Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Mujeres en el arte “Los museos de arte suizos tienen que feminizarse”

Fanni Fetzer, directora del Kunstmuseum de Lucerna

La directora del museo Fanni Fetzer: “En las exposiciones de arte contemporáneo debe haber una relación de género equilibrada”.

(Marc Latzel)

En Suiza, las mujeres son poco visibles en el mundo del arte, afirma Fanni Fetzer, directora del Kunstmuseum (Museo de Arte) de Lucerna. Pero no basta solo con exhibir más arte realizado por mujeres; el “cómo” se expone es también crucial.

swissinfo.ch: Sra. Fetzer, según los datos de que disponemos, durante los últimos 11 años de su gestión en el Kunstmuseum de LucernaEnlace externo solo el 33% de las exposiciones individuales han sido protagonizadas por mujeres. ¿Nada más?

Fanni Fetzer: Esas cifras duelen y significan que tenemos todavía mucho trabajo por delante. Tengo la sensación de que ahora estamos llevando a cabo un programa muy feminista, buscando una relación de género equilibrada. Constantemente pienso: ¿qué puedo hacer en los próximos dos o tres años de exposiciones para presentar el mismo número de artistas varones y mujeres? Como directora tengo una gran responsabilidad, pero también dispongo de un espacio creativo que quiero aprovechar.

swissinfo.ch: ¿Con qué estrategias cuenta para promover a las mujeres artistas?

F. F.: Cuando se prepara una exposición de una determinada época se puede hacer un esfuerzo para mostrar artistas femeninas desconocidas, en lugar de siempre los mismos hombres. Por ejemplo, hace ya bastante tiempo que se incluye a Sophie Taeuber-Arp en las exposiciones de surrealistas y dadaístas. Pero solo obtuvo la atención que merecía a partir de que la Kunsthaus de Aarau mostrara su obra completa. En la actualidad, Sophie Taeuber-Arp es una de las artistas más famosas de Suiza, al igual que ocurre con Meret Oppenheim, por ejemplo.

swissinfo.ch: Por regla general, los artistas conocidos –por lo tanto, en su mayoría hombres– son los que atraen al gran público. ¿De qué manera pretende usted cambiar esa situación?

F. F.: Por ejemplo, atrayendo al público mediante un nombre famoso, pero al mismo tiempo concediendo más espacio en el museo a la parte menos conocida de la artista. En 2020 la artista será Marion Baruch. Puedo dedicarle más espacio y el público podrá verla en una retrospectiva. Hacer varias exposiciones al mismo tiempo es una buena estrategia.

swissinfo.ch: ¿Y si solo se puede hacer una?

F. F.: Desgraciadamente, las exposiciones individuales de artistas desconocidas no son siempre la solución.

swissinfo.ch: ¿Por qué no?

F. F.: Pongamos por ejemplo el caso de Sonja SekulaEnlace externo. Es una artista muy querida para mí. Era originaria de Lucerna y bastante desconocida. En la década de 1930, Sekula vivió en Nueva York y allí frecuentó a los artistas locales. Era lesbiana, psicológicamente inestable y mujer, y todo eso junto fue un obstáculo para su carrera. Pero sus obras pueden competir tranquilamente con las de nombres como Jackson Pollock. Una parte de su obra se encuentra en nuestra colecciónEnlace externo: en 2016 quise dedicarle una exposición, pero al final la exhibí en grupo.

swissinfo.ch: ¿Por qué no mostró a Sekula en solitario?

F. F.: Porque entonces solo habrían acudido unos pocos aficionados. Al presentar a Sekula en su entorno europeo y norteamericano la ubiqué en ese contexto y mostré que podía ser tan interesante, innovadora y vanguardista como los demás. Eso también es una táctica.

swissinfo.ch: Y Sekula, ¿no volvió a quedar perdida y difuminada entre los otros?

F. F.: No, porque la exposiciónEnlace externo se llamó Sonja Sekula, Max Ernst, Jackson Pollock & Friends. La coloqué en primer plano dentro de ese entorno neoyorquino. Lo que no quería de ninguna manera era un retrato de ella en el catálogo. En la portada puse dos obras similares, una de Pollock y otra de ella. Y no quise tampoco que figurara en el catálogo ninguna foto de Sonja Sekula que, por ejemplo, subrayara su hermosa figura. En nuestra publicación se la puede ver en el taller con pantalones largos.

swissinfo.ch: ¿Por qué hubiera sido malo una bonita foto de ella?

F. F.: Creo que con mucha frecuencia se reduce a las artistas a su condición de mujer o a tener un aspecto espléndido. Piense en la foto icónica de Meret Oppenheim que le hizo Man Ray, en la prensa con el fondo negro. Ahí se ve una vez más una artista increíblemente grande convertida en musa de un famoso fotógrafo y no como una artista de calidad similar a los hombres.

swissinfo.ch: En los museos de arte suizos solo el 26% de las exposiciones individuales están dedicadas a mujeres, por lo que el Kunstmuseum de Lucerna sale bastante bien parado. ¿Por qué la mayoría de las exposiciones siguen siendo todavía masculinas?

F. F.: Solo a partir del arte de los años 70 y 80 es posible mantener una relación de género equilibrada. Un museo no solo se dedica a organizar exposiciones temporales sino también a su colección permanente. Y en cualquier colección hay más artistas varones que mujeres. Nuestra colección del Kunstmuseum de Lucerna empieza en el siglo XVI y en aquella época casi no había mujeres artistas. Todos los museos deberían procurar que sus colecciones de arte actual tuvieran una representación equilibrada de artistas femeninas.

swissinfo.ch: ¿Qué opina usted de exponer obras de arte realizadas por mujeres en exposiciones exclusivamente formadas por mujeres?

F. F.: Me parece bien, pero es importante el “cómo” se expone. La combinación actual de varias exposiciones individuales en Le Locle –Una temporada para las artistasEnlace externo–se ha realizado con mucho cuidado. En otros lugares no se ha hecho tan bien. Por ejemplo, cuando se pone en el título de una exposición la palabra “chicas”, ¡así de ninguna manera!

“Chicas” en el título de una exposición, ¡eso no funciona de ninguna manera!

Fin de la cita

swissinfo.ch: ¿Se refiere a la actual exposición sobre la Bauhaus en Erfurt?

F. F.: Sí, la exposición se titula Cuatro chicas de la BauhausEnlace externo y además, con motivo del centenario de la Bauhaus, se ha publicado un libro que presenta la obra de casi 90 mujeres: Las chicas de la Bauhaus, un homenaje a las artistas pionerasEnlace externo; ¡eso no puede ser¡ Esas mujeres han trabajado a la sombra de colegas varones, ahora por fin reciben toda la atención que merecen y se les llama las “chicas” de la Bauhaus.

swissinfo.ch: ¿Por qué en toda Suiza hay más curadoras que curadores pero en los museos se siguen exponiendo más artistas varones?

F. F.: En muchos museos de tamaño mediano las direcciones están ahora ocupadas por mujeres. Muchas velan por una relación de género equilibrada pero hay también otros criterios para elaborar un programa de trabajo.

swissinfo.ch: ¿Cuáles?

F. F.: Por ejemplo, que no coincidan cinco exposiciones de vídeo o cinco exposiciones centradas en el dibujo. Me gustaría exponer obras de arte de ámbito internacional, de Suiza y locales. Pero lo que no se debe olvidar es que en un museo se cuentan historias. Por tanto, una vez al año se puede decir: ahora les mostramos a Marion Baruch. Vosotros no la conocéis, no sabéis todavía quién es, pero detrás del arte de esta mujer se esconde una historia emocionante… y os la contamos ahora.


Traducción del alemán: José M. Wolff

Neuer Inhalt

Horizontal Line


Instagram

Síganos en Instagram

Síganos en Instagram

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes