Época de carnaval en Suiza

Participantes del famoso Carnaval de Lucerna, de espaldas al Puente de la Capilla. Keystone

Los amantes de los festejos para despedir el invierno ya ultiman detalles de sus disfraces y del diseño de sus máscaras porque la llegada de los carnavales en Suiza, antes de Semana Santa, ya ha dado inicio.

Este contenido fue publicado el 01 febrero 2008 - 15:45

En todo el país existen estas celebraciones, aunque la costumbre está más arraigada en la parte germanófona. Los más destacados son los de Lucerna y Basilea.

La palabra 'carnaval' se utiliza en las zonas francófona e italófona de Suiza, mientras que en la parte germanófona se prefiere el término 'Fasnacht'; y en Zúrich, la mayor metrópoli helvética, se ha optado por un nombre aparentemente más sofisticado, el 'ZüriCarneval'.

En la región francófona, en la parte occidental del país, la ciudad de Payerne es el centro principal de estas fiestas con el carnaval de los 'Brandons'.

En el sureño Tesino, de lengua italiana, la cita principal es en la capital, Bellinzona, donde la celebración inicia con la entrega de las llaves de la ciudad al rey Rabadán.

Pero aunque haya carnavales destacados en toda Suiza, la región germanófona se considera como el baluarte de estos días, con tres puntos centrales de la tradición carnavalesca: Basilea, Lucerna y Solothurn.

No obstante, hasta la más pequeña ciudad también tiene su celebración, burlándose un poco de las fiestas mayores que son observadas como simples desfiles de máscaras.

A su vez, las sedes de los carnavales tradicionales miran también con desdén a las ciudades que se han sumado a la fiesta: Berna, Ginebra o Zúrich, antiguas capitales protestantes que incluso conocieron prohibiciones para estas manifestaciones. Sin embargo, aunque finalmente han resurgido, las ciudades de Calvino y de Zwingli no se consideran precisamente muy carnavalescas, pues cargan aún el peso de sus códigos morales estrictos.

Interdicciones que convinieron también a las autoridades, ya que no se descartaban los excesos, la glotonería, el alborozo y las bromas pícaras que incluyen a los dirigentes y que hasta hoy día prevalecen.

Católico y ruidoso

Los carnavales se diferencian significativamente entre las partes protestantes y las católicas de Suiza, por las fechas en los que se realizan y hasta por su duración.

Las celebraciones en las católicas Lucerna y Solothurn inician el "Jueves Sucio", que precede al Miércoles de Ceniza, muy temprano y con mucho ruido para invitar a despertar a los que aún duermen.

En Solothurn, el cortejo que abre la fiesta se llama 'Chesslete'. También el barullo y el estruendo están presentes en los callejones normalmente silenciosos de su casco viejo.

Lucerna, que acoge el segundo carnaval en importancia en Suiza, emprende el festejo con el 'Urknall' (big bang), una fuerte detonación que se oye en toda la ciudad.

Omnipresentes están las bandas de percusiones, denominadas 'Guggen', las formaciones con instrumentos de viento, a veces con notas intencionalmente discordantes, que invitan a despertar completamente a los presentes e iniciar la algarabía, o, en el caso de los oídos más sensibles, a huir del alboroto.

El carnaval católico dura casi una semana para terminar justo al inicio de la Cuaresma, el Miércoles de Ceniza.

Basilea se distingue

Justo cuando ya en otras partes terminó la algarabía, la protestante Basilea inicia el lunes a las cuatro de la madrugada su llamada 'Morgenstracih', que en el dialecto germanófono local significa algo así como "la cargada mañanera. El principal carnaval helvético inicia con una overtura musical con trompetas y pífanos, marcando los tonos estridentes de los 'Guggen'.

Los basilenses denominan a su festejo como los "tres días más bellos del año". Se trata de 72 horas de fiesta interrumpida que es una mezcla de "alegría de vivir y de melancolía", según indica un participante del comité de organización del Carnaval.

Este festejo tiene mil facetas y atrayendo a gente de todo el mundo. En la oscuridad destacan las luces de las cámaras de los fotógrafos profesionales y de los curiosos, provistos también de sus cámaras de video para filmar ese espectáculo singular, aunque muy probablemente se les escaparán los detalles del especial discurso carnavalesco, imperceptible para los foráneos.

swissinfo, Urs Maurer
(Traducido del alemán por Patricia Islas Züttel)

Carnaval

El carnaval parece tener origen en una celebración de sacrificio germánica, en el que se incluían desfiles a los que después se sumaron el disfraz y el carácter festivo.

El Cristianismo transformó esa fiesta pagana en un tema religioso anterior a la Cuaresma.

Así nació el carnaval, es decir, las últimas noches de la cuaresma. Algunas versiones apuntan que esta manifestación servía para conjurar a los demonios, otras indican que la celebración pagana se concentraba en celebrar la llegada de la primavera y despedir el frío invernal.

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Principales carnavales de Suiza

El de Basilea dura 72 horas, de las cuatro de la madrugada del lunes 11 de febrero de 2008 a las cuatro de la madrugada del jueves.

El de Lucerna inició el 31 de enero a las cinco de la mañana con el 'Jueves Sucio' y concluye el 5 de febrero temprano.

El de Solothurn se realiza de manera paralela al de Lucerna. Inicia el 31 de enero a las 5 de la madrugada con el cortejo 'Schesslette'.

El de Berna se realiza este año del 7 al 9 de febrero. Tiene apenas veinte años de vida y se ha convertido en el tercero más importante de Suiza.

Los Brandons de Payerne, uno de los más antiguos, se espera del 8 al 11 de febrero de 2008.

El Rabadán de Bellinzona dura del 31 de enero al 5 de febrero e inicia el jueves con la entrega de la llave de la ciudad al rey Rabadán.

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