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Los picos suizos a más de 4.000 m de altura

El fotógrafo Maurice Schobinger enfoca hacia los Alpes desde un helicóptero. (foto: Switzerland-photos.com)

Suiza tiene 48 montañas con una altitud superior a los 4.000 metros. En un proyecto inédito, el fotógrafo Maurice Schobinger y el alpinista Pierre Abramowski fotografiaron 35 de ellas, también desde las alturas.

El resultado: el libro Altitude 4000, una obra de gran belleza y precisión, que muestra una nueva perspectiva de esos colosos.

Para muchos montañistas suizos, 4.000 metros de altitud representan una frontera imaginaria, un número mágico de los Alpes. "Se trata de un número redondo y hay pocos picos que sobrepasan esa marca, lo que les concede un toque mítico", dice Maurice Schobinger a swissinfo.

Schobinger es un fotógrafo independiente reconocido en Suiza por crear intrigantes iluminaciones para poner en escena complejas instalaciones industriales o proyectos como el túnel del Gotardo, la mayor obra en construcción del país.

Sus imágenes de los picos suizos las tomó con la luz de otoño, con la colaboración de Abramowski, quien ha escalado la mayoría de ellos como guía de montaña. En su proyecto utilizaron modernas tecnologías y de gran meticulosidad para conseguir resultados óptimos en su libro 'Altitude 4000'.

Posicionamiento vía GPS

Distanciamiento y precisión, dos cualidades del buen periodismo, también son las marcas características de la obra en el sentido literal de los términos. Para poder comparar diferentes montañas, todas las fotos fueron tomadas a 4.000 metros de altitud y a una distancia de 3.000 metros.

Tras los primeros vuelos de reconocimiento hechos a bordo de un potente avión de tipo Maule y un helicóptero volando por los Alpes berneses, los autores notaron tener problemas para mantener la misma distancia con relación a cada pico a la hora de disparar la cámara fotográfica.

Abramowski cuenta que, gracias a una cooperación con la Oficina Federal de Topografía (swisstopo), se consiguió crear en los mapas del programa Swiss Map círculos imaginarios con un radio de tres kilómetros, en cuyo centro se encontraba el pico a fotografiar.

El paso siguiente fue conectar una computadora portátil con el Sistema Global de Posicionamiento (GPS) para que el mapa con la posición del equipo de fotografía pudiese ser exhibido en tiempo real en la pantalla. Con base en esa guía, el piloto guiaba el helicóptero.

Pero las condiciones extremas también debieron ser consideradas. Se adaptó energía permanente para el ordenador portátil, puesto que a causa del frío extremo en los vuelos a esa altitud se sucedían caídas abruptas de energía de las baterías normales del aparato.

En la pantalla del foco de la cámara se colocó una escala de 4.000 a 4.600 metros, con marcaciones a intervalos de 100 metros. Esa escala sirvió para crear una línea a la altura de 4.000 metros, discretamente visible en todas las fotos publicadas en el libro.

El Monte Cervino contra la pirámide de Keops

Encontrar la altura, la distancia y el ángulo precisos fue una tarea ardua. "De la idea a la realización de todas las imágenes nos llevó un año y medio. Tras haber recorrido todos los picos, tuvimos que aplicar cierto distanciamiento para evaluar las individualidades de cada uno de ellos", explica Schobinger a swissinfo.

Así, por ejemplo, el pico Dufour –de 4.634 metros, el más alto de los Alpes suizos- se destaca como un gigante de hielo y piedra, mientras que el Lagginhorn, de 4.010 metros, apenas supera la "marca mágica de los 4.000 metros de altura". Como la mayoría de las cumbres más altas de Suiza, esas dos montañas se localizan en el cantón del Valais, al sudoeste del país.

El libro no indica el tiempo promedio que requieren los alpinistas profesionales para escalar esos macizos hasta la línea mágica de los 4.000. En cambio contiene otras estadísticas significativas sobre estos colosos. Por ejemplo, el Monte Cervino -típica imagen idílica de las postales de Suiza-, tiene un volumen de 55 millones de metros cúbicos, es decir, 21 veces la masa de la pirámide de Keops, en Egipto.

Otro dato interesante: El pico más voluminoso del los Alpes suizos es el Liskamm, con 647 millones de metros cúbicos.

Nueva mirada

En las descripciones de las fotos se incluyen informaciones sobre la localización de cada montaña, su constitución, su volumen, el área que ocupa, cuándo y por quién fue escalada por primera vez. La mayoría de los picos de 4.000 metros de altura fueron explorados por primera vez en el siglo XIX.

¿Qué sería lo que más les sorprendería a los alpinistas de entonces si hoy volviesen a escalar estas cumbres? "Sería la falta de nieve, porque algunas caras de estas montañas con vista al norte se pueden escalar hoy día con calzado común y corriente. En aquella época había mucha nieve, pero actualmente se requiere de equipo especial donde comienza el hielo", dice Schobinger.

El objetivo de los autores es ofrecer "una nueva mirada sobre los Alpes", o -como escribe el periodista Benoit Aymont en el prefacio-, mostrar un "ejemplo de lo exótico en casa". (Vea la galería Altitude 4000)

Según Schobinger, ese exotismo se deriva del hecho de que los suizos saben menos de lo que creen sobre sus montañas.

"Lo que nos parece tan cerca –en Suiza a todos nos quedan los Alpes a menos de una hora y media de camino- nos resulta distante visualmente, porque la intervención humana en los picos se nota poco. Lo contrario ocurre en el altiplano suizo o en los valles alpinos, donde se puede ver mejor la huella del ser humano en la naturaleza", describe.

Altitude 4000 es una invitación para conocer y respetar las montañas. Y los autores dan un buen ejemplo de ese gesto: un 1% del precio de venta del libro, que cuesta 59 francos (51 dólares), se destinará a proyectos de protección ambiental en Suiza.

swissinfo, Geraldo Hoffmann
(Traducido por Patricia Islas Züttel)

La obra y sus autores

Maurice Schobinger & Pierre Abramowski: Altitude 4000. Editions D'autre Part, Delsberg 2008. ISBN 978-2-940350-12-4. 112 S., Fr. 59.–.

Maurice Schobinger es fotógrafo independiente desde hace 25 años, egresado de la Escuela de Fotografía de Vevey en 1984.

Ha realizado varias exposiciones individuales en años recientes.

Desde 1999, documenta la construcción del túnel del Gotardo, que será el más largo del mundo (57 kilómentros).

Pierre Abramowski es guía profesional de alpinismo y fotógrafo.

Su labor fotográfica se ha concentrado en los Alpes y, como él indica, "en las pequeñas maravillas de la naturaleza, paisajes de hielo, luces brillantes y los alpinistas en acción".

En 2006, Schobinger y Abramowski crearon una página con un banco de datos de fotografias switzerland-photos.com, que presenta una serie de sus obras.


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