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Irak: Suiza prepara el terreno para la ONU

Los inspectores de la ONU podrían volver pronto a Irak Keystone Archive

Para facilitar el retorno de los inspectores de Naciones Unidas a Irak, Berna podrá enviar especialistas en construcción, pero no inspectores de desarme.

Este contenido fue publicado el 03 octubre 2002 - 12:50

La ONU solicita ocho expertos suizos para reconstruir su cuartel general en Bagdad.

La noticia fue confirmada este miércoles a swissinfo por Oswald Sigg, portavoz del Departamento Federal de Defensa. "Estamos listos, pero esperamos la luz verde", precisó por su parte Martín Bühler, subjefe de informaciones de dicho ministerio.

La ONU necesita inicialmente un ingeniero civil, dos electricistas, dos plomeros, dos albañiles y un especialista en climatización.

El edificio, que los inspectores de la ONU dejaron en Bagdad a raíz de un litigio con Saddam Hussein, en 1998, está en muy mal estado. Es imperioso abordar cuanto antes los trabajos de reparación por si se requiere que los inspectores de la ONU vuelvan a Irak, como está previsto, en el curso de este mes.

Una primera misión de evaluación

El proceso apenas ha comenzado, precisa el Ministerio helvético de Defensa al tiempo de señalar que antes de responder a la solicitud, todavía no oficial, hay que superar la primera etapa.

Suiza enviará, lo antes posible, una misión de reconocimiento integrada por especialistas encargados de evaluar las necesidades. Dado que el asunto es delicado, requiere de una decisión política, probablemente del Consejo Federal.

Una cosa es cierta. Suiza ha presentado a Naciones Unidas, la semana pasada, un documento titulado "Disponiblidad de Suiza en el ámbito de las armas ABC", según confirma un comunicado del Ministerio de Defensa.

Oferta sin consecuencia

Suiza señala en dicho documento que puede poner a disposición de la ONU en Irak una decena de especialistas en armas biológicas y químicas, además oficiales peritos en materia de armas ABC. Podría hacerlo en un plazo de dos a cuatro semanas.

Ofrece igualmente los servicios del laboratorio atómico y químico del Ministerio de Defensa en Spiez para analizar las eventuales muestras recogidas en Irak.

No obstante, el Laboratorio de Spiez precisa que sus expertos no estarían disponibles al mismo tiempo. El Laboratorio asumiría efectivamente otras misiones importantes para la ONU, sobre todo en el marco de la aplicación de la Convención sobre la Prohibición de Armas Químicas, cosa que limitaría el número de su personal.

Falta de iniciativa

Suiza participó activamente en los cuerpos de la ONU que entre 1991 y 1998 se encargaron de privar a Irak de sus armas de destrucción masiva, pero esta vez ningún suizo forma parte del nuevo equipo de inspectores.

Berna podría ser más activa al respecto, reconoce el Ministerio de Defensa, pero subraya que tras la expulsión de los inspectores de Bagdad, en 1998, se ha preferido confiar al Laboratorio de Spiez tareas directamente útiles, relacionadas particularmente con la Convención sobre Armas Químicas.

Además no se excluye que debido a la evolución de los hechos, la ONU acuda de todos modos a los expertos suizos en los campos donde su pericia es internacionalmente reconocida.

El hecho de que Suiza siga siendo considerada por muchos como un Estado "neutro" le permite conservar tal característica en este campo.

swissinfo/Michel Walter

Datos clave

El Laboratorio de Spiez fue creado en 1925
Se ocupa de armas nucleares, biológicas y químicas
Presupuesto anual: 20 millones de francos
Está presente en la escena internacional desde 1984 (guerra Irán-Irak)

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