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¡Se necesita ayuda! ¿Quién cuidará de los mayores en el futuro?

(Keystone)

Suiza no solamente registra un incremento exponencial de su población de más de 65 años, sino que alrededor de la mitad del personal dedicado a atender a ese sector en instituciones se jubilará en los próximos tres lustros.

Es mediados de febrero - el Día de San Valentín, para ser exactos - y una docena de personas mayores están sentadas en torno a una mesa cubierta con corazones de chocolate. Un miembro del personal, de mediana edad, les aplica un examen de memoria.

“¿Recuerdan qué regalos solían hacer cuando estaban enamorados?, pregunta  mientras pasea su mirada alrededor de la mesa para dirigirse luego a uno por uno de los miembros del grupo.

Para la mayoría de los jubilados, las respuestas vienen lentamente, tras una cierta reflexión.

“Un viaje. ¿A París?”, dice una persona.

“Un anillo de oro con un diamante” dice otra.

“Flores del jardín de mi vecino”, responde una mujer con malicia.

El grupo se reúne todos los viernes en el Domicil Baumgarten, un hogar para ancianos en las afueras de Berna. Los miembros del grupo no son solamente residentes. La idea es también proporcionar cierta estimulación social y que las familias permitan un descanso a los cuidadores. Es una especie de campamento de día que ofrece entrenamiento de la memoria, ejercicios, cursos de artes y artesanías, y el almuerzo para las personas con limitaciones físicas y mentales que quieren permanecer en la institución el mayor tiempo posible.

Hacer frente a la creciente demanda

Unas 25 plazas se liberan en Baumgarten cada año, dice el director de la casa, Kurt Wegmüller. La estructura tiene una tasa de ocupación del 98% y hay 300 personas en lista de espera para la sección de la vida independiente. No hay un enlistado similar para los aspirantes a ocupar puestos de empleo como enfermeros, puestos que generalmente se requieren.

En la actualidad, la edad promedio de los residentes que ingresan en alguna de  las 21 instituciones gestionadas por Domicil- el proveedor más grande en su género en el cantón de Berna-, es de 85 años y la estancia media es de tres años y medio. La empresa cuenta con unos 1.500 residentes - 500 de los cuales viven con relativa independencia y 1000 con apoyo de enfermería o atención por  demencia.

La demanda de plazas en residencias de ancianos y de cuidados de enfermería está en aumento. Un estudio publicado en 2009 por el Observatorio Suizo de Salud estima que el número de personas con más de 65 años aumentará un 66% entre 2005 y 2030 y que la cifra de mayores de 80 se duplicará. Aproximadamente, la mitad de los profesionales de la salud que trabajan actualmente en la enfermería y casas de retiro estarán en las filas de los mayores de 65 años.

Y no van a ser reemplazados fácilmente, a pesar de que no faltan personas interesadas en la carrera de enfermería.

Educar a futuras enfermeras

El tercer aprendizaje más popular elegido por los adolescentes en Suiza (principalmente por las jóvenes, pero aumenta el número de varones) es un puesto relativamente nuevo de enfermería básico que puede servir como base para un grado de enfermería de nivel avanzado. El Hospital Universitario de Berna (Insel) recibe unas 300 solicitudes para los 40 puestos de aprendizaje que ofrece cada año. Henriette Schmid, directora de educación y formación, explica que el interés de los aspirantes no es suficiente. También cuentan la motivación, las habilidades, los idiomas y las expectativas.

Por otra parte, el interés por la enfermería no se traduce necesariamente en nuevos trabajadores para los asilos de ancianos. “Hay una tendencia entre los jóvenes a gravitar entre los hospitales, mientras que las personas con experiencia en la vida tienden quizá a una atención a largo plazo”, dice Heinz Hänni, directivo de Domicil.

Schmid, quien también trabajó como enfermera, coincide. “Cuando tenía 20 años, estaba interesada en la tecnología médica, en la cirugía. Y tal vez es normal, cuando uno es joven no necesariamente quiere ser confrontado con la edad y las enfermedades crónicas”.

Aprender de los demás

Una ventaja del estudio de la Universidad de Basilea (Proyecto de Recursos Humanos de Enfermería en los Hogares para Mayores SHURP), es que los participantes en tales instituciones pueden beneficiarse de la experiencia de los otros, explica René Schwendimann, quien encabezó la investigación. En una base de datos pueden observar sus propios resultados y compararlos con los de otros sitios. En una serie de reuniones, los autores del estudio “analizaron con los participantes la manera de interpretar los resultados. ¿Cuáles eran sus métodos para superar las dificultades o cuáles, las mejores prácticas ?”. Según Schwendimann , los encuentros entre diversos hogares permitieron crear un  ambiente propicio para la discusión y para establecer formas de colaboración. 

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Mantener al personal

Como resultado de lo anterior, es muy importante que el personal calificado reciba incentivos para permanecer en la profesión. Aunque la enfermería es mental, psicológica y físicamente exigente, dice Schmid, es posible retener a los empleados si el ambiente de trabajo es bueno y se aprecia el trabajo realizado.

Domicil dedica un esfuerzo considerable a recompensar a sus empleados. La compañía ofrece cinco semanas de vacaciones y seis a los trabajadores a partir de 45 años, además de un generoso plan de jubilación. Es muy importante el enfoque en la creación de un ambiente de trabajo positivo, de acuerdo con Hänni.

Una alta tasa de satisfacción en el trabajo es un aspecto fundamental para los hogares de ancianos suizos que buscan trabajadores. Un estudio publicado en 2013 por la Universidad de Basilea, que analizó más de 5.000 profesionales en hogares de ancianos en todo el país, encontró que había una alta calidad en la atención en las instituciones y que, en general, al personal de enfermería le gustaba su trabajo.

“Si me preguntara si yo volvería a hacer lo mismo, le respondería: Sí, absolutamente”, dice Schmid.

Pero la falta de tiempo para realizar las tareas, la gran carga laboral y la falta de personal contribuyen al estrés. “Si se reducen las plazas y el nivel del trabajo se mantiene o aumenta, se pierden los buenos empleados”, agrega.

Importancia de la mano de obra extranjera

Más del 90% de los directores de hogares de ancianos encuestados en el estudio de Basilea informaron que el reclutamiento de personal de enfermería era  difícil. Los hogares de ancianos necesitarán nuevos enfoques para encontrar y mantener a los trabajadores, especialmente luego de la votación del 9 de febrero para reintroducir cuotas para los ciudadanos procedentes de la Unión Europea.

En una declaración divulgada el 20 de febrero, la Conferencia Suiza de Directores Cantonales de Salud advirtió que si el número de trabajadores extranjeros fuera restringido, hospitales y hogares de ancianos en Suiza no podrían proporcionar el mismo nivel de servicio.

Aproximadamente uno de cada cuatro de los 1.350 empleados de Domicil es  extranjero, lo que concuerda con el número de trabajadores procedentes de otros países en otros sectores importantes de la economía suiza.

“No es porque elijamos a extranjeros en Suiza”, dice Hänni. “Es porque no encontramos suizos para los puestos de trabajo”.

Pero la directora de Recursos Humanos, Franziska Honegger, expresa su esperanza de que la empresa pueda obtener las cuotas que necesita para el personal extranjero, incluso si el proceso administrativo “se hace mucho más complicado”.

Domicil utiliza una variedad de estrategias para reclutar personal. La organización cuenta con un programa de referencia que provee un apoyo especial a las personas que se reintegran al mundo del trabajo, ofrece 141 puestos de aprendizaje, y trabaja con socios en países de la UE para reclutar trabajadores. La compañía también participó en un programa para contratar a trabajadores de países no pertenecientes a la UE, dice Honegger, pero “era muy difícil obtener permisos para ellos”.

Innovación

Para satisfacer las necesidades de la población mayor será menester innovar en diversos niveles, de acuerdo con Sabina De Geest, una de los autoras del estudio de Basilea. Se requerirán nuevos enfoques en la enseñanza de la enfermería, en los hogares para ancianos, en el ámbito clínico, en colaboración con los hospitales y con los médicos de familia, y en la investigación. Esto podría ser desde en el diseño de muebles para personas de edad hasta en el hecho de preguntar a los residentes acerca de sus necesidades.

Tendrá que haber una mayor conexión, encuentros e intercambio de ideas entre las distintas disciplinas, puntualiza De Geest.

Lo principal que debe recordarse, sin embargo, es que se trata de “una experiencia humana muy básica: envejecer y ser cada vez más dependiente”. En el cuidado de los ancianos “no se puede pensar que la tecnología será la solución principal. Al final, será la atención de enfermería”.


Traducción del inglés, Marcela Águila Rubín , swissinfo.ch


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