¿Tiene usted un crédito?... malas noticias

Construir su propia casa en Suiza costará en el futuro más caro. RTS

La decisión del Banco Nacional Suizo (17.06) de elevar las tasas de interés 0,25 puntos encarecerá su préstamo en el largo plazo.

Este contenido fue publicado el 29 junio 2004 - 07:25

A nivel macro, la decisión frena la inflación, pero asesta un revés a las empresas que reintentan el crecimiento y la generación de empleos luego de tres años negros.

El jueves 17 de junio, los suizos se despertaron con una noticia que los analistas económicos esperaban, pero no tan pronto: el Banco Nacional Suizo decidió aumentar sus tasas de interés en 0,25 puntos por primera vez desde al año 2000.

El ajuste suena discreto. Nada grave en efecto.
Sobre la marcha, la realidad dice otra cosa.

Por ejemplo, para una pareja con un crédito hipotecario de 400.000 francos suizos, esta decisión de política monetaria implicará que el día que terminen de liquidar su préstamo (dentro de 20 o más años), hayan tenido que pagar unos 60.000 francos suizos extra sólo por concepto de intereses.

Y para una empresa pequeña que decidió renovar su maquinaria o para un hotel familiar que cambió de mobiliario o compró un nuevo inmueble, significará pagarle a la banca 100.000, 150.000 o 300.000 francos suizos extras por intereses, dependiendo del monto original de deuda contratado.

¿Qué es la política monetaria?

La explicación de lo anterior nos sumerge irremediablemente en la teoría monetaria y en la función de los bancos centrales.

Expresado de una forma muy sencilla y esquemática, podemos decir que el Banco Nacional Suizo (BNS) es el “banco de los bancos” helvéticos. Su autoridad reguladora. Su misión es promover una economía sana y sin inflación.

Para ello se apoya en el manejo de la política monetaria y hay tres modalidades para esta última.

Si es expansiva, como la que tuvo Suiza hasta el 17 de junio pasado, promueve el crecimiento económico. El Banco Central baja las tasas de interés, es decir, “abarata” el costo del dinero (crédito), con lo que promueve el desarrollo y el empleo.

Sin embargo, su desventaja es que la gente prefiere gastar que ahorrar y esto provoca inflación.

Una política restrictiva frena los brotes inflacionarios, pero exige tasas de interés elevadas. Esto es, créditos “caros”, lo que inhibe el crecimiento de las empresas y favorece el ahorro de las familias. En este caso el riesgo es la recesión.

Y finalmente, un banco central también puede aplicar una política monetaria neutra, que es un punto intermedio entre las dos anteriores, un equilibrio nada fácil de conseguir.

Y Suiza, ¿dónde está parada?

Durante casi 4 años, el BNS aplicó una política monetaria expansiva. Decidió abrir la puerta a los créditos baratos para que la economía se dinamizara. No tenía elección de todas maneras porque estaba inmersa en un proceso recesivo.

Sin embargo, en el 2004 cambiaron las reglas del juego cuando el banquero central, Jean-Pierre Roth, estimó que la recuperación económica estaba en marcha tanto en Suiza como en el resto del mundo. Ya no había riesgos de frenarla.

Por lo tanto, ya no era indispensable facilitar el crecimiento a través de los créditos bancarios baratos, de ahí que decidiera elevar en 0,25 puntos porcentuales la tasa de referencia Libor (que actualmente está fijada entre 0 y 1%).

El BNS prevé un crecimiento para Suiza del 2% este año y una inflación moderada (0,6%).

Los efectos para la población



Como ya dijimos, un aumento en las tasas de interés encarece los créditos y obliga a las empresas y familias a pensárselo dos veces antes de pedir apoyo a un banco.

Aquellos que ya tienen contratos, verán incrementado su pago mensual.

Los expertos de la Economiesuisse, como representantes del sector empresarial, están en desacuerdo con la decisión del BNS porque frena la dinámica de crecimiento que acaba de emprenderse a finales del 2003.

Los analistas del sector financiero son menos rudos en su evaluación, Goldman Sachs estima que el BNS quiso ser cauto y decidió adelantarse.

Esto es, cuando la economía vuelve a crecer –como lo confirma el dato de crecimiento industrial de 4,5% durante el primer trimestre del 2004 que dio a conocer la Oficina Federal de Estadística- hay más dinero circulando en la economía, las empresas y familias gastan y esto provocará presión sobre los precios.

Por lo pronto, la decisión del BNS provocó un franco suizo más fuerte. Hubo una apreciación inmediata con respecto al euro.

Y, al menos por el momento, su visión no es compartida por el Banco Central Europeo (BCE), quien apenas durante la primera semana de junio decidió mantener sus tasas de interés sin cambios (en 2%).

Un nuevo vistazo a la economía hacia septiembre dejará claro si la decisión de Jean-Pierre Roth fue acertada o no.


swissinfo, Andrea Ornelas

Contexto

El Banco Nacional Suizo anunció (17.06) un aumento de 0,25% en sus tasas de interés. Su decisión sorprendió a las analistas e inquietó a los empresarios.

Para los ciudadanos de pie, un alza en las tasas de interés del Banco Central encarece los créditos.

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