"Lástima, por mis camarones secos"

No hay paso para los productos animales que provengan de países fuera de la Unión Europea. Keystone

Desde 1° de julio está prohibido introducir al país productos animales adquiridos fuera de la zona de la Unión Europea.

Este contenido fue publicado el 08 agosto 2007 - 09:02

No todos los pasajeros saben de esta nueva regla y por ello los funcionarios aduaneros deben recordarlo todos los días, confiscando decenas de kilos de estos productos.

"Confiscado por la Oficina Federal Veterinaria" se inscribe en un contenedor situado en el control de aduana donde pasan los viajeros ojerosos con sus pesadas maletas al llegar a Suiza. Son las siete de la mañana de un jueves por la mañana en el aeropuerto de Zúrich-Kloten.

Los aviones provenientes de Asia descienden uno tras otro. De ellos descienden multitud de pasajeros fatigados por el largo trayecto. Pocos se percatan del contenedor a su lado; algunos de ellos pronto sabrán para qué se utiliza.

El personal de aduana coloca dentro salchichas, carne, pescado o queso que deben retirar a los viajeros que no se enteraron de la nueva norma, pese a los letreros y folletos que informan sobre la medida.

Evitar el riesgo de epidemia

"No puede traer carne, huevos, leche, miel u otros productos de origen animal, para prevenir el riesgo de epidemia", advierte el folleto destinado a los turistas que parten fuera del territorio de la Unión Europea. La interdicción está en vigor a partir del 1° de julio en Suiza, tres años tras la puesta en marcha de una reglamentación similar establecida en la UE.

Daniel Tschudin, vicedirector de inspecciones aduaneras del aeropuerto de Kloten, abre la tapa del contenedor, desde el que se desprende un olor penetrante.

Una gran bolsa proveniente de los Emiratos Árabes también ha terminado allí. "Se trata de pescado, no es una gran cantidad, 10, 12 kilos, que serán destruidos", precisa Tschudin. "En general, el nuevo reglamento no plantea grandes problemas."

Récord incautado en Basilea

La Oficina Veterinaria Federal (OVF), encargada de controlar el reglamento, se encuentra un poco menos satisfecha. "El personal de aduana de los aeropuertos aún deben incautar bastantes productos, pero este escenario ya se preveía. Se trata apenas del principio de este reglamento", indica el portavoz de la OVF, Franz Geiser.

En el aeropuerto de Basilea-Mulhouse se ha registrado un récord el 25 de julio pasado con la incautación de más de 50 kilos de mercancía de origen animal, "sorprendentemente, provenía de Turquía", agrega Geiser.

¿Por qué lo califica de sorprendente? "Porque la importación de carne fresca ya estaba antes prohibida de la zona fuera de la Unión Europea", responde.

"No refunfuñan tanto"

En los aeropuertos de Kloten y Cointrin no hay estadísticas sobre lo incautado hasta ahora. "Con relación a lo que antes reteníamos, hay un aumento, pero no se ha duplicado la cantidad", anota Arno Rüdisühli, jefe de servicio en la inspección aduanera en Ginebra.

En la ciudad de Calvino se trata sobre todo de pescados provenientes de África los que terminan en el contenedor. "La gente no refunfuña mucho. La situación es aceptable", precisa.

Los dos turistas cuyo equipaje se ha aligerado tras dejar en la aduana algunos kilos de carne confirman esa actitud. Por su parte, un tailandés de forma casi estoica delante de su equipaje abierto (y ante la factura a pagar por algunos productos que debía haber declarado) deja sin resistencia tres kilos de embutido empaquetado al vacío.

"Aquellos que traen comida de Asia no son turistas, sino personas originarias de allí que viven aquí o que vienen a visitar a su familia", explica Daniel Tschudin.

¿Tocará el turno a los vegetales?

Un zuriqués de unos cincuenta años de edad que acaba de visitar a su suegra en Bangkok suspira al tomar la caja vacía que contenía dos kilos de camarones secos. "Se trataba de un regalo, pero cuesta unos tres o cuatro francos allá, en comparación con los 40 francos que debería pagar por ellos aquí... lastima."

"¿Ve usted esa caja con flores secas y frutas? Pronto dejará de ser autorizado. Bruselas ya prohíbe la importación privada desde el 1° de julio. La Oficina Federal de Agricultura debe preparar un reglamento similar, pero no parecen presionados para hacerlo..."

En esa administración federal no parecen estar al corriente al respecto. "No tenemos conocimiento sobre ello. No hay nada al respecto en preparación ni en la UE ni aquí", responde Pierre Schauenberg, de la Oficina Federal de Agricultura.

swissinfo, Ariene Gigon Bormann, Zúrich-Kloten
(Traducido del francés por Patricia Islas Züttel)

Razones sanitarias

El gobierno suizo decidió el 18 de abril pasado prohibir la entrada de alimentos de origen animal traídos por pasajeros que arriben de países que no pertenecen a la vecina Unión Europea.

Las razones son sanitarias. Esos alimentos "pueden ser vectores de enfermedades animales", explica la Oficina Veterinaria Federal, encargada de poner en marcha la medida.

Sólo las compras con certificado veterinario y a título profesional pueden ser permitidas.

Los pescadores o cazadores profesionales que introduzcan sus presas deberán atenerse a reglas muy estrictas a partir de enero del año próximo.

Por ahora pueden pasar cantidades menores a los 50 kilos, destinados al consumo personal, previa presentación de un permiso de pesca o de cacería del país visitado.

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