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Con Benedicto XVI, poca esperanza de cambio

Circula ya la imagen de Benedicto XVI orando.

(Keystone)

La elección de Joseph Ratzinger como nuevo Papa produjo reacciones encontradas en Suiza.

Mientras obispos católicos dieron la bienvenida a la noticia, otras Iglesias expresaron su preocupación por la postura conservadora del teólogo.

Hans-Peter Röthling, observador del Vaticano, expresó su convencimiento de que el nuevo Pontífice "sorprendería positivamente a muchos creyentes", pero otras voces –inclusive dentro de la Iglesia Católica– manifestaron sus dudas de que alguien considerado como un teólogo severo, pudiera cambiar.

Xavier Pfister, responsable del área de información de la Iglesia Católica de Basilea, dijo que creía poco posible que "un teólogo pudiera convertirse en un hombre del pueblo".

La Conferencia Suiza de Obispos manifestó su esperanza de que, con Benedicto XVI se produzcan avances en la unidad cristiana; empero, los protestantes se mostraron más escépticos.

En el 2000, y como titular de la Congregación de la Doctrina de la Fe, Ratzinger diseñó la declaración Dominus Iesus, que afirmó la supremacía de la Iglesia Católica, golpeando severamente al ecumenismo.

Relegadas

La declaración, que fue aprobada por Juan Pablo II e hizo doctrina, causó una gran molestia entre las Iglesias Ortodoxas y Protestantes, que se consideraron relegadas a un segundo plano.

Ese sentimiento no ha desparecido completamente.

Joël Stroudinsky, quien encabeza la Iglesia Protestante de Ginebra, describió la elección de Ratzinger como "un día negro para el ecumenismo".

"La elección del autor de ese documento (Dominus Iesus) es inquietante desde el punto de vista ecuménico", declaró al cotidiano Tribune de Genève.

El portavoz de los medios de comunicación de la Federación de Iglesias Protestantes Suizas, Simon Weber, fue menos crítico.

Comentó que observaría con interés los resultados de la elección, pero enfatizó que si el Vaticano buscaba seriamente puntos en común, tendría que reconocer a las Iglesias Protestantes como Iglesias con derecho propio y no como "comunidades eclesiásticas".

Esperanzas

La comunidad judía de Suiza se manifestó más optimista sobre el futuro bajo el Pontificado de Benedicto XVI. Indicó que dada la proximidad que había existido entre el nuevo Papa y Juan Pablo II, se podía esperar que Joseph Ratzinger siguiera la misma línea de reconciliación con otras instituciones.

El Papa Juan Pablo II fue el primer dirigente de la Iglesia Católica en visitar una sinagoga y asistir a una ceremonia luctuosa en memoria de las víctimas del Holocausto en el antiguo campo de concentración de Auschwitz.

Para marcar el principio del nuevo milenio efectuó una visita oficial a Tierra Santa en el 2000 tendiente a impulsar la reconciliación entre las Iglesias.

"Esperamos que el Papa Benedicto XVI siga el camino del diálogo con los judíos como su predecesor, Juan Pablo II, lo hiciera", manifestó la Federación de Comunidades Suizo-Judías en una declaración.

Para su parte, líderes musulmanes suizos, motivados por la visita de Juan Pablo II al Oriente Medio y por su inquietud ante la grave situación de los Palestinos, manifestaron su preocupación porque Ratzinger no dé continuidad a esa posición de su predecesor.

"Tememos que el diálogo de la Iglesia Católica con el mundo musulmán permanezca superficial y no sea ampliado", dijo Rafic Ouardiri, portavoz de la mezquita de Ginebra.

swissinfo

Contexto

Confesiones religiosas en Suiza según el censo del 2000.

Católicos romanos 41.8%
Protestantes 35.3%
Musulmanes 4.3%
Otros 2.8% otro (cristianos ortodoxos, hindúes, budistas, judíos)
^Ninguno 1.1%

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