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"El proyecto de la unión bancaria es urgente"

Según el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, la crisis de la deuda en la UE es un "problema sistémico" que requiere una "respuesta sistémica". Keystone

Expertos suizos opinan que tanto el actual Gobierno de España como su antecesor se han rehusado a aceptar y exponer la magnitud de sus problemas bancarios y económicos. Aún no se conocen los detalles del rescate a la banca española. Una vez más, Suiza no está exenta de las reverberaciones.

Este contenido fue publicado el 15 junio 2012 - 16:17
Andrea Ornelas, swissinfo.ch

Madrid no cesa de acumular noticias inquietantes. El pasado miércoles (13.06), la agencia de calificación de riesgo Moody´s rebajó la nota de España en tres escalones para situarla en ‘Baa3’, la antesala del papel considerado como especulativo. Consecuencia: la tasa de los bonos a 10 años alcanzó el 7%.

Esta tasa es el barómetro de la confianza de los mercados y la que España debe pagar por financiarse directamente en los mercados. Y el nivel que registra actualmente podría cerrarle pronto la llave de acceso a nuevos fondos.

Los Gobiernos de Irlanda, Grecia y Portugal recibieron rescates internacionales cuando dicho tipo de interés alcanzó niveles del 8,1% (Dublín) y el 8,5% (Atenas y Lisboa).

Rescate positivo

El eslogan de ¡España es diferente!, que ha enarbolado Madrid durante décadas, se deslava, pese a la reticencia de sus políticos a aceptarlo.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, presentó el esquema potencial de capitalización para los bancos españoles -cifrado en 100.000 euros (120.000 millones de francos suizos)-, como un triunfo para el país.

Según su versión, los recursos irán directamente a la banca sin que esto implique aumentar el déficit público y, con ello, nuevas imposiciones de Bruselas.

Una visión que no coincide con la de los vecinos. El jueves (14.06), la canciller alemana Angela Merkel declaró ante el Bundestag que España vive hoy las consecuencias “de una década irresponsable” y reiteró que Berlín no dará ayuda sin condiciones. Y Joaquín Almunia, comisario Europeo de Asuntos Económicos, afirmaba que “quien da dinero, nunca lo da gratis”.

“España no es diferente. Ha experimentado una burbuja inmobiliaria similar a la de otros episodios de esta crisis, o de crisis previas. Pero las autoridades españolas, tanto del actual Gobierno como del anterior, han intentado ocultar la realidad, o han preferido no verla, minimizando el impacto de las pérdidas del sector inmobiliario”, señala a swissinfo.ch Philippe Bacchetta.

El especialista en finanzas internacionales de la Facultad de Estudios Comerciales Superiores (HEC) de la Universidad de Lausana, no obstante, califica de positivo el rescate de la banca española “por al menos dos razones”.

En primer lugar, “proporcionará fondos a una tasa inferior a la que deben pagar actualmente los bonos del Gobierno; y en segundo, llevará a España a enfrentar su realidad y, como consecuencia, a realizar una reestructuración sostenida de su sector bancario”.

Neblina financiera

El rescate en ciernes despierta inquietudes. Voces de primer nivel como el Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, anticipan que el esquema no funcionará, porque generará un círculo vicioso entre los bancos y el Gobierno de España.

“El rescate previsto por valor de 100.000 millones de euros es, sobre todo, una respuesta rápida a un problema candente que busca, esencialmente, salvar al tesoro español de incurrir en una espiral deficitaria como la que vivió Irlanda en 2010, cuando el Gobierno irlandés decidió, ingenuamente, rescatar a sus bancos”, explica a swissinfo.ch el economista jefe del banco suizo Julius Baer.

Según Janwillem Acket, “los recursos llegarán de los dos fondos creados para apoyar a los países en problemas de la eurozona: el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que entrará en vigor próximo mes de julio”.

Philippe Bacchetta, por su parte, considera que “el ruido en torno a este rescate irá desapareciendo conforme se conozcan las condiciones del crédito”.

Sin embargo, destaca que, independientemente de que los 100.000 millones de euros previstos sean suficientes o no para atender el problema bancario, “no lo serán para resolver otros problemas fundamentales” que enfrenta España, “como la falta de competitividad, el desempleo o el endeudamiento público”.

G-20 y cumbre de la UE

Dada su relevancia, la crisis de la banca española - junto con el futuro de Grecia- se perfila como uno de los temas estelares en la cumbre del G-20 que se celebrará el 17 y 18 de junio en Los Cabos (México).

Aunque España no es miembro del G-20 -que reúne a las principales potencias desarrolladas y emergentes del mundo-, asiste como país invitado desde el año 2008 y en calidad de “invitada permanente” desde 2010.

El experto de Julius Baer insiste en que es necesario explorar nuevas fórmulas; por ejemplo, la que propuso recientemente el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Barroso, en el sentido de crear una “unión bancaria” en 2013.

“Debe haber un fondo europeo para apoyar exclusivamente a los bancos en problemas, respetando directamente estándares de la UE”, refiere Acket. “El proyecto de la unión bancaria apremia y el caso español podría ser el llamado de atención urgente que necesitan los políticos para andar en esa dirección”.

Tras la cumbre del G-20 viene otra cita internacional que será clave: la cumbre de la UE, prevista para el 28 y 29 de junio en Bruselas que -en opinión de Acket, dejará claras cuáles son las prioridades de la UE en este momento.

Impacto suizo

Aunque la exposición al riesgo de Suiza con respecto a la banca española es mínima, el país alpino no está exento de los efectos negativos potenciales, destaca Philippe Bacchetta:

“Las turbulencias podrían afectar el futuro de las políticas monetaria y cambiaria (suizas). Y también es posible sentir efectos a nivel de migración, ejerciendo presiones sobre los acuerdos de Schengen”, dice.

Y con la coyuntura actual, agrega, solo podrán alegrarse quienes están contra una mayor integración entre Suiza y la UE.

crisis de la eurozona

España es la cuarta economía más importante de Europa y la más grande de todas las que han solicitado un rescate internacional.

Madrid ha enfatizado que se trata de un “préstamo preferencial” para sus bancos. Bruselas lo llama rescate, pero reconoce que centrado en el sistema bancario, a diferencia de los otorgados a Grecia, Irlanda y Portugal que buscaron ante todo sacar a flote a los estados.

El Eurogrupo ha dejado claro que será la llamada troika -Bruselas, FMI y el Banco Central Europeo (BCE)- la encargada de supervisar que España cumpla con los requisitos que se le impongan, a cambio de un rescate cifrado actualmente en 100.000 millones de euros (120.000 millones de francos suizos).

Además del desenlace de España, otro capítulo está por escribirse en la crisis de la zona euro.  El próximo domingo, 17 de junio, Grecia celebra elecciones, cuyo resultado puede determinar la salida de este país del euro.

Los bancos centrales del G-20 exploran ya posibles medidas para estabilizar a los mercados, si Grecia abandona la moneda única europea.

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las temidas calificaciones

Las tres calificadoras de riesgo de cobertura internacional otorgan a los estados y empresas grados en función de la calidad de sus deudas.

Sus clasificaciones, siempre ordenadas de mayor a menor nivel de calidad, son:

Moody`s:

Inversión óptima (Aaa),

Alta calidad (Aa1, Aa2 y Aa3),

Buena (A1, A2 y A3),

Satisfactoria (Baa1, Baa2 y Baa3),

Especulativa (Ba1, Ba2, Ba3, B1, B2, B3, Caa, Caa3 y Ca).

S&P:

Optima (AAA),

Alta (AA+, AA y AA-),

Buena (A+, A y A-),

Satisfactoria (BBB+, BBB y BBB-),

Especulativa (BB+, BB, BB-, B+, B, B-, CCC+, CCC, CC).

Fitch:

Óptima (AAA),

Alta (AA+, AA y AA-),

Buena (A+, A y A-),

Satisfactoria (BBB+, BBB y BBB-),

Especulativa (BB+, BB, BB-, B+, B, B-, CCC).

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