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Frente al desafío de la ampliación europea

Las empresas suizas buscarán nuevos mercados en el este europeo.

(Keystone)

Las empresas helvéticas se disponen a competir con una Unión Europea ampliada a 25 miembros, lo que beneficiará al sector de las exportaciones.

Pero Suiza tendrá que reformar su mercado interior, si quiere sacar el máximo provecho de la ampliación.

Muchos expertos económicos, al frente de ellos la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), coinciden en que la economía suiza sufre una crisis desde hace un decenio.

Ahora que diez países del centro y este europeo se disponen a ingresar en la Unión Europea (UE), Suiza se ve cada vez más aislada en el corazón de un continente que se caracteriza por una creciente apertura e interconexión de las economías.

Sin embargo, la ampliación de la UE no parece preocupar demasiado a la patronal helvética que ve en ella una oportunidad para conquistar nuevos mercados.

Nuevas oportunidades

“La ampliación de la Unión Europea es una gran oportunidad para impulsar el comercio y para que nuestras empresas se implanten en los mercados del futuro”, señala Catherine Lance, encargada de proyecto de la patronal ‘economiesuisse’.

Esas oportunidades se abrieron con la caída del Muro de Berlín, pero hasta hace poco era demasiado arriesgado invertir en los países del antiguo bloque soviético.

Falta de pagos, incumplimiento de los plazos de entrega, desaparición de las mercancías, imposibilidad de activar los mecanismos jurídicos para hacer valer sus derechos... Un sinfín de problemas que sufrieron muchos inversores extranjeros.

Pero los tiempos han cambiado, ya que con la adhesión a la UE los nuevos miembros adoptarán las normas comerciales hoy vigentes en el mercado común.

Perspectivas para las empresas suizas

La principal ventaja que se deriva de la ampliación es que se van a simplificar los procedimientos administrativos.

“Los diez sistemas nacionales que existen actualmente serán a partir de ahora similares a los de los otros miembros de la Unión Europea. Y esto facilita las gestiones de las empresas que quieren invertir en esos países”, subraya Catherine Lance.

Además de esas simplificaciones, las relaciones económicas y comerciales entre Suiza y los futuros nuevos miembros de la UE se regirán por el acuerdo de libre comercio que concluyeron Berna y Bruselas en 1972 y por los más recientes siete acuerdos bilaterales ya en vigor.

Estos documentos garantizan cierta seguridad a los inversores. “Al adherirse a la Unión Europea, los nuevos miembros adoptarán el mismo derecho y lo aplicarán de la misma manera que lo hace el resto de países de la UE, lo que debería incrementar la rentabilidad de las inversiones”, explica René Schwok.

El profesor del Instituto de Estudios Europeos de Ginebra estima que el sector de las exportaciones será el principal beneficiario de la ampliación. “Desde hace varios años el crecimiento económico de los candidatos a la adhesión supera el de los miembros de la UE”, explica.

Un potencial de desarrollo

Según un estudio del Crédit Suisse Group (CSG) del 2003, que mide el impacto de la ampliación sobre la economía helvética, el 2,5% del comercio exterior de Suiza proviene del este europeo.

Polonia, Hungría y la República Checa, juntas, sólo representan el 1% de las inversiones directas de Suiza en el extranjero. Está claro que existe un potencial para invertir más en esas economías, pero no hay que olvidar tampoco que Suiza tendrá que afrontar la competencia de los Quince.

Los sectores con mayor potencial de crecimiento, según el CSG, son el químico, el de maquinaria y el electrónico, a los que hay que sumar el financiero, señala René Schwok.

“Banca, seguros, reaseguros, comercio son los sectores en los que el ‘know how’ suizo tiene posibilidades de destacar”, explica el profesor ginebrino.

No habrá un ‘boom’

La ampliación de la UE no se traducirá en un aumento significativo de las exportaciones suizas. Beneficiará a algunos sectores, pero de forma marginal.

Y la economía suiza volverá a crecer cuando se decida reformar el mercado interior: eliminar los acuerdos de entendimiento entre carteles, mejorar la transparencia y facilitar la creación de empresas...

Una larga lista de factores que los miembros de la UE no ven con buenos ojos y contra los que el gobierno suizo lleva mucho tiempo luchando, hasta ahora sin obtener resultados sustanciales.

swissinfo, Jean-Didier Revoin
(Traducción: Belén Couceiro)

Contexto

A partir del primero de mayo la Unión Europea tendrá diez nuevos miembros: Estonia, Letonia, Lituania, Hungría, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Chipre y Malta.

Las relaciones económicas y comerciales entre Suiza y los nuevos miembros se regirán por el acuerdo de libre comercio de 1972 y los acuerdos bilaterales ya vigentes, suscritos con la UE.

Las empresas suizas podrán presentar su candidatura a una oferta pública en esos países.

Por el momento, los nuevos miembros representan sólo el 2,5% del comercio exterior helvético.

Los sectores que más se beneficiarán de la ampliación son el químico, el de maquinaria, electrónico y el financiero.

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