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Dinero negro Suiza está inundada de casos de blanqueo

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Los bancos suizos gestionan el 30% de los patrimonios invertidos en el extranjero.

Los bancos suizos gestionan el 30% de los patrimonios invertidos en el extranjero.

(Reuters)

A raíz de los expedientes de blanqueo de capitales que han salido a la luz en las últimas semanas, Suiza tiene problemas para sacudirse la imagen de destino protagónico de fondos ilegales. ¿La plaza financiera tiene parte de la culpa o es solo víctima de su éxito?

En enero de 2013, el Ministerio Público de la Confederación (MPC) congeló cuentas vinculadas al caso ruso de fraude fiscal Magnitski. Se presentó una denuncia penal contra clientes de la banca suiza, incluido el clan malayo Taib, y emergieron revelaciones sobre 22 millones de euros resguardados en una cuenta en Suiza, cuyo titular es Luis Bárcenas, político español implicado en un escándalo de corrupción.

Las voces críticas exigen que las autoridades de vigilancia deben ser más duras con los bancos. Sin embargo, considerando que alrededor del 30% de las fortunas mundiales que están invertidas en el extranjero han elegido a Suiza como destinatario, la tarea de cortar las manzanas podridas es más que significativa.

Gretta Fenner, del Instituto sobre Gobernanza, de Basilea, coincide en que una parte del problema es justamente el atractivo que Suiza tiene para los capitales. Las mismas cualidades que aprecian los clientes cuyos fondos tienen un origen intachable –por ejemplo, estabilidad, seguridad, discreción- son las que buscan los funcionarios corruptos y los delincuentes.

En su opinión, es una razón de más para hacer cumplir la legislación de la forma más estricta posible. “Debemos reforzar las normas legales. Creo que Suiza no está haciendo lo suficiente”, señala Fenner a swissinfo.ch.

Suiza tampoco es un caso aislado, agrega. Las mismas críticas que recaen sobre sus bancos son aplicables a otras plazas financieras, como la City de Londres.

“Los reguladores y los encargados de hacer cumplir la ley no están realizando su trabajo correctamente. No son suficientemente rigurosos con los bancos y la consecuencia es que esto permite a algunas instituciones salirse por la tangente siendo negligentes, y cediendo a sus intereses monetarios en detrimento de las obligaciones que deben cumplir”.

Por su parte, la Autoridad Supervisora de los Mercados Financieros (FINMA) declara a swissinfo.ch que “está claro que no es posible quedarse sentado y relajarse. Por ello, FINMA se mantiene permanentemente en alerta e investiga cada vez que hay indicios de lavado de dinero”.

Actividad sospechosa

En Suiza, existe un amplio sistema de notificación y registro de actividades sospechosas que tienen en marcha las instituciones financieras. Bancos y otros intermediarios financieros deben preparar un informe y notificar cualquier actividad sospechosa (SAR por sus siglas en inglés) a la Oficina de Comunicación y Denuncia de Blanqueo de Dinero (MROS), en Berna.

Como parte de estos procedimientos, las cuentas que realizaron cualquier operación sospechosa deben ser congeladas durante cinco días mientras las autoridades deciden cómo deben proceder.

En 2011, un año que implicó una intensa actividad financiera debido a los cambios que provocó la primavera árabe, un total de 1.625 de estos reportes fueron canalizados a MROS. El 91% de ellos fueron retransmitidos a las autoridades cantonales y federales que se encargan de hacer cumplir las leyes financieras.

“Existen además otras herramientas para verificar esta información. Tenemos acceso a diferentes bases de datos y podemos solicitar información a nuestras contrapartes –Unidades de Inteligencia Financiera- en otros países”, explica a swissinfo.ch Stiliano Ordolli, de MROS.

El año pasado, el viceprimer ministro ruso, Viktor Zubkov, reconoció que al menos 33.000 millones de dólares habían abandonado el país en 2011 en el ámbito de actividades blanqueo de dinero.

Más aún, precisó que esos recursos se habían dirigido a Chipre, Francia, Gran Bretaña, Hong Kong Letonia y Suiza, y afirmó que era una de las razones por las que la tasa de adquisición de bienes raíces de los rusos había crecido explosivamente en el extranjero.

Principales exportadores de capitales ilícitos en 2010

.   China   420,3 millones de dólares

.   Malasia 64,3

.   México  51,1

.   Rusia 43,6

.   Arabia Saudí 38,3

.   Irak 22,2

.   Nigeria 19,6

.   Costa Rica 17,5

.   Filipinas 16,6

.   Tailandia 12,3

Fuente: Integridad Financiera Global (GFI)

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Lista negra

El Acta Magnitski, promulgada por Estados Unidos en diciembre pasado, es una vía elegida por este país para encarar los negocios indeseables que le llegan desde el extranjero. Esta ley impuso el congelamiento de activos en EEUU y la prohibición de emitir visados a 60 rusos implicados en un falso arresto, tortura y ejecución del abogado anticorrupción Sergei Magnitski que tuvo lugar en 2009.

¿Es acaso posible crear una lista negra global de clientes indeseables? “A los bancos les encantaría que así fuera”, dice Fenner. “El debate permanente entre los bancos y los reguladores es: Díganos con quienes no desean que realicemos negocios bancarios y dejaremos de tratar con ellos de inmediato”.

En vez de que los bancos tengan que lidiar con la definición de persona políticamente expuesta” (PEP) y aplicar medidas de examinación por cuenta propia.

“Creo que jamás se lograría un real acuerdo sobre una lista definitiva y exhaustiva que incluya a todos los individuos con los que la banca no debería hacer negocios, especialmente si se busca que tenga una cobertura internacional”, aclara Fenner.

 

Por su parte, Thomas Sutter, portavoz de la Asociación de Banqueros Suizos (ABS) expresa a swissinfo.ch que los bancos darían de inmediato la bienvenida a una lista oficial que incluyera el nombre de los clientes con los que no deben realizar negocios para evitar riesgos potenciales de lavado de dinero. Sin embargo, en opinión de Sutter, un gran interrogante es qué autoridad sería responsable de crear una lista de esta naturaleza.

“Por supuesto, tendría que ser una lista que reciba el respaldo internacional. Y no una podría ser una compilación realizada por los bancos”, añade.

Blanqueo de dinero

Se refiere a la introducción encubierta de activos adquiridos de forma ilegal en la economía legítima con objeto de disimular su verdadero origen ilegal. El blanqueo puede producirse en tres fases:

Colocación. En esta fase los activos (mayoritariamente al contado) son depositados en la banca en diversos instrumentos, frecuentemente liquidables en el corto plazo.

Estratificación o transformación. Busca diseminar el dinero que fue introducido en la fase uno. Con frecuencia implica complejas transacciones internacionales, la interacción con bancos en paraísos fiscales (offshore) y empresas fantasmas. Otra forma de dispersar este dinero es vía una miríada de confusas y aparentemente inconexas transferencias entre cuentas diversas.

Integración. Los activos se reintroducen en la economía legítima mediante la compra de activos (bienes raíces o metales preciosos, por ejemplo), o a través de la compra de acciones, etc.

 

Fuente: Asociación de Banqueros Suizos

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¿Demasiado grande para ir a prisión?

Mientras tanto, los intermediarios financieros que tienen negocios con clientes dudosos -por falta de conocimiento o por negligencia deliberada-, son raramente castigados. La información que MROS transmite a las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley solo ha conducido a un puñado de demandas formales.

En el terreno práctico, es difícil juzgar cuán rigurosa es realmente FINMA en el control de las instituciones financieras, ya que la interacción entre ambas partes se da siempre a puerta cerrada. Y FINMA jamás comenta casos individuales.

Su portavoz destaca que el trabajo de la entidad supervisora cuenta con el  respaldo de la Fuerza Táctica de Acción Financiera (TAFT), que fija los estándares internacionales para luchar contra el lavado de dinero y que se ocupa seguir de cerca el tema de los PEP. De hecho, Suiza forma parte del 16% de las jurisdicciones que se considera “cumplen ampliamente” con las reglas de la TAFT.

La ABS subraya a su vez que Suiza es el único país en el mundo que cuenta con reglas detalladas de cumplimiento obligatorio para tratar los activos de los PEP. En su página web, la asociación también afirma que “el sector financiero no desea dinero de origen criminal y combate activamente el blanqueo de dinero”.

Todo en efectivo

Los bancos, las compañías de seguros, los gestores de activos e, incluso los casinos, están obligados a rellenar formularios obligatorios cuya meta es reducir los riesgos de lavado de dinero. En la actualidad, el Gobierno suizo está volviendo la mirada también hacia uno de los sectores que generan una de sus principales lagunas: el mercado inmobiliario.

El mercado de los bienes raíces ha sido uno de los eslabones más débiles en la cadena de la lucha antiblanqueo, ya que acepta la trasmisión de agrandes sumas de dinero en efectivo.

Ante este panorama, en diciembre de, 2012 el Gobierno anunció su intención de endurecer las regulaciones y establecer un umbral a partir del cual no se podrá realizar ninguna transacción en efectivo cuando se trate de una operación inmobiliaria.


(Traducción: Andrea Ornelas), swissinfo.ch


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