos, Suiza incluida.

En Suiza también hay situaciones criticables

Aunque como experto del Comité de los Derechos del Niño de la ONU no puede realizar un informe de su propio país, Zermatten reconoce que "hay aspectos en los que Suiza no es un buen alumno en coherencia con la Convención".

"Por ejemplo, en la desigualdad del acceso de los más pequeños a la guardería", comenta al tiempo de recordar la carencia de una coordinación federal que defienda los intereses del niño y la familia.

Otra desigualdad, a su juicio, se observa en la atribución de las subvenciones familiares en Suiza - cuotas mensuales destinadas por cada niño de una familia con un miembro adulto asalariado. Por cada niño se adjudica una cuota que puede ir de 100 a 300 francos suizos, dependiendo del cantón en el que se encuentre la familia.

Suiza tienen un trabajo interno y externo en defensa de los niños, enuncia: "Es un país rico y como tal, según mi punto de vista, debe donar ayuda técnica -porque tiene mucho conocimiento- y también ayuda financiera a ciertos países", en colaboración con la UNICEF, la UNESCO o grupos privados.

Jean Zermatten, de 57 años de edad, es el primer suizo electo en este grupo de evaluación de la ONU y con los pies en la tierra repite que el gran desafío es introducir la idea en la mente de la gente de que los niños "no son de nuestra propiedad, no pertenecen a nadie, se pertenecen a sí mismos" y para ello se requiere de voluntad y de una gran labor.

Por lo que respecta a la motivación que le hace mantenerse en el esfuerzo, reconoce: "Lo que me hace avanzar es que estoy seguro que los niños tienen muchos recursos. Cada vez que doy mi confianza a los adolescentes, cada vez que yo creo que el niño es capaz de resolver su problema con un poco de ayuda, acierto."

swissinfo, Alexandra Richard y Patricia Islas

Datos clave

Jean Zermatten en agosto cerrará el ciclo de 25 años como juez del Tribunal de Menores en Sion, en el cantón de Valais, de donde es originario.

En 1985 fundó el Instituto Internacional para los Derechos del Niño, con sede en Sion.

Fue elegido el pasado 23 de febrero durante la 10ª sesión de los Estados partes del Convenio sobre los Derechos del Niño en Nueva York para formar parte del Comité de los Derechos del Niño.

Desde mayo se convirtió en el primer suizo en ocupar uno de los 18 puestos de este grupo de expertos de Naciones Unidas.

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Contexto

En el marco de sus funciones en el Instituto Internacional para los Derechos del Niño impulsa proyectos para crear la Maestría en Derechos del Niño en Argentina y Colombia en colaboración con diversas universidades de esos países.

Tiene múltiples publicaciones en torno a los menores delincuentes, violencia juvenil, violencia social, drogadicción, niños en guerra, en la clandestinidad, derecho del niño a la salud, etc.

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