Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Derechos humanos en el siglo XXI, un proyecto en gestación

Micheline Calmy-Rey, durante su reciente visita a la sede de swissinfo.

(swissinfo.ch)

Con motivo del 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, un grupo de personalidades de Suiza lanza una serie de propuestas, entre ellas la creación de un Tribunal Mundial para defender dichos derechos.

Esta agenda, presentada por la jefa de la diplomacia suiza, quiere dar respuesta a los desafíos de un mundo globalizado.

El trámite recuerda al que propició la creación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. En ese momento, el Ministerio suizo de Asuntos Exteriores había hecho un llamamiento para contar con una valoración sólida e independiente.

Valoración necesaria para dibujar los contornos de una institución que pudiera reemplazar a la Comisión de Derechos Humanos, creada sobre la marcha de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948.

Los diplomáticos suizos se esforzaron para que este proyecto fuera adoptado por otros países y por la ONU. Una iniciativa que llegó en 2006.

Actualmente, Micheline Calmy-Rey, la ministra suiza de Asuntos Exteriores, lanza una nueva propuesta –la Agenda para los Derechos Humanos- establecidos por ocho personalidades del mundo entero como: Mary Robinson, antigua alta comisionada de Derechos Humanos; Manfred Nowak, relator especial de la ONU sobre la tortura; Paulo Sérgio Pinhero, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Organización de los Estados Americanos, así como Hina Jilani, cofundadora de la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán.

"Este panel ha fijado los desafíos futuros en materia de derechos humanos, como la pobreza, los cambios climáticos, el terrorismo, cuestiones que no se daban en los últimos 60 años", subraya Andrew Clapham, coordinador de la iniciativa suiza.

Aplicar los derechos humanos

Como explica la ministra suiza de Asuntos Exteriores en el folleto de presentación, esta agenda apunta a "poner el acento sobre los progresos ya realizados, pero sobre todo fijar los objetivos claros y descubrir las nuevas vías de exploración, con el fin de dar a los derechos humanos el lugar que deben volver a ocupar en el siglo XXI".

Andrew Clapham precisa su objetivo: "La idea es la de trabajar en el ámbito nacional, más que de manera internacional. Más que nuevos tratados internacionales, se necesita aplicar estos derechos en el país y crear sistemas nacionales de protección, a través del marco jurídico existente en el que descansa la Declaración de los Derechos Humanos y sus 'leyes de aplicación'. Éstas son el pacto de derechos civiles y políticos con los económicos, sociales y culturales".

Los temas abordados conciernen al conjunto del país. Los miembros del grupo destacan, por ejemplo, a las miles de personas que viven en la extrema pobreza. Una cuestión social y económica ubicada en la perspectiva de los derechos humanos.

"Para combatir la miseria hay que hacer también que los pobres tengan acceso a la justicia", explica Andrew Clapham que dirige en Ginebra la Academia de Derecho Internacional Humanitario y de Derechos Humanos.

"Si una persona pobre es privada de su vivienda, teóricamente puede ser asistida por la justicia. Aunque si no tiene los recursos para pagar un abogado, este recurso a la justicia es prácticamente imposible. El objetivo es pues identificar las estrategias nacionales para facilitar el acceso a la justicia".

Ampliar las responsabilidades

Otra dimensión revelada por los integrantes del citado grupo: el reconocimiento de las responsabilidades compartidas. "Tradicionalmente, el discurso de los derechos humanos apela a la responsabilidad del Estado", indica Andrew Clapham.

"Pero la responsabilidad de otros actores puede ser voluntaria, como los grupos rebeldes, una organización internacional o una empresa transnacional. La idea es que la legislación relativa a los derechos humanos pudiera implicar a estos actores y no sólo a los Estados".

La agenda hace referencia igualmente a la suerte de nueve millones de prisioneros que hay en el mundo; los millones de personas que viven bajo unas condiciones sanitarias deplorables; las poblaciones pobres sorprendidas por los cambios climáticos o de las personas sin patria.

En general se incluyen ocho temas que son objeto de los proyectos de investigación manejados por instituciones del mundo entero.

Completar el marco jurídico

Es el caso del proyecto del Tribunal Mundial de Derechos Humanos. "La idea de este marco se remonta a los años 40", cuenta Andrew Clapham. "En la época, se imaginaron tres instituciones protectoras: un Tribunal Penal Internacional, un Alto Comisionado de los Derechos Humanos y un Tribunal Mundial de Derechos Humanos".

Las dos primeras instituciones fueron creadas durante la década de los 90 y hasta el 2000. Todavía falta ubicar el Tribunal Mundial de Derechos Humanos.

"Para algunos, es la pieza que falta en la arquitectura de los derechos humanos", detalla Andrew Clapham. "

Como ya existe uno de este tipo para Europa y África, el perfil del marco debe todavía precisarse. Dos proyectos de investigación tienen como misión, de aquí hasta el próximo mes de mayo, proponer dos modelos de Tribunal. El fin es también la cobertura de las regiones mundiales que carecen de uno".

Iniciada hace un año, la gran obra lanzada por iniciativa de Suiza, va a tratar de llegar a los propuestas aplicables en el ámbito internacional y local durante los próximos años. "La iniciativa desplegará todos sus efectos en una decena de años", asegura Andrew Clapham.

Implicar a la comunidad internacional

Para que esta agenda sea retomada por otros Estados y por la ONU, Suiza ha designado a un enviado especial para los Derechos Humanos, el embajador Rudolf Knoblauch, encargado de coordinar la ofensiva diplomática.

"Según sus contenidos, nuestra acción se incluirá en el plan bilateral o multilateral. La próxima etapa será la presentación de la agenda en Nueva York ante las Naciones Unidas".

El embajador subraya que una decena de Estados ya han mostrado su interés por el proyecto, entre otros Austria y Noruega que han apuntado sus contribuciones financieras.

Según Rudolf Knoblauch, el coste de esta iniciativa alcanza, por ahora, algo menos de un millón de francos.

La conclusión de Andrew Clapham es que: "Es posible que otros países lancen iniciativas similares. Aunque al final deberá subsistir una única agenda para el conjunto de países, con lo que Suiza deberá jugar un papel mayor".

swissinfo, Frédéric Burnand, Ginebra
(Traducción: Iván Turmo)

Declaración Universal de Derechos Humanos

El tema para el 2008, 'Dignidad y justicia para todos nosotros', refuerza la visión de la Declaración Universal de Derechos Humanos como compromiso con la dignidad y la justicia a escala mundial.

No se trata de un lujo ni una lista de deseos. La Declaración Universal de Derechos Humanos y sus valores básicos, la dignidad humana inherente, la no discriminación, la igualdad, la equidad y la universalidad se aplican a todos, en todos los lugares y en todo momento.

La Declaración es universal, duradera y dinámica, y nos atañe a todos.

Desde su aprobación en 1948, la Declaración ha sido y sigue siendo una fuente de inspiración de los esfuerzos nacionales e internacionales para promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Un elemento esencial de la protección de los derechos humanos es la difusión amplia de los conocimientos y el fomento de la comprensión entre las poblaciones de cuáles son sus derechos y cómo pueden defenderlos.

En la actualidad, la Declaración está disponible en más de 360 idiomas y es el documento que más se ha traducido en el mundo, lo que da testimonio de su carácter y su alcance universales.

Sesenta años después, rendimos homenaje a la visión extraordinaria de los redactores originales de la Declaración y a los numerosos defensores de los derechos humanos en todo el mundo que han luchado para hacer realidad su visión.

La Declaración pertenece a todos y cada uno de nosotros: corresponde ahora leerla, estudiarla, promoverla y reivindicarla como nuestra.

Fin del recuadro


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×