Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Riesgosa batalla final en Tailandia

Manifestantes antigubernamentales en el aeropuerto de Suvarnabhumi, plataforma fundamental para la región.

(Keystone)

Al ocupar el Aeropuerto Internacional de Bangkok, los manifestantes muestran su determinación de forzar un enfrentamiento con el Gobierno, con riesgo de efectuar acciones cada vez más extremas. Centenares de suizos permanecen bloqueados.

Cerco del Parlamento el lunes, toma del aeropuerto de Suvarnabhumi el martes, ocupación de la antigua terminal de Don Muang al día siguiente: las acciones espectaculares de la Alianza del Pueblo para la Democracia (PAD) se sucedieron desde que los dirigentes del movimiento lanzaron esta semana su "batalla final contra el Gobierno tailandés ".

De repente, unos 3000 turistas se encontraron atrapados en el aeropuerto internacional, incluido un número indeterminado de suizos. Algunos otros estarían también bloqueados en otras ciudades, luego de que sus correspondencias para la capital fueran anuladas. Las compañías aéreas consideran que cerca de 500 suizos esperan un vuelo de vuelta a la Confederación.

Ninguna célula suiza de crisis

La embajada suiza en Bangkok observa de cerca la situación, pero no ha seguido el ejemplo de países como Francia que abrió una célula de crisis, y no se dice realmente sorprendida por la toma del aeropuerto. El encargado de negocios destaca la progresión lógica con relación a las campañas precedentes de la PAD y recuerda que los opositores habían invadido el aeropuerto de Phuket.

Es cierto, sin embargo, que al tomarla contra un punto crucial para el mundo de los negocios y del turismo, como lo es Suvarnabhumi, los manifestantes dieron un golpe certero.

Mientras que hasta ahora se habían guardado de perturbar lo menos posible el funcionamiento de su país y de su economía, protegiendo particularmente al turismo de los remolinos de la crisis política tailandesa que se vive hace desde más de dos años (a tal punto que hasta la última semana pasada era posible visitar el país sin estar confrontado a ningún manifestante), he aquí que las tropas de la PAD escogieron el blanco más visible posible, garantizando así que nadie a escala local o en el mundo, pueda ignorar su lucha.

Cambio de objetivo

No se trata sólo de un cambio de grado, sino también de objetivo, como lo subrayó inmediatamente el líder de los Demócratas, el mayor partido tailandés de oposición. Abhisit Vejjajiva reprochó públicamente a la Alianza del Pueblo para la Democracia tomar como rehenes al conjunto de sus conciudadanos, obligándolos a ubicarse entre los adversarios o los partidarios del antiguo líder populista, hoy en el exilio, Thaksin Shinawatra.

El PAD no niega: "es momento para que cada uno elija claramente entre el bien y el mal", estimó en un discurso uno de sus dirigentes, Somsak Kosaisuk.

El fin buscado es, por supuesto, precipitar los acontecimientos. Confrontados a la negativa de intervención del ejército, que ha excluido en diversas ocasiones la posibilidad de proceder a un nuevo golpe de Estado, y de la policía, que se ha mostrado prudente desde que su tentativa para dispersar a los manifestantes el pasado 7 de octubre dejó dos muertos y más de 400 heridos, los opositores están bien decididos a forzar una respuesta del Gobierno con acciones cada vez más extremas.

Sin duda, están conscientes de que el tiempo está en su contra: después de más de 3 meses de ocupación permanente de los locales gubernamentales en la capital, las tropas de la PAD comienzan a sofocarse y los sondeos indican un cansancio creciente de la opinión pública hacia su campaña de desobediencia civil.

Además, la "batalla final" constituye quizá la última posibilidad de la coalición heteróclita de hombres de negocios, intelectuales y monárquicos para ganar a sus adversarios.

El todo por el todo

Porque si ésta goza por ahora del apoyo crucial de las élites tradicionales, y sobre todo del venerado rey Bumibhol Adulyadej, el monarca envejece. Celebrará el próximo 5 de diciembre su 81 aniversario, y la cuestión de la sucesión real inquieta a un creciente número de tailandeses.

La Alianza Popular para la Democracia está dispuesta a jugar el todo por el todo. Esta estrategia de la provocación, sin embargo, no está exenta de riesgos: los aliados de la PAD entre la clase media, educada y urbana, podrían tomar a mal el que la economía, el turismo y la imagen del país en el extranjero sufrieran por esas acciones, sin hablar de los crecientes riesgos de violencias entre partidarios de ambos partes.

Ya los diarios nacionales, que hasta ahora se habían mostrado generalmente indulgentes con los opositores, comienzan a cambiar de tono: una prueba, los editoriales de este jueves del Nación y el Bangkok Post, critican el cierre del aeropuerto internacional de Bangkok.

swissinfo, Niki Nadas en Bangkok
(Traducción, Marcela Águila Rubín)

Cronología de una crisis

2001 y 2005: Thaksin Shinawatra y su partido "los tais aman a los tais" ganan las elecciones legislativas con mayoría absoluta de votos.

Primavera de 2006: las primeras manifestaciones antigubernamentales de la Alianza del pueblo para la democracia son organizadas en Bangkok.

Septiembre 2006: el ejército tailandés lleva a cabo un golpe de Estado sin derramamiento de sangre, Thaksin Shinawatra se refugia en el extranjero.

Diciembre 2007: las primeras elecciones democráticas organizadas desde el putch militar dan la victoria al PPP, heredera de la formación de Thaksin.

Febrero 2008: un gobierno de coalición es formado con varios pequeños partidos. Samak Sundaravej es nombrado Primer ministro.

Mayo 2008: el PAD lanza su nueva campaña contra el gobierno, al que asedia sin tregua desde finales de agosto.

Septiembre 2008: Samak Sundaravej es forzado a dimitir, Somchaï Wongsawat, cuñado de Thaksin Shinawatra, le sucede como Primer ministro.

Octubre de 2008: Thaksin Shinawatra es condenado a dos años de prisión por corrupción.

El 23 de noviembre de 2008: la Alianza del pueblo para la democracia lanza su batalla final contra el gobierno.

Fin del recuadro


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×