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Los Quince conceden una prórroga a Suiza

Por el momento la industria textil suiza puede respirar con alivio.

(Keystone)

Berna consigue una primera victoria en la disputa aduanera con la UE. Por el momento no pagará el nuevo arancel que afecta a las reexportaciones al mercado comunitario.

Bruselas acepta aplazar hasta el 1 de junio la entrada en vigor de la medida.

Suiza salió bien librada del primer encuentro que sostuvo este martes en Basilea con la Unión Europea (UE) para discutir el espinoso tema de una nueva política aduanera que golpearía a las reexportaciones helvéticas.

Muchas pequeñas y medianas empresas de sectores como el automotriz, artesanal, textil o las grandes sociedades químicas importan constantemente productos de Europa, los transforman en su territorio y luego los reexportan a países del Viejo Continente. Este último tramo del proceso comercial pagaría un nuevo derecho aduanero.

Esta decisión unilateral de los Quince afecta sensiblemente a la economía helvética, por lo que las autoridades encabezadas por el presidente y ministro de Economía, Joseph Deiss, convocaron a los europeos a un encuentro en Basilea, al que asistieron miembros de la Comisión Europea para discutir largamente este asunto.

La cita en Basilea

Luzius Wasescha, jefe de la delegación helvética y responsable de acuerdos comerciales de la Secretaría de Estado de Economía (Seco), salió satisfecho de la cita, porque consiguió el compromiso de la UE de evaluar una prórroga de tres meses antes de aplicar esta medida.

Con ello, en vez de entrar en vigor el 1 de marzo –como estaba previsto- lo haría el 1 de junio, lo que abre un margen de maniobra de 90 días para que los negociadores suizos sigan trabajando en la estrategia de ‘desmantelar’ el cobro de este gravamen.

Wasescha aseguró que está optimista porque “hoy se dio el primer paso para una decisión definitiva”.

Suiza consiguió además que los Quince evalúen los fundamentos jurídicos en los que está basada su decisión, así como el impacto económico que tiene.

Entrevistado al respecto por swissinfo, Willi Tinner, responsable en temas de comercio mundial y de la circulación internacional de mercancías de Seco, precisó que Suiza espera que la UE dé respuesta mañana mismo (25.02.).

“Esperamos que este miércoles quede claro si existe o no prórroga. Sin embargo, las autoridades del área de impuestos y comercio internacional de la Comisión Europea con las que dialogamos parecen tener buena disposición para hablar”.

En un santiamén

El desarrollo de esta historia de carácter económico ha avanzado a velocidad vertiginosa.

El jueves pasado (19.02.), los Quince dieron a conocer –sin notificarlo antes a Suiza- que comenzarían a cobrar, a partir del 1 de marzo, un derecho a las reexportaciones de países no comunitarios.

La Confederación Helvética reaccionó de inmediato porque la UE es, como bloque, su principal socio comercial y existe un acuerdo firmado en 1972 que le protegía de este tipo de cobros.

Un par de días después (21.02.), Jonathan Todd, vocero de la Comisión Europea, respondió a Suiza que el gravamen “no es nuevo, ni implica cambios”.

Según su versión, la medida se ha aplicado desde hace mucho tiempo y sólo Alemania se abstenía de hacer uso de ella.

Luzius Wasescha se apresuró a aclarar este lunes (23.02.) que eso no era verdad, ya que Austria tampoco aplica esa política aduanera a las reexportaciones suizas.

Adicionalmente, la aplicación de un derecho de esta naturaleza afectaría también a los diez nuevos países miembros de la UE, quienes entre el 1 de marzo y el 30 de abril tendrían que pagar por todo aquello que reexporten a los Quince.

Para Suiza, el impacto comercial se concentraría en su relación con Alemania y Austria, como ya se citó, porque existe un intenso intercambio comercial con ambos países.

Hasta el momento, ni las autoridades suizas ni las europeas han definido cuál sería la tasa específica de este arancel y tampoco han logrado ponderar el impacto económico que tendría.

swissinfo, Andrea Ornelas

Contexto

La Unión Europea anunció el pasado jueves (19.02.) su intención de aplicar un nuevo arancel a los productos que sean reexportados por otros países a los Quince.

Para Suiza esto implica gravar con un nuevo impuesto aduanero todos aquellos bienes que empresas de los sectores textil, químico o automotriz importen de la UE, transformen en suelo helvético y luego exporten nuevamente a cualquier país del mercado comunitario europeo.

Suiza se inconformó de inmediato porque esta decisión viola el acuerdo de libre comercio que negoció en 1972 con los actuales miembros de la UE.

Miembros de la Secretaría de Estado de Economía (Seco) se reunieron este martes en Basilea con representantes de la UE para discutir este problema.

Suiza logró que evalúen una prórroga de tres meses para la aplicación de esta nueva política aduanera. Con ello, entraría en vigor el 1 de junio, en lugar del 1 de marzo del 2004.

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