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Algo más que vacas El recorte de papel en el siglo XXI



'Torso', obra del cortador suizo de papel, Ernst Oppliger.

'Torso', obra del cortador suizo de papel, Ernst Oppliger.

(2014, ProLitteris, Zurich)

Si usted piensa en los diseños suizos en papel cortado, es posible que imagine escenas tradicionales de vacas que suben a los Alpes en busca de pastizales. No evocará un torso humano, personas bailando en una disco, ni esas mismas vacas izadas por un helicóptero durante una operación de rescate. Sin embargo…

Desde el siglo XVII el recorte de papel ha existido bajo muchas formas en Suiza, lo mismo en imágenes religiosas que en siluetas populares. Empero, su paternidad en este país se atribuye a Johann Jakob HauswirthEnlace externo (1809-1871).

Este sencillo trabajador del Oberland Bernés produjo escenas alpinas de una exquisita delicadeza, a menudo como muestra de agradecimiento con agricultores que le brindaron su hospitalidad.

La tradición subsiste  -pese a una cierta baja de interés en las últimas décadas-  y ahora hay entre 200 o 300 personas que la mantienen y que organizan un centenar de exhibiciones regulares. El tema de los Alpes es todavía una constante, pero muchos artesanos hacen nuevas propuestas.

Entre ellos, Ernst OppligerEnlace externo, de 65 años, considerado uno de los más sobresalientes representantes helvéticos del género. Su creación ‘Torso’ (ver galería), es una de las obras principales de una gran exposición del ramo que presenta el Museo Nacional de SuizaEnlace externo, en Zúrich, y en la que se aprecia la manera en que los modernos artistas del ramo se inspiraron en temas de otrora. 

“Para convertirme en un cortador de papel, la mayoría de los cuales solían venir del Oberland Bernés, subí a los Alpes para trabajar”, narra Oppliger a swissinfo.ch.

“Cuarenta años después regresé y tomé una extraña foto: era nieve derretida con zigzags, y esa fue la base para el homenaje a Hauswirth. También comparé entonces mi cuerpo, viejo y enfermo, con el de la primera estancia, un cuerpo joven, apto para el trabajo en los Alpes”.

En su estilo, admite, también hubo cambios, al deslizarse de manera paulatina hacia lo contemporáneo.

Demostración en directo

En el Museo de Zúrich un grupo de visitantes rodea a Oppliger. Están fascinados con su demostración. El artista realiza hábilmente pequeños cortes en un pedazo de papel de seda que ha doblado previamente en cuatro. Al igual que muchos creadores modernos, utiliza un cúter además de las tijeras. Hoy trabaja el tema de una amonita.

“Muestro objetos fosilizados o que me gustaría fosilizar”, dice. Eso explica la presencia de un vehículo todoterreno en su pieza.

Actualmente se intenta imprimir un sello individual en los trabajos, señala Felicitas Oehler, presidenta de la Asociación Suiza de Recorte de Papel,Enlace externo entidad que cuenta con alrededor de 500 miembros, incluidos museos y coleccionistas.

“Es muy importante, especialmente cuando en las procesiones alpinas de vacas los temas son siempre los mismos... Por ello, a veces vemos ahora un helicóptero que transporta a una vaca enferma o tractores. Cada persona tiene su propia manera de hacer las vacas o los árboles, y los expertos pueden decir quién produjo qué”.

A veces las obras revelan un lado humorístico, como la escena de una discoteca, en exhibición en Zúrich, con gente bailando y embriagándose, también inspirada en Hauswirth.

Y en EE.UU. ...

Oriunda de Château d'Oex, otra cuna del recorte de papel, Catherine Winkler Rayroud Enlace externoreside en Texas, y las tradiciones helvéticas son el marco de referencia de sus creaciones. Sin embargo, se advierte en ella la influencia de su país de acogida: caballos en vez de vacas; plataformas de perforación en lugar de chalets.

Sus piezas presentan temas modernos, como aquella en forma de sujetador que representa la lucha de las mujeres entre sus aspiraciones y su rol de cuidadoras, particularmente popular y que le ha ganado muchos premios, según explica vía telefónica desde Houston. La artista reunió sus trabajos en un libro sobre lo que significa ser mujer, que será publicado en fecha próxima. 



'¿Liberación femenina?, ¿Qué liberación?', obra de Catherine Winkler.

'¿Liberación femenina?, ¿Qué liberación?', obra de Catherine Winkler.

(Catherine Winkler Rayroud )

“Hago esto para expresar sentimientos y emociones profundas y la mayoría de mis recortes tienen un significado o un mensaje oculto”, dice Winkler, cuyos trabajos han aparecido en el New York Times Magazine.

Para su labor, que incluye escenas estadounidenses, utiliza unas pequeñas tijeras curvas que compra en el supermercado Migros cuando vuelve a Suiza. En sus producciones se inspira igualmente en otras tradiciones: De Asia (cuna de la técnica), la judía, la polaca y, por supuesto, la del papel picado mexicano (a menudo cortado con martillo y buril).

¿Arte?

Hay, sin embargo, una diferencia importante entre Suiza y EE.UU.: “Aquí el recorte de papel es considerado como arte contemporáneo, mientras que en Suiza casi es desconocido”.

Oehler se refiere a la dificultad actual de clasificación. Sin duda, Hauswirth produjo arte popular. “Son imágenes fantásticas, pero no como las de hoy. Hauswirth creó con su corazón no con su cabeza. Hoy todo es mucho más perfecto, y, desde un punto de vista científico, no es arte popular”.

Señala que el público, y algunos cortadores de papel, todavía lo consideran artesanía, pero otros defensores lo ven como arte contemporáneo. Oppliger, por ejemplo, dice que cada uno debe ser libre de definir sus propias creaciones.

En cualquier caso, el papel recortado es objeto de colecciones y algunos de los poseedores de las mayores de entre ellas son extranjeros residentes en Suiza. Muchas de las obras más grandes cuestan alrededor de mil francos.

Pero un Hauswirth original puede llegar a 60 000 francos en una subasta.

Trabajo de amor

El 'Torso' de Oppliger es la pieza más cara (9 300 francos) en la exposición. Pero su autor es de los pocos que logran ganarse la vida con esa actividad -incluidos trabajos comerciales ocasionales-. Muchos de los que laboran en ese campo –mujeres en buena parte- lo hacen a tiempo parcial.

Entre ellos, Pia OdermattEnlace externo, relativamente nueva en la escena aunque comenzó en este campo hace 15 años. La maestra de escuela primaria se enorgullece de presentar su primer trabajo, Chamoix, (ya vendida) en una gran exposición.

“Las exposiciones son buenas para los negocios, pero en general, no dan lo suficiente para vivir, y yo tendría que invertir demasiado tiempo. Es una fuente inestable de ingresos”, explica.

Odermatt puede necesitar hasta 100 horas para elaborar una pieza, Oppliger, un mes. Este último señala que en una sociedad en la que el tiempo es un bien escaso, eso puede formar parte del atractivo del recorte de papel.

Historia

El recorte de papel comenzó en Asia y se extendió por todo el centro de Europa en el siglo XVII. Las primeras obras en Suiza fueron imágenes devotas y documentos heráldicos.

En la segunda mitad del siglo XVIII, en las ciudades se pusieron de moda los retratos de siluetas como alternativa más barata a los óleos en miniaturas. Eran populares, entre otras, figuras de Johann Wolfgang von Goethe, Jean Huber y Johann Caspar Lavater.

Los recortes de papel ampliaron luego su alcance a escenas e historias con el uso de diferentes moldes y se hicieron populares también en zonas rurales con Johann Jakob Hauswirth y Louis Saugy.

Fin del recuadro


Traducido del inglés por Marcela Águila Rubín, swissinfo.ch

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