Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Crisis en Libia “No aprendimos la lección de la crisis migratoria de 2015”

Más de un millón de personas llegaron a Europa en 2015, lo que  representa el arribo más importantes de refugiados después de la Segunda guerra Mundial.


(Keystone / Santi Palacios)

¿Y si Europa se enfrentara a una nueva crisis migratoria? El estallido de la tercera guerra civil en Libia desde 2011 puede generar un aumento de las solicitudes de asilo en los países occidentales y es probable que la respuesta de los Estados europeos sea tan caótica como en 2015, estima el profesor Etienne Piguet.

Tras la crisis migratoria que sacudió a Europa entre 2015 y 2016 debido a la guerra civil siria, se instaló una relativa calma. Un “frágil” equilibrio en opinión de Etienne Piguet. El catedrático de Geografía Humana en la Universidad de Neuchâtel y vicepresidente de la Comisión Federal de Migración publicó recientemente, en la revista científica canadiense Refuge, un profundo análisisEnlace externo sobre la crisis migratoria. Considera en él que “los fundamentos de un profundo desequilibrio siguen vigentes”.

Etienne Piguet es catedrático de Geografía Humana en la Universidad de Neuchâtel y vicepresidente de la Comisión Federal de Migración.

(Keystone)

swissinfo.ch: ¿Con la crisis que se perfila en Libia, puede esperarse un nuevo aumento de las solicitudes de asilo en Europa este verano?

Etienne Piguet: Sí, existe el riesgo de que el número de solicitudes de protección vuelva a aumentar considerablemente en Europa. Lo que está ocurriendo actualmente en Libia podría conducir a una crisis similar a la de 2015-2016. Por lo tanto, es importante recordar la lección para prepararse a una posible degradación de la situación.

swissinfo.ch: Cuando surgen brotes de violencia, ¿qué mecanismos empujan a más personas que en el pasado a huir a Europa?

La segunda mitad del siglo XX fue testigo de diversas crisis que, sin embargo, no condujeron a una gran afluencia de migrantes. Ahora han cambiado varios elementos. Los desplazamientos se han vuelto más fáciles, no solamente los desplazamientos físicos sino también la forma en que circula la información. El grado de conexión de las personas a través de Internet y de los teléfonos inteligentes permite un mejor conocimiento de las posibilidades de protección en Occidente.

En segundo lugar, en las últimas décadas, las condiciones materiales han mejorado en una serie de países. Como resultado, más víctimas de la violencia pueden encontrar recursos para huir más lejos que antes.

swisinfo.ch: ¿En este contexto, Europa podría esperar olas migratorias más frecuentes?

Bajo ciertas condiciones, sí. Sin embargo, ese no es un fenómeno inevitable. La insuficiente asistencia internacional en las proximidades de las zonas de violencia es uno de los principales factores que explican la reciente crisis. Tras el estallido del conflicto sirio, desde 2011 se desarrollaron los primeros campamentos de acogida en los países vecinos. Las condiciones de vida eran muy malas, debido a la insuficiencia de fondos. A partir de 2015, la gente comenzó a abandonar los campamentos para probar suerte más lejos. Se constata una forma de no asistencia que contrasta con lo que se observó en la segunda mitad del siglo XX. Una especie de pacto de retención consistía en financiar la ayuda en el terreno para evitar desplazamientos excesivos.

swissinfo.ch: Los partidos populistas, que preconizan un cierre de las fronteras, intentan crear una alianza en vista de las elecciones europeas de mayo. ¿En esa situación, una nueva crisis migratoria podría resultar aún más difícil de gestionar que la anterior?

De hecho, me preocupa que la situación en Libia se deteriore, porque creo que todavía no hemos aprendido las lecciones de la crisis de 2015. Cuando las llegadas empiezan a aumentar, es demasiado tarde para sentarse a la mesa y ponerse de acuerdo sobre una política común. Podríamos imaginar un aumento de las salidas por el Mediterráneo, con un cierre total de algunos países, especialmente Italia, y otros que intentan cumplir sus compromisos, pero de forma caótica. Este es el peor de los casos, pero existe el riesgo de que se produzca una grave crisis política y humanitaria. Por lo tanto, debemos establecer un mínimo de directrices para hacer frente a un éxodo importante. 

swissinfo.ch: ¿Cuáles cree que deberían ser estas directrices?

Es necesario establecer modalidades de ayuda en las proximidades de las zonas de violencia, reforzando la capacidad de respuesta de los distintos organismos de las Naciones Unidas sobre el terreno. Eso evitaría la situación experimentada entre 2011 y 2013; la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) se vio obligado a suplicar fondos a los Estados para ayudar a los migrantes en Turquía. Además, una medida de este tipo tendría la ventaja de obtener el apoyo de círculos hostiles a la llegada de personas a Europa.

También debemos considerar un mecanismo de solidaridad entre los Estados. La clave de distribución elaborada en 2015, que preveía que cada país se viera obligado a acoger a un número de personas proporcional a su población, no funcionó. Algunos Estados deberían poder recibir más migrantes y otros deberían poder contribuir más financieramente a la acogida. Así, aquellos que no pueden aceptar a los solicitantes de asilo debido a la presión populista no se verían obligados a hacerlo.

swissinfo.ch: ¿Podemos creer aún en la armonización de las políticas de asilo en Europa?

swissinfo.ch: Debemos hacer una realpolitik, una política común debe mantenerse como objetivo, pero no puede contemplarse actualmente. Sin embargo, es posible llegar a un acuerdo para evitar una política caótica. Incluso el ministro italiano del Interior, Matteo Salvini, hace un llamado a la solidaridad europea en materia de migración.

swissinfo.ch: ¿Podría Suiza convertirse en un destino privilegiado?

Como no es un país costero, Suiza nunca estará en primera línea. Si algunos países permiten que los migrantes transiten en lugar de cumplir los compromisos contraídos bajo los acuerdos de Dublín, como ocurrió con Italia en 2015, Suiza podría enfrentar un aumento significativo de solicitudes de protección. Desde esa perspectiva, el interés de la Confederación es encontrar acuerdos con otros países.

swissinfo.ch: ¿La Confederación está suficientemente preparada para la afluencia de solicitudes de asilo?

En cuanto a la política interior, Suiza está relativamente bien preparada. Cuenta con un plan de emergencia que define un procedimiento en caso de que decenas de miles de personas debieran ser protegidas. Por otro lado, la Confederación podría ser más activa a nivel internacional para tratar de establecer un acuerdo mínimo. Ya lo ha hecho en anteriores crisis de refugiados, en particular la de Indochina en los años setenta y la de Kosovo posteriormente.


Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

Neuer Inhalt

Horizontal Line


Instagram

Síganos en Instagram

Síganos en Instagram

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes