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Max Havelaar sigue creciendo

Producción de textiles para Max Havelaar. Pia Zanetti

Las ventas de la fundación suiza dedicada al comercio justo aumentaron un 5,2% el año pasado, hasta 220,8 millones de francos.

Este contenido fue publicado el 26 abril 2006 - 17:39

A escala mundial, los suizos son quienes más gastan en productos equitativos: un promedio de 30 francos anuales por persona.

El crecimiento registrado por Max Havelaar es moderado a escala internacional. Las 21 organizaciones en el mundo dedicadas al comercio justo facturaron 1.100 millones de francos durante el ejercicio 2005, lo que equivale a un incremento del 45% respecto al año precedente.

Pese a la guerra de precios que se libran los minoristas, Max Havelaar Suiza, con sede en Basilea, consigue mantener su ritmo de crecimiento.

Mejores condiciones para los trabajadores del Sur

El año pasado, los productores de los países del Sur ganaron 13,5 millones de francos, un 7,1% más. Sus ingresos fueron en promedio un 37% superiores a los que habrían obtenido de la comercialización convencional de sus productos, se felicita Martin Rohner, director general de la fundación.

Más de un millón de cultivadores y obreros del Sur se benefician de los precios justos, de mejores condiciones de trabajo y de las normas para la protección del medio ambiente.

Menos plátanos, más rosas

El producto estrella del comercio equitativo en Suiza, con una parte del mercado del 56%, son los plátanos certificados Max Havelaar. El año pasado, sin embargo, las ventas disminuyeron un 1,8% (90,3 millones de francos).

En el segmento de las rosas, producto lanzado en el año 2001, la fundación facturó 75 millones de francos, es decir, un 10% más que en el 2004. Este buen resultado se debe, sobre todo, a la ampliación de la red de distribución en la Suiza de expresión francesa e italiana.

Textiles: por debajo del objetivo fijado

Menos alentadores son los resultados del segmento textil, inaugurado el año pasado. Se vendieron artículos de algodón por 3,34 millones de francos, lo que representa un 30% menos del objetivo que se había fijado la fundación.

Estos artículos, los únicos del surtido que pasan por varias operaciones de transformación, acarrean gastos suplementarios en materia de certificación. Tenemos que controlar a cuantos intervienen en la cadena de producción, explica Martin Rohner.

El director de Max Havelaar se muestra optimista de cara al futuro: la fundación quiere ampliar su oferta de productos textiles y los canales de distribución.

Café y piña

Si las ventas de café aumentaron un 5,5% (22,4 millones de francos), la piña es el producto que registró el mayor crecimiento (25,5%). Con una facturación de 4,76 millones de francos esta fruta tiene una cuota de mercado del 17%.

En el futuro, Max Havelaar quiere ampliar la clientela y ha puesto la mirada en el sector de la gastronomía.

swissinfo y agencias

Contexto

Max Havelaar es el héroe de una novela, publicada en 1865, que denuncia la opresión de los pequeños campesinos en Indonesia, antigua colonia holandesa.

La marca Max Havelaar nació en 1989 en Holanda.

En 1992 seis organizaciones humanitarias suizas crearon la sección suiza de la fundación Max Havelaar: Pan para el Prójimo, Caritas, Acción Cuaresma, Ayuda Protestante Suiza, Helvetas y Swissaid.

Hoy la fundación vende café, zumo de naranja, flores, textiles, entre otros productos.

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