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¿Turquía europea? Reacciones matizadas

El puente que podría unir a Turquía con Europa. En la foto, el Bósforo. Keystone Archive

El secretario de Estado, Franz von Däniken, como toda la prensa suiza, reacciona ante la recomendación de la Comisión Europea de abrir negociaciones de adhesión con Turquía.

Este contenido fue publicado el 07 octubre 2004 - 14:30

El asunto no tendrá influencia en la agenda helvética, pero sí en la opinión popular.

La perspectiva de la adhesión de Turquía a la Unión Europea (UE) no influirá en la política europea de Suiza, estimó el secretario de Estado, Franz von Däniken. “Nosotros tenemos nuestra propia agenda”, declaró a la Agencia Telegráfica Suiza (ATS).

La Comisión Europea recomendó este miércoles (06.10.04) abrir negociaciones de adhesión con Turquía, sin disminuir la presión a las autoridades de Ankara para que concluyan sus reformas económicas, políticas y jurídicas.

El texto de la recomendación, que servirá de base a la decisión de los dirigentes europeos que se reunirán el 17 de diciembre en Bruselas, responde a la cuestión planteada por Turquía desde 1963, así como a la petición formal de adhesión formulada en 1987.

Pero, teniendo en cuenta las reticencias emitidas del lado europeo, Ankara deberá esperar al menos hasta el 2014 para poder entrar... y sin garantías.

No hay relación directa

Para Franz von Däniken, “simplemente es prematuro hablar, ahora, de las repercusiones de la adhesión de Turquía en el futuro de la política europea de Suiza (...) Es a la luz de las discusiones en el interior del país que se van a decidir las etapas por seguir”, explicó durante una visita a Bruselas.

Según algunos observadores, la eventual adhesión de Turquía pudiera ser usada por los medios anti-europeos de Suiza porque se convertirá en un argumento suplementario para luchar contra todo acercamiento con la UE.

Franz von Däniken estima, más bien, que la actitud de Suiza frente a la UE dependerá, sobre todo, “de la aplicación de los acuerdos bilaterales concluidos recientemente con la UE”. Y agrega: “Yo no veo, hoy, un vínculo directo entre la futura adhesión de Turquía y la política europea de Suiza durante los próximos años”.

Interrogado sobre la decisión tomada por la Comisión europea de proseguir la ampliación de la UE, el secretario de Estado señaló que la futura Unión será “reforzada” por esta evolución, con temas muy importantes como la migración o la cooperación judicial. Por el contrario, un “denominador común” será más difícil encontrar en materia de política exterior.

Inquietudes en Suiza

Pero la ampliación a un país musulmán, que tendrá una población de 86 millones de habitantes en el año 2020, suscita algunas inquietudes en Suiza. Eso es lo que revela la prensa diaria.

“Una posible adhesión significaría que todos los acuerdos bilaterales –incluyendo los relacionados con la libre circulación de personas, Schengen, etc—serán extendidos a Turquía. Suiza será entonces afectada por las reformas de la UE”, se puede leer en el diario “Tages Anzeiger”, de Zúrich.

El cotidiano “Le Temps” pone énfasis en un aspecto menos pragmático y más filosófico: “Con la ‘cuestión turca’, Europa se interroga sobre sus fronteras (Irak y Siria serán vecinos directos mañana). Pero hay algo más que eso: ¿logrará asumir su dimensión musulmana abandonando la noción de ‘club cristiano’?”, escribe Serge Enderlin.

En “La Tribune de Genève”, es con humor con que se aborda la cuestión. En un dibujo de prensa firmado por el caricaturista Hermann, un “armailli” (es decir, una persona vestida con el traje típico de Suiza y símbolo del conservadurismo helvético) se escribe esta frase: “Me pregunto por qué no entramois antes a la UE... para poder rechazar a Turquía”.

Reconstrucción y bikini

En el cotidiano “24 horas”, los principales interesados se expresan. Así, Kadri Ceylan, responsable del Centro Kurdo de Lausana, espera con impaciencia la apertura de las negociaciones de adhesión: “Desde hace dos años, las reformas anunciadas por el Gobierno no se concretizan en el terreno. Es tiempo que la UE presione a Ankara”.

Y cuando se le pregunta si los kurdos de Lausana van a regresar a su país en caso de que Turquía ingrese a la UE, responde: “Sí, es nuestra patria. Pero será necesario que Europa ayude a la reconstrucción económica de las regiones siniestradas”.

En el mismo diario, Mehmet Karangülle, presidente de los turcos de Lausana, no comprende como Turquía pueda todavía esperar entre 10 y 15 años antes de entrar a la UE... Porque, para él, la distancia entre su país y Europa Occidental no es tan profunda...

“Ir a tomar una cerveza o ir a orar a una mezquita, ponerse una minifalda o el velo, son opciones personales. En las ciudades turcas, yo vi este verano a muchas personas pasearse por la calle en bikini. ¿Usted ha visto eso en Lausana? Por supuesto, hay mucha diferencia entre las zonas urbanas y las zonas rurales. Pero es lo mismo en Suiza”.

swissinfo y agencias

Contexto

En caso de adhesión, Turquía se convertirá en el país más poblado de la UE.

Para los opositores, su ingreso aportará un polo musulmán inquietante a la UE y su adhesión costará muy caro.

Para los partidarios, la UE no puede posponer indefinidamente sus compromisos y Turquía representa un enorme interés geopolítico para Europa.

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Datos clave

La comisión europea recomendó abrir negociaciones de adhesión con Turquía.
El texto de la recomendación servirá de base a la decisión de los dirigentes europeos reunidos el 17 de diciembre, en Bruselas.

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