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Los cantones buscan incentivos fiscales para atraer multinacionales

Cuando las multinacionales busquen "el mejor cantón suizo" para establecerse en el futuro, los resultados pueden ser rotundamente diferentes. Keystone


Una nueva reforma de la ley tributaria puede tener un efecto nefasto en la atractividad que tienen los cantones suizos para las multinacionales. Factores como el coste de instalación o la concentración de instalaciones de alta tecnología podrían jugar un rol cada vez más relevante, según el banco UBS.

Este contenido fue publicado el 30 agosto 2018 - 13:00
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Poco ha cambiado en la clasificación de la competitividad económica de los cantones desde el último estudio del UBS en 2016. Zúrich y Zug se mantienen como los mejores lugares para el establecimiento de las multinacionales. Y los cantones como el Jura o los Grisones siguen rezagados.

Pero las cosas podrían cambiar radicalmente si prospera una radical reforma del esquema tributario empresarial, pues modificaría por completo las reglas del juego en los años por venir, concluye el más reciente Indicador de la Competitividad CantonalEnlace externo del UBS.

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"De acuerdo con la información disponible, Ginebra y Vaud se tornarían mucho más atractivos en términos fiscales, mientras que la relativa competitividad que hoy tienen Zúrich y Argovia se reduciría”, dice el banco.

"Los grandes perdedores serían los cantones centrales de Suiza, como Schwyz y Obwalden, que ya decidieron en el pasado poner en marcha políticas de bajos impuestos para animar a la iniciativa privada a establecerse en su territorio", refiere.

Suiza se está viendo obligada, por presiones del exterior, a modificar reglas fiscales que son consideradas “nocivas” por otros países, por ofrecer tasas impositivas preferenciales a las compañías extranjeras que se establecen en su territorio. Para memoria, los suizos rechazaron el año pasado en las urnas un primer intento de reforma del marco tributario de las empresas. Pero en marzo se conoció que se prepara un nuevo paquete de reformas que, de recibir apoyo en las urnas, entraría en vigor en 2020.

Así, las condiciones estarían dadas para que cantones como San Gall, Turgovia, Solothurn y el Tesino, ganen terreno por ser sitios relativamente baratos para el establecimiento de negocios, dice UBS.

Asimismo, cantones que ya han atraído previamente clústeres especializados en tecnología de vanguardia como Zug (cadena de bloques) o Basilea-Ciudad (farmacéutica y biotecnológica) podrían explotar esta ventaja captando la atención de otro tipo de industrias.

Un nuevo marco fiscal también traería beneficios a cantones menos conocidos como Turgovia, Solothurn y Schaffhausen, en el norte de Suiza, porque han trabajado arduamente en la diversificación de industrias dentro de sus fronteras.

El Indicador de la Competitividad Cantonal del UBS mide el potencial económico que tienen los cantones suizos frente a las empresas extranjeras a partir del análisis de ocho criterios fundamentales: el costo de la creación de empresas, la disponibilidad de la mano de obra cualificada y la infraestructura de transporte, entre otros.


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