Navigation

Skiplink navigation

Controvertido reconocimiento de Kosovo

Tropas francesas de la KFOR delante del juzgado de la ONU en Kosovska Mitrovica antes de su repliege de la ciudad. Keystone

La decisión del Gobierno suizo de reconocer inmediatamente la autonomía estatal de Kosovo ha sido buena. Así se expresó el experto alemán de los Balcanes, Jens Reuter, en un congreso en Berna.

Este contenido fue publicado el 19 marzo 2008 - 15:43

El constitucionalista suizo Thomas Fleiner opina lo contrario. A su juicio, el Consejo Federal (Gobierno) ha contribuido a sentar un precedente de gran conflictividad internacional.

El camino que tendrá que recorrer Kosovo para ser un país democrático va ser largo y duro. Aún falta trecho para que la economía prospere y cree trabajo y bienestar.

En este punto coincidieron todos los expertos en los Balcanes. Pero fue la única cuestión en la que realmente se logró un consenso general en el congreso sobre la independencia de Kosovo, celebrado bajo el lema 'El camino a seguir' y organizado en Berna por el 'Foro Este-Oeste'.

"En la política, las crueldades ineludibles hay que cometerlas desde el mismo principio". Con esta cita del célebre político prusiano decimonónico, Otto von Bismarck, Jens Reuter aplaudió la postura defendida por la Confederación Helvética.

Convención de la ONU desvirtuada

"No es lícito deducir derechos partiendo de una situación de injusticia", objetó, por su parte, Thomas Fleiner. El catedrático de Derecho Público de la Universidad de Friburgo y experto en Federalismo participó en las negociaciones sobre el estatuto de Kosovo como mandatario para los serbios. Reprendió, en particular, la violación de la Resolución 1244 de la ONU que considera la provincia de Kosovo como parte integrante de Serbia.

Con el reconocimiento del derecho de autodeterminación, el Gobierno suizo se aventura a un precedente arriesgado. Por primera vez desde la independencia de las antiguas colonias se concede a una nación el derecho de autodeterminación antes de darle garantías territoriales. Se abrió una nueva caja de Pandora, y las consecuencias que de ello resultan aún no son previsibles, explica a swissinfo Thomas Fleiner.

Si es un caso precedente o no, es para Jens Reuter una "cuestión académica". Califica de actuación política normal que grupos independentistas puedan invocar la secesión de Kosovo.

Ningún temor de posibles contramedidas

Tras el reconocimiento inminente de Kosovo, las autoridades serbias tendrán que decidirse si quieren emprender medidas contra Suiza o continuar la fructuosa cooperación con el Estado alpino. Jens Reuter cree que los serbios se inclinarán por la segunda de estas dos opciones.

Suiza se ha ganado el respeto de la mayoría albanesa en Kosovo con su "decisión valerosa", y ésta dará un nuevo aliento a los proyectos apoyados por la Confederación.

Odio en todas partes

Pero Reuter no se hace ningunas ilusiones. "Albaneses y serbios no tienen ningún punto en común, el odio es muy grande y el peligro que se produzcan incursiones es latente." Así lo demuestra el último incidente ocurrido el pasado lunes en Kosovska Mitrovica, donde serbios asaltaron un juzgado desalojado por soldados de la ONU y de la KFOR.

El resultado del asalto: un policía muerto, 130 heridos, de los cuales 63 eran soldados de la ONU y de la KFOR. A continuación, las tropas se retiraron de la ciudad con población serbia mayoritaria en el norte del Kósovo.

Las opiniones de ambos expertos también discrepan en torno a la cuestión de las alternativas para la proclamación de independencia. Como "país pionero en el arreglo pacífico de conflictos" Suiza hubiera tenido que luchar por un tribunal internacional de arbitraje, insistió Fleiner.

Pero el problema es sobre todo que no se han llevado a cabo las negociaciones sobre la cuestión del estatuto sobre la base de la Resolución 1244 de la ONU que garantiza a Serbia la inviolabilidad territorial y a Kosovo una autonomía sustanciosa. "Ambas partes hubieran tenido que llegar a un acuerdo dentro del marco preconcebido por estos dos pilares."

Cuestiones irresueltas

Para Reuter estaba claro desde 1999 que Kosovo no podía ser reincorporado en el Estado serbio. En vista de las incursiones sangrientas cometidas contra la minoría serbia en 2004, la persistencia del 'estatus quo' hubiera conducido aún a más derrames de sangre.

Pero también Reuter tiene reservas: la conversión de Kosovo en protectorado de la ONU es discutible. Califica de "gran defecto de construcción" la plenitud de poderes del enviado especial de la UE, Pieter Feith, que le convirtió en "virrey omnipotente" de Kosovo, y eso a tiempo ilimitado.

Así se produjo una situación paradójica: para conseguir que Kosovo se arrimara más a Bruselas, la Unión Europea pudo negociar consigo misma, recalcó Jens Reuter.

swissinfo, Renat Künzi
(Traducción del alemán: Antonio Suárez Varela)

Contexto

El Foro Este-Oeste es un ente independiente especializado en la Europa Central y Oriental y en el Asia Central. Lo presida el publicista y ex periodista de la Televisión Suiza Erich Gysling.

El objetivo del Foro es fomentar la mutua comprensión y colaboración de las personas y organizaciones implicadas de la Europa del Este y de Suiza.

El Foro se entiende como plataforma para crear nuevas ideas. Inicia, además, proyectos en los países de la Europa central y oriental.

Organiza desde 1996 cada año congresos sobre la situación en los Balcanes.

End of insertion

UN CAMINO SUIZO

El 17 de febrero de 2008, el Kósovo declaró su independencia.

Hasta ahora fueron 27 los países que han reconocido jurídicamente el Estado, y 24 declararon estar dispuestos a hacerlo pronto (fecha: 18 de marzo).

La UE apoya al nuevo Estado independiente en los próximos años con 1.000 millones de euros, los EE UU con 230 millones.

Todavía no se sabe si el Kósovo va recibir el reconocimiento por parte de la ONU.

End of insertion

SUIZA – KOSOVO

En Suiza viven entre 170.000 y 190.000 kosovares, lo que equivale al 10% de la población residente de Kosovo.

Desde 1999 la Confederación participa en el envío de efectivos a las tropas internacionales de paz de la KFOR. Actualmente están estacionados en el Kósovo cerca de 220 soldados suizos que forman parte de la compañía de infantería 'Swisscoy'.

Suiza es uno de los países donantes más importantes de Kosovo. La Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) y la Secretaría de Estado de Economía (Seco) quieren lanzar en 2008 un programa de socorro de 13,9 millones de francos.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo