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"El boicot alienta a los movimientos racistas"

Según Doudou Diène, el discurso sobre el choque de civilizaciones "es un anális erróneo".

(swissinfo.ch)

El discurso provocador del presidente iraní en Ginebra hizo vacilar la conferencia de la ONU sobre el racismo. Boicoteada por otros países occidentales, la reunión está amenazada por el fracaso.

Punto de vista de Doudou Diène, antiguo relator de Naciones Unidas contra el racismo. Entrevista.

Nombrado relator especial sobre racismo al día siguiente del encuentro de Durban en septiembre de 2001, Doudou Diène jugó un papel clave en los preparativos de la conferencia que se celebra esta semana en Ginebra.

Este intelectual senegalés propuso especialmente que la muy problemática cuestión de la difamación de las religiones sea incluida en el ámbito jurídico de los derechos humanos, bajo el ángulo de la incitación al odio. Una propuesta que ha permitido superar una de las principales manzanas de la discordia del proyecto de declaración final de la conferencia de Ginebra.

swissinfo: ¿Cómo interpreta usted el provocador discurso del presidente iraní?

Doudou Diène: Por una parte, el discurso tiene una dimensión de provocación por su análisis del sionismo considerado como racismo. Y es que el conflicto entre Israel y Palestina es un conflicto político, lejos de esta lectura étnica y racial del conflicto.

En cuanto a la parte política de su discurso, reflejó los análisis de algunos países del Tercer Mundo sobre el capitalismo y el estado del mundo actual.

Dicho esto, el discurso del presidente iraní contenía también una apertura. Por primera vez, Mahmoud Ahmadineyad reconoció a las víctimas del Holocausto, aunque uno de los puntos más importantes que se le han reprochado era el de la negación del Holocausto.

Este avance quizá pueda reflejarse en el estado de las discusiones entre Irán y los Estados Unidos.

swissinfo: Los Estados Unidos, como otros países occidentales decidieron no participar en la cumbre ginebrina. ¿Cuál es su reacción?

D.D.: Es una decisión incomprensible. Debido a que existe un documento de base adoptado el viernes por consenso, y comprendido por los países europeos, donde no figura ninguno de los puntos que ellos consideran inaceptables. Las razones esgrimidas para no participar en la conferencia carecen así de credibilidad.

La decisión de Washington en particular es también lamentable, puesto que ésta viene de un país –los Estados Unidos- que cuenta con una de las experiencias históricas más fuertes de racismo y que ya emprendido avances extraordinarios para combatirlo, el último en la propia elección de Barack Obama.

Esta decisión contrasta con la voluntad expresada públicamente por la administración Obama de reunirse y de contribuir a los trabajos de las Naciones Unidas.

Y no tiene en cuenta la opinión de las minorías americanas que se movilizaron enérgicamente para que los Estados Unidos participaran en la conferencia de Ginebra. Un impulso retomado por la Cámara de Representantes.

swissinfo: ¿Esta conferencia no está buscando reforzar la división entre los países occidentales y los países islámicos?

D.D.: Esta división comparte el discurso sobre el choque de las civilizaciones, un análisis erróneo. La conferencia demuestra al contrario que los derechos humanos son el principal terreno de diálogo de las civilizaciones. A partir de posiciones divergentes, los diferentes países están tratando de adoptar los instrumentos internacionales que comprometan a todo el mundo.

Este proceso es evidentemente doloroso, difícil y controvertido. Pero permite construir una comunidad internacional sobre la base de principios comunes.

Lo que la conferencia de Durban en 2001 demostró y lo que puede confirmarse en la de Ginebra es que, a pesar de las divisiones históricas y políticas del mundo, es posible el entendimiento en torno a las cuestiones fundamentales.

Todos los países que decidieron retirarse de la conferencia tuvieron una responsabilidad muy grave de debilitar la movilización contra el racismo, aunque este fenómeno está en aumento en el mundo entero. Como el antisemitismo en Europa y en los continentes que no lo conocían históricamente, el racismo antinegro o antiblanco, así como el respeto a los musulmanes.

Como consecuencia, las fuerzas del racismo que son poderosas y que a menudo tienen respaldo en el campo político, van a deducir cuáles pueden seguir actuando. Y eso aunque todos los países del mundo son actualmente multiculturales. Los viejos conceptos del Norte y del Sur no son ya una realidad tan profunda.

swissinfo: En Ginebra, un embajador de un país árabe calificó de provocación la conmemoración ante el Palacio de las Naciones de la Shoah al margen de la apertura de la conferencia. Este crimen contre la humanidad, sin embargo, ha jugado un papel esencial en la adopción hace 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos...

D.D.: Absolutamente. En la declaración final de Durban I, un párrafo recordaba explícitamente que el Holocausto no debe olvidarse a pesar de las tentativas de ciertos Estados contra este párrafo. La conmemoración del Holocausto es así perfectamente legítimo en este marco.

Uno de los grandes obstáculos en el combate universal contra el racismo es la división de las víctimas cuando cada comunidad de víctimas considera su memoria histórica como única y separada de las otras.

El gran desafío es llevar a todas las víctimas de la discriminación a reconocer el carácter singular de alguna de estas discriminaciones, derribando los puentes hacia las otras comunidades de víctimas. Y que compartan las emociones y la comprensión de los sufrimientos de los otros.

Debe ser absolutamente normal que la conmemoración del Holocausto se haga en los países musulmanes, igual que la conmemoración de la abolición de la esclavitud se haga en los países occidentales.

Entrevista swissinfo/Infosud: Carole Vann y Frédéric Burnand, Ginebra
(Traducción: Iván Turmo)

República Checa

La República Checa, que ejerce la presidencia de turno de la Unión Europea, ha abandonado la Conferencia sobre Racismo de la ONU.

Así lo confirmó este martes el embajador checo ante las Naciones Unidas en Ginebra, Tomás Husák.

Israel, Canadá, Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Alemania, los Países Bajos, Italia y Polonia declinaron también participar en la conferencia.

Las polémicas palabras pronunciadas el lunes en la jornada inaugural por el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, quien calificó a Israel de racista, provocaron que los embajadores europeos abandonaran la reunión.

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DE DURBAN A GINEBRA

2001: En septiembre se realiza en la ciudad sudafricana de Durban una cumbre de la ONU contra el racismo.

La conferencia da lugar a manifestaciones contra Israel y a una declaración de la sociedad civil considerada antisemita.

La conferencia evita 'in extremis' el naufragio mediante la adopción por unanimidad de una declaración final y un plan de acción cuyo contenido suscita el alivio del Gobierno israelí que se había retirado de las negociaciones, lo mismo que Estados Unidos.

Como es costumbre en la ONU, la cumbre de Durban es objeto de una conferencia de seguimiento encargada de evaluar la puesta en ejecución de los textos adoptados en septiembre de 2001.

La conferencia de examen de Durban se celebra en Ginebra del 20 al 24 de abril 2009.

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