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La banca suiza mira hacia el sol

Paneles solares cubren el tejado de la sede ginebrina del banco Pictet. Pictet & Cie

Pictet, uno de los cinco principales bancos privados helvéticos, construyó en el techo de su sede ginebrina la principal central solar de Suiza.

Este contenido fue publicado el 02 julio 2008 - 17:15

Sus objetivos son: reducir en un 12% su emisión de CO2 y ahorrarse los 25.000 litros anuales de carburante que exige proveer calefacción en invierno y aire acondicionado en verano a sus instalaciones.

Pensar e invertir en 'verde' es un negocio cada vez más rentable en Europa y en el resto del mundo. Y los bancos no se contentan con ser sólo artífices del financiamiento de dicha industria, quieren ser protagonistas también.

De hecho, la principal central solar térmica de Suiza, inaugurada la semana pasada, pertenece a Pictet, uno de los cinco bancos privados más importantes del país.

La institución pretende calentar una superficie de 4.000 m2 de oficinas durante el invierno y proveerles aire acondicionado durante el verano a través de una planta que integra 600 m2 de detectores luminosos.

Además, Pictet financia empresas dedicadas a proyectos ecológicos, vende fondos de inversión especializados en este tipo de empresas y asegura que en breve reducirá su emisión de gases contaminantes.

Su proceder tiene un dejo ecológico, sí, pero sobre todo cuenta con una aplastante lógica financiera: Pictet se ahorrará a partir de 2009 el costo de los 25.000 litros anuales de carburante y los negocios 'verdes' serán los más rentables en el siglo XXI.

Tendencia irreversible

Suiza consumió 865.440 toneladas de energéticos en 2007. El dato de la Oficina Federal de Energía (OFE) que en lo abstracto dice poco, pero que desglosado en cifras simples nos ofrece un valioso patrón del consumo de los helvéticos.

De cada 100 toneladas de energéticos consumidos por empresas y familias, 55 toneladas vienen de los productos petroleros; 24 de la energía eléctrica; 12 del gas; 7 de la madera y los desechos industriales; 1 del carbón y sólo 1,5% de las energías renovables.

Y dado que Europa se ha comprometido a reducir 20% su emisión de gases de efecto invernadero antes del año 2020, el potencial de las energías renovables es muy elevado.

De hecho, crecen a una tasa de 10% anual desde hace una década y seguirán su trayectoria sin importar cuánto pueda desacelerarse la economía mundial en 2009 y 2010 a causa de la crisis financiera que inició en Estados Unidos por los créditos hipotecarios de mala calidad (subprimes).

Planta Pictet

Las plantas solares serán una de las principales fuentes energéticas entre 2010 y 2040 en el mundo, año en el que podrían representar un tercio del abastecimiento energético mundial, según las previsiones del Centro Suizo de Electrónica de Neuchâtel (CSEM).

La construcción de la Central Solar Térmica Pictet tiene ante todo un importante trasfondo económico, ya que Pictet ahorrará los 25.000 litros de carburantes ya citados, justo en un periodo en el que el precio del barril del petróleo supera los 140 dólares y hay visos de que ceda en los meses por venir.

El proyecto cuenta con 364 paneles solares que van a calentar el agua que circulará dentro del sistema y operará como calefacción en invierno.

En verano, la energía captada por los paneles solares será transferida a una serie de acumuladores que desembocarán en tres máquinas que extraen el calor para producir frío (como sucede con los frigoríficos).

Un proyecto que, pese a su complejidad técnica, tomó siete meses echar a andar de principio a fin.

Portafolio 'verde'

Sobre el proyecto, Jean-François Demele, socio de Pictet, reconoce que "fue una decisión voluntaria, por el compromiso de responsabilidad social que tiene Pictet, pero también fue una decisión del bolsillo".

Además de la calefacción solar, el banco ginebrino anunció que como un tercio de la contaminación que emite Pictet se debe a los desplazamientos de su personal, el banco otorgará abonos de transporte público a los empleados que viven en Ginebra, para reducir le número de viajes y de emisión de gases de efecto invernadero.

Al cierre de junio de 2008, Pictet cuenta con alrededor de 3.000 millones de francos suizos invertidos en los llamados portafolios ISR (inversión socialmente responsable) y unos 7.000 millones de francos en fondos temáticos ligados a temas como el desarrollo sostenible o el agua.

Hace exactamente un año, por ejemplo, inició operaciones el fondo ecológico Clean Energy, cuya meta era ofrecer a sus clientes opciones de inversión ligadas a empresas con un compromiso ecológico.

La cartera está conformada por empresas equipadas y concentradas en la transición hacia energías más limpias. Y es que en su primer año de operación ofreció un rendimiento superior al 20%.

Los negocios 'verdes' son rentables.

swissinfo, Andrea Ornelas

Datos clave

Pictet gestiona fortunas por 373.400 millones de francos suizos.

La producción de CO2 por empleado es de 2,3 toneladas anuales en Suiza; 2 toneladas en Francia; 5,2 toneladas en Gran Bretaña; y 11 toneladas en Singapur.

Los empleados de Pictet recorren 8.000 km al año para desempeñar su trabajo; los del banco suizo Sarasin 5.227 km; los de UBS, 12.685 km; y los de Credit Suisse, 16.335. En todos los casos se busca reducir su referencia.

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Islas artificiales

Las plantas solares requieren grandes dimensiones para desarrollarse. Y el Centro Suizo de Electrónica de Neuchâtel (CSEM), propone la creación de islas artificiales capaces de flotar en el mar para resolver el problema de espacio.

Se trata de un calentador de agua con tuberías cuyo vapor permite la generación de electricidad, mismo que gira frecuentemente para aprovechar al máximo el sol.

Para evitar el costo de conexión de la isla a la tierra, las islas podrían destinarse a la producción de hidrógeno, que se almacenaría antes de transportar la isla a los sitios de descarga.

Por el momento, no obstante, no queda clara la capacidad de resistencia de estas islas a las tormentas y el mal tiempo.

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Banco Pictet

Fue fundado en Ginebra en 1805 por Jacob-Michel François y Jacques-Henry Mallet, bajo el nombre de Banco Candolle, Mallet y cìa.

Es uno de los bancos más activos en el financiamiento de proyectos y fondos ecológicos, pero entidades como Sarasin y Credit Suisse le siguen en la tendencia.

Este banco se comprometió a reducir en un 12% la emisión de CO2 antes de 2011, y a reducir sus desplazamientos en avión y coche, que sustituiría por transportes públicos y videoconferencias en la medida de lo posible.

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