Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Gestión de fortunas Brasil, un mercado jugoso para los bancos suizos

Río de Janeiro ya tiene su distrito financiero.

Río de Janeiro ya tiene su distrito financiero.

(Reuters)

China no es el único mercado emergente que atrae a los banqueros privados suizos en busca de nuevas fortunas. Cada vez más invierten también en Brasil, una economía pujante con múltiples posibilidades de negocios.

Una rápida generación de riqueza, un número creciente de millonarios y una caída abrupta de las tasas de interés hacen hoy de Brasil un destino ideal para desarrollar el negocio de la banca privada. De hecho, Credit Suisse, Julius Baer y UBS han expandido sus negocios en el gigante sudamericano.

Brasil registra la tasa de crecimiento de individuos de alto valor neto’ (HNWI por sus siglas en inglés) más alta del mundo, superior incluso a la que registra China, según el Informe sobre la Riqueza en el Mundo en 2012 de las consultoras Capgemini y RBC Wealth Management. Los HNWI son individuos que disponen de un millón de dólares como mínimo para invertir de inmediato en lo que quieran.

De hecho, alrededor de 10.000 nuevos multimillonarios surgieron en 2011, gracias a una economía donde los negocios están en jauja y la riqueza nacional se distribuye de  forma cada vez más equitativa entre la población.

Los bancos privados han sido testigos de una bonanza que genera nuevas fortunas. Los fondos depositados en la banca privada sumaron 469.000 millones de reales brasileños (216.000 millones de francos suizos) en junio pasado, un 8% más que al inicio de 2012 y muy por encima de los 291.000 millones de reales registrados en 2009.

Suiza tiene experiencia

Al tiempo que la economía avanza, las tasas de interés brasileñas han caído de 12,5% a 7,25% en un periodo de 12 meses. En comparación con el resto del mundo, Brasil aún goza de tasas de interés atractivas para las inversiones, pero los brasileños -acostumbrados a tipos de interés de dos dígitos- se sientan decepcionados con la baja.

La respuesta, pues, es diversificar el destino de su patrimonio financiero más allá de los bonos y descubrir inversiones más complejas y sofisticadas, un universo en el que los bancos brasileños carecen de la experiencia que tienen plazas financieras como la suiza.

“Existe una clara oportunidad para los bancos extranjeros que se establezcan en Brasil para otorgar alternativas de inversión y ofrecer la pericia que los bancos locales no tienen”, afirma a swissinfo.ch Luis Miguel Santacreu, de la consultoría bancaria brasileña Austin Asis. “En las condiciones presentes pueden sacar mucho provecho de esta situación”, añade.

Evidentemente, los tres principales bancos suizos experimentados en la gestión de patrimonios son conscientes de esta situación y ya están presentes en Brasil.

En 2011, Julius Baer adquirió acciones de la firma brasileña de administración de fortunas GPS. Este año, Credit Suisse concluyó la adquisición de la compañía administradora de activos Hedging Griffo, con objeto de acceder en un mercado de fondos valorado en 1,5 billones de reales brasileños (equivalentes a 690.000 millones de francos suizos).

Un lucrativo mercado

Por su parte, con la compra de la correduría Link Investimentos (2010), UBS confía en enderezar la accidentada trayectoria que ha tenido en el mercado brasileño. En 2006, intentó posicionarse en Brasil mediante la compra del Banco Pactual, que tuvo que vender en 2009 en plena cima de la crisis financiera.

Los bancos suizos también han caído en la cuenta de la rentabilidad que promete el negocio de la banca privada en el gigante sudamericano y realizan operaciones a gran escala para ganar una  parte sustancial de la naciente administración de fortunas.

El banco brasileño Safra, por ejemplo, realizó un buen negocio el año pasado al comprar al holandés Rabobank las acciones que tenía en el Sarasin, banco suizo conocido por su hábil manejo de la banca privada-; y otros pesos pesados, como Itau o Bradesco, también han fortalecido internamente sus divisiones de gestión de patrimonios.

“Hace 10 o 15 años, los bancos brasileños no ofrecían servicios de banca privada, por lo que sus clientes debían acudir a la banca extranjera”, señala a swissinfo.ch João Winkelmann, director del banco privado Bradesco.

“Pero en el presente, la banca local está cada vez más preparada, está bien capitalizada y ha aumentado su oferta de servicios y productos. Esto ha cambiado completamente el panorama de la banca privada de Brasil. Y los brasileños optan ahora por la comodidad de dejar su dinero en casa”.

Encrucijada

En muchas plazas financieras desarrolladas, la crisis financiera dejó como secuela tasas de interés cero’ –para desincentivar los capitales volátiles. Por ello, los brasileños acaudalados se sienten cada vez más incómodos con la idea de invertir en el extranjero.

De acuerdo con Winkelmann, el 95% de las nuevas fortunas brasileña se quedan en el país. “Los clientes adinerados están comprando bienes raíces y terrenos, o reinvirtiendo su dinero en sus negocios. Esto explica que el año pasado se registraran más de 800 fusiones y adquisiciones en Brasil”, anota.

Esto coloca al sector de la gestión de fortunas en una encrucijada, porque la enfrenta a clientes brasileños temerosos de hacer negocios en el extranjero, pero inconformes con las inversiones que reciben en casa y que son cada vez menos rentables.

“Es seguro que el dique va a reventar pronto”, reconoce Luis Miguel Santacreu. “Los brasileños están enfrentando dificultades para encontrar activos nacionales interesantes para sus portafolios, y los administradores de fortunas deberán hallar nuevos activos en el extranjero”.

Para Winkelmann, la colaboración entre bancos privados foráneos y locales tenderá un puente perfecto para resolver esta brecha.

“Los bancos brasileños están bien posicionados y pueden ofrecer a sus clientes todo lo necesario para gestionar sus fortunas, además de tarjetas de crédito, pensiones y seguros de todo tipo. Con ello, los clientes mantendrán el manejo de sus negocios en los bancos locales, pero canalizarán sus activos financieros a los bancos extranjeros (que operan en Brasil)”.

Mercado brasileño

Brasil es la sexta economía más grande del mundo. Su crecimiento ha promediado 4% anual durante los últimos cinco años.

El número de brasileños que tienen más de un millón de dólares disponibles para invertir de inmediato rondaba los 155.400 en 2010. El año pasado eran 165.000.

Con ello, Brasil detenta la tasa más rápida de crecimiento de habitantes acaudalados en el mundo (+6,2%).

El número de personas con cuentas bancarias sumaba 28 millones en 2002; en 2011, eran 54 millones.

La banca privada se ha fortalecido porque el volumen total de activos depositados pasó de 291.000 millones de reales en 2009 a 469.000 millones en 2011.

La industria de los fondos de inversión ha crecido de 1,36 billones de reales en 2009 a más de 2 billones a mediados de 2012.

Fin del recuadro


(Traducción: Andrea Ornelas), swissinfo.ch


Enlaces

×