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Jornada única en favor del comercio justo

Joseph Deiss, ministro de Economía, inauguró el simposio sobre comercio equitativo. swissinfo.ch

Una de las plazas céntricas de Berna albergó decenas de stands con productos del Sur e información sobre el comercio equitativo.

Este contenido fue publicado el 01 septiembre 2003 - 17:40

Este fue el tema de un simposio paralelo que reunió a más de 250 personas, incluido el ministro suizo de Economía.

Es una forma original a través de la cual el Gobierno, la empresa privada helvética y un buen número de ONG y fundaciones que trabajan por un comercio justo entre el Norte y el Sur intentaron profundizar una reflexión pendiente y sensibilizar a la población de la capital suiza.

Todo esto a sólo diez días de la apertura de la 5ª Conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Cancún, México, principal ‘pretexto’ para hablar también de otras formas de intercambio planetario.

El gobierno presente

“Suiza es la campeona mundial del comercio justo”, enfatizó el titular de Economía, Joseph Deiss, abriendo el seminario organizado conjuntamente por su Ministerio, las dos grandes cadenas de supermercados Coop y Migros, así como por CLARO (Negocios del Tercer Mundo) y Max Havelaar, las dos organizaciones más especializadas en el tema.

Haciendo referencia al aumento progresivo de esos productos en la canasta de los consumidores Deiss subrayó que “una de cada cuatro bananas, uno de cada 14 litros de jugo de naranja y el 5 % de las flores vendidas en Suiza llevan la etiqueta de Max Havelaar”.

A pocos días de partir para Cancún, el ministro de Economía abogó por acuerdos agrícolas adecuados, recordando que, si bien las exportaciones crean trabajo y riquezas, “el libre acceso a los mercados no es la solución a todos los problemas.”

Deiss subrayó que un programa en favor del desarrollo y de más ‘fairplay’ en el comercio mundial debería introducir tres componentes: acuerdos en la OMC más adaptados a las necesidades de los países en desarrollo; más participación de éstos en los debates en ese organismo y más flexibilidad para que puedan cumplir las normas que la OMC define.

No todo es de color rosa

A pesar de la jornada común impulsada por la Secretaría de Estado de Economía (Seco), la empresa privada y las ONG, “la iniciativa vino de arriba para abajo, del gobierno, casi sin consulta”, enfatizó a swissinfo Guido Münzel, unos de los responsables de CLARO.

“Nos toca a nosotros, el movimiento social a favor del comercio justo, tomar siempre la iniciativa en las tareas diarias, sin contar con ningún apoyo oficial”, que aliviaría la tarea, puntualizó Münzel para evocar una problemática de fondo.

“Me preocupa sobre todo que se esté asistiendo a una extensión cuantitativa del comercio equitativo, pero que no siempre se corresponda con un esfuerzo equivalente en el ámbito de la información y sensibilización del público”.

Modelo ejemplar o rentabilidad ampliada

Es una preocupación de fondo que comparte Catherine Schümperli Younossian, profesora en el Instituto Universitario de Estudios del Desarrollo, responsable de coordinar uno de los siete talleres del simposio que durante toda la jornada se desarrolló en Berna.

Existen varios puntos de tensión en el debate sobre el tema, enfatizó la catedrática, subrayando que “hay organismos que ejercen el comercio equitativo y tienen la voluntad de aparecer como agentes económicos de nuevo tipo, en tanto otros han quedado próximos al espíritu de la ayuda al desarrollo.”

La pregunta que hay que hacerse, sintetizó Schümperli a swissinfo es si con el comercio justo se busca defender ciertos valores emblemáticos o masificar la comercialización de productos. De ahí que para importantes sectores ligados a esta actividad sea incomprensible, por ejemplo, la venta de café Max Havelaar en los negocios de McDonald’s, explicó.

Al margen de polémicas irresueltas y preguntas de fondo, Berna vivió “para afuera” una jornada original y única. Con un mercado distinto, un original partido de fútbol de personalidades entre el Norte y el Sur, un propio tranvía ‘Fair Trade Tram’ que recorrió el casco antiguo de la capital suiza. Y también muchos pequeños y grandes debates.

Queda sin respuesta, sin embargo, la gran pregunta de fondo en vísperas de Cancún: ¿cómo pueden revalorizar organizaciones internacionales como la OMC el comercio justo? En una dinámica mundial envolvente donde éste sólo representa un minúsculo 0,1% del intercambio comercial total planetario.

swissinfo, Sergio Ferrari, Berna

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