Cementerio para musulmanes en Zúrich

Una mujer observa el nuevo emplazamiento. Keystone

A partir de ahora, los casi 21.000 musulmanes que viven en Zúrich podrán tener en aquella ciudad una sepultura conforme con sus creencias.

Este contenido fue publicado el 23 junio 2004 - 14:23

Basilea, Neuchatel, Berna, Lugano y Lucerna también se ocupan de esta demanda de la comunidad musulmana proveniente, sobre todo, de Turquía y los Balcanes.

Diez años después de haber presentado una solicitud formal para obtener este espacio, la comunidad musulmana de Zúrich pudo, por fin, manifestar su regocijo por la apertura de un zona adecuada a sus ritos en el cementerio de Witikon.

“Por fin es una realidad”, dijo el presidente de la ciudad, Elmar Ledergerber, al inaugurar dos parcelas sepulcrales cuyas 160 tumbas se regirán a los ritos del Islam: dirigidas al sudeste, hacia La Meca; sin ornamentos florales, y con un sarcófago de madera ligero.

Tal es el compromiso alcanzado en Zúrich porque, de acuerdo a esta religión, el cadáver debe ser sepultado envuelto en un sencillo telar.

Ismael Amin, presidente de la Asociación de Organizaciones Islámicas en Zúrich (UOIZ) transmitió la alegría de las casi 21.000 personas a las que representa:

“Ahora podemos no sólo nacer en Zúrich, sino también concluir aquí nuestro viaje terrenal y encontrar nuestro último descanso. Lo que nos significa un hermoso regalo”.

Una respuesta a la integración

La ciudad de Zúrich, cuyas estadísticas revelan que 3 de cada 10 de sus habitantes son extranjeros, tiene entre los cometidos de su legislatura el incentivar la integración.

Y ésta es una forma de hacerlo, opina el teólogo islamí, Halide Hatipoglu, citado por el ‘Basler Zeitung’, diario de Basilea, ciudad en la cual ya hay desde hace cuatro años sepulcros especiales para los miembros de este culto que componen el 6,7% de la población local.

Pero la discusión sobre estas áreas especiales en los cementerios ha sido prolongada, especialmente en Zúrich, y seguirá siendo atizada por los círculos políticos de derecha.

Sin embargo, los grupos moderados asumen que esta diversidad de cultos será cada vez más aceptada como un espejo de la sociedad multicultural, y en respuesta al creciente flujo de inmigrantes en Suiza.

El primer sitio de descanso perpetuo para musulmanes en la Confederación Helvética fue abierto en Ginebra, hace 26 años. En 2000, Berna y Basilea abrieron 250 y 40 sitios, respectivamente, para sus muertos de ese credo.

Lugano inauguró en 2002 un cementerio con 260 tumbas reservadas a este grupo religioso. En Neuchatel, el parlamento ha aprobado recientemente un proyecto en ese sentido, y esos pasos los sigue también Lucerna.

Trasladar un cuerpo al extranjero cuesta entre 5 y 15 mil francos

Estas zonas especiales permiten a los musulmanes seguir practicando sus normas religiosas prescritas por El Corán.

Entre ellos figura disponer el funeral en menos de las 24 horas posteriores a su muerte, el cadáver debe yacer recostado sobre su lado derecho, con los pies hacia el Este y la cara dirigida a La Meca.

Además, sus tumbas no deben estar mezcladas con las de los no creyentes, ni llevar decoración alguna. Los familiares deben poder visitar con frecuencia a sus seres queridos en espera de la resurrección.

Y sin las condiciones adecuadas en Suiza, para los musulmanes, con o sin pasaporte helvético, las sepulturas significaban un problema.

Aquellos de origen extranjero, la mayoría en Suiza, debían organizar el traslado del cadávera su país, con costos de entre 5.000 y 15.000 francos.

Sami A. Aldeeb, responsable de Derecho árabe y musulmán en la Universidad de Lausana, citado por la Agencia Telegráfica Suiza, indica que entre 90 y 95% de las muertes de musulmanes en Suiza concluyen con la decisión de llevar el cuerpo del difunto a su lugar de origen.

swissinfo

Datos clave

Desde 1980 crece sostenidamente el número de musulmanes.
Se calcula que en Suiza hay unos 350.000 creyentes de El Corán.
En Zúrich hay cerca de 21.000 seguidores de Alá.

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