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Todo un universo en un sólo "clic"

LeShop es una de las firmas que opera con éxito en la Red. LeShop

Suiza es líder en materia de nuevas tecnologías. Su red de Internet de alta velocidad cubre 98% del país, y 72% de sus usuarios ha comprado algo en línea.

Este contenido fue publicado el 27 julio 2006 - 20:02

El e-commerce llegó para quedarse en supermercados, bancos y otras empresas. Y ante la irreversible tendencia, sólo resta ser precavidos al comprar.

Desde un CD o una barra de mantequilla hasta un Ferrari último modelo o una obra de arte.

Un suizo puede comprar absolutamente todo lo que le apetezca por Internet.

No es extraño, pues se trata de uno de los cinco países del mundo con mayor acceso a las nuevas tecnologías después de Islandia, Corea del Sur, Holanda y Dinamarca.

El servicio de Internet de alta velocidad, por ejemplo, es accesible a 98% de la población. Y el Internet a través de cable tiene una cobertura del 89%, según cifras de la Oficina Federal de Comunicaciones.

Pero entre navegar en la red para buscar información, enviar un email o pasar un rato de esparcimiento, y ser un cliente habitual del e-commerce, hay un abismo.

¿Qué terreno pisa Suiza en este ámbito?

Un vistazo al mundo

Cada año, 1,8 billones de artículos son vendidos en el mundo a través de plataforma de comercio electrónico, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Para darnos una idea, se trata de un número superior de transacciones que realizan bolsas de primera talla como el New York Stock Exchange (NYSE) o el Nasdaq estadounidenses durante el mismo periodo.

En 2005, siete de cada 10 internáutas realizaron alguna compra en línea.

Y de los aventurados compradores de la red, 2 de cada 10 han adquirido DVDs o videojuegos; 2 han reservado un vuelo de avión; 2 han comprado ropa, zapatos o algún accesorio; otros 2 se han hecho de una cámara o aparato electrodoméstico; uno ha descargado música; y el último ha comprado un ordenador o ha realizado reservas de hotel.

De acuerdo con la más reciente encuesta de opinión realizada por la empresa de sondeos ACNielsen Internacional (octubre del 2005), Europa es el continente de los compradores en línea por excelencia.

El 95% de los alemanes con acceso a Internet de alta velocidad han comprado algo por la red, el 92% de los británicos, el 78% de los españoles y el 72% de los suizos.

Y los hombres suelen ser más arriesgados que las mujeres, 9 de cada 10 usuarios varones han hecho compras en línea, contra 7 de cada 10 mujeres.

¿Qué adquieren los helvéticos? Sobre todo videos, DVDs, juegos, libros y aparatos electrónicos, a diferencia de los vecinos españoles o italianos, por ejemplo, quienes prefieren reservar este tipo de operaciones para pagar reservas de viaje.

Los punteros en Suiza

En Suiza, plataformas de venta por Internet como e-Bay.ch, la versión suiza de la web de subastas de productos más grande a nivel internacional, movilizan más de 2,5 millones de transacciones comerciales al año, lo mismo de productos nuevos y como de segunda mano.

Y gigantes empresariales como Swatch, Manor o las cadenas de supermercados Migros y Coop, han abierto sus tiendas en línea para adquirir en ellas relojes, joyas, ropa, alimentos, y todo lo que el cliente desee durante las 24 horas del día.

Y el crecimiento de sus ventas es exponencial.

De acuerdo con la Secretaría de Estado de Economía (Seco), el crecimiento del comercio electrónico fue del 22% el año pasado.

Y sólo para poner un ejemplo recién dado a conocer, LeShop.ch, filial en línea de Migros, registró una facturación de 32,7 millones de francos suizos durante el primer semestre del año, 40% más que el año previo.

Para animar a su clientela, argumenta el compromiso ecológico que asumen al comprar con ellos, pues al agrupar las entregas de diversos pedidos y transportarlos conjuntamente, "se reduce en dos tercios el consumo de energía y la emisión de CO2".

Dentro del sector financiero, por su parte, el UBS y el Credit Suisse seguidos por prácticamente la totalidad de las instituciones de crédito nacionales y extranjeras que operan desde Suiza, ofrecen a su clientela la posibilidad de acceder a servicios de banca electrónica.

Lo hacen también todas las aseguradoras, e incluso, reaseguradoras como SwissRe. De hecho, la banca helvética recibe unos tres millones de visitas al mes para verificar información ligada a tipos de cambio, tasas de interés, datos económicos, la oferta de créditos vigente, etcétera, amén por supuesto de operaciones bancarias.

El abc del comprador

Muchos clientes habituales de tiendas, librerías, supermercados o instituciones financieras dudan antes de sumergirse al ciberespacio a realizar una transacción, aun cuando están concientes de que existen infinidad de ofertas en el ámbito electrónico, turístico, etcétera, que sólo son accesibles a la compra en línea.

La mayoría de las empresas que ofrecen servicios en línea subcontratan servicios que garantizan seguridad a sus clientes, porque es su prestigio y la fidelidad de su comprador lo que ponen en juego, y jamás cobran suplementos especiales por sus ventas a través de la web.

Sin embargo, asociaciones de carácter internacional como Uso Seguro de Servicios por Internet (SUSI, por sus siglas en inglés) ofrecen recomendaciones que son válidas para el consumidor cibernético de Suiza y del resto del orbe.

1.- Asegúrese de que está en un sitio "seguro" antes de dar su nombre, dirección o datos de la tarjeta de crédito. Mire si hay el símbolo de un candado o de una llave, que normalmente se encuentran en la esquina inferior de la pantalla. En un sitio seguro se codifica su información (encriptación) antes de que se envíe por Internet y se almacena en una base de datos segura.

2.- Jamás envíe información de su tarjeta de crédito vía e-mail.

3.- Guarde un registro de todas sus transacciones. Imprima los detalles de la página web que ha utilizado, escriba los registros y la dirección de facturación. Guarde copias de los e-mails que ha enviado y recibido del proveedor (para confirmar la operación, no para dar información confidencial).

4.- Si tiene problemas con una compra en línea, póngase en contacto con la oficina local de normas comerciales para recibir consejo. También puede llamar a la policía si se ha producido un fraude.

El comercio electrónico, pues, llegó para quedarse. Lo único que resta es entonces practicarlo con inteligencia y con garantía absoluta de seguridad.

swissinfo/Andrea Ornelas

Contexto

Antes de comprar en línea, hay que tomar precauciones sobre la calidad de los productos. Swissmedic lanza una alerta en 2006 contra los medicamentos comprados por Internet. Productos como las vitaminas, el Tamiflú o el Viagra, con frecuencia son falsos.

El mismo fenómeno de falsificación de productos comerciados por la red se repite también en el ámbito de la relojería, una de las fortalezas de la industria helvética. Una forma simple de probar si se trata de productos pirata es el precio. Cualquier artículo que se encuentre en línea más de 35% por debajo de su precio de mercado corre un riesgo elevado de ser falso.

Los helvéticos son especialmente reservados a la hora de reservar viajes en línea. De hecho, representan sólo 1% de la facturación del sector turístico, cuando en países como España o Italia, forman parte de los productos más demandados en línea.

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Datos clave

En Suiza existen más de 2,5 millones de conexiones a Internet de alta velocidad.

Siete de cada 10 empresas suizas utilizan Internet para su operación cotidiana.

Cuatro de cada 10 PYME tiene una web propia.

El empresariado suizo invierte alrededor de 1.000 millones de francos suizos anuales para mejorar sus plataformas de e-commerce.

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