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Suiza esclarece los derechos de los extranjeros ‘admitidos provisionalmente’

En Suiza, el permiso F se concede a extranjeros admitidos provisionalmente en el país, por ejemplo, a las personas a las que se les ha denegado el asilo y que no pueden ser repatriadas por motivos de salud o seguridad. Keystone / Gaetan Bally

Los titulares de un permiso F en Suiza, es decir, personas admitidas temporalmente, se enfrentan a problemas para viajar, pero tienen mejor acceso al mercado de trabajo helvético, según ha informado el Gobierno esta semana.

Este contenido fue publicado el 27 agosto 2020 - 14:28
swissinfo.ch/dos

El permiso F es de carácter temporal o provisional y se concede a personas a las que se les ha denegado el asilo, pero que no pueden ser repatriadas, generalmente por razones de salud o seguridad.

Las nuevas normas prohibirían a los titulares de un permiso F – los denominados “extranjeros admitidos provisionalmente” – visitar su país de origen, a menos que sea para preparar el retorno definitivo. Viajar sin autorización conllevaría una pérdida del permiso y del estatus de residencia.

Las normas también prohíben viajar a otros países, aunque hay excepciones según el caso, por ejemplo, para viajar por el fallecimiento de un familiar, un viaje escolar o una visita con fines de formación o profesionales.

Las enmiendas pendientes de la Ley de Extranjería establecen también que los titulares de un permiso F podrían mudarse de un cantón a otro por razones de trabajo o de formación, si no reciben -ni ellos ni ningún miembro de su familia – de ayuda social.

El permiso F ha sido objeto de debate y críticas por generar, una situación “en el limbo”, según algunos, mientras que otros sostienen que se concede con demasiada facilidad a personas que deberían ser enviadas a sus países de origen mucho antes.

El Gobierno también ha informado el miércoles que no contempla cambiar la expresión “extranjeros admitidos provisionalmente”, que ha sido criticada por ser engañosa, ya que en muchos casos estas personas suelen pasar muchos años en Suiza.

El Parlamento tiene que ratificar las nuevas normas para que puedan entrar en vigor.

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