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SERIE SOBRE LOS GLACIARES SUIZOS: 0 – 1 000 METROS Sin los glaciares suizos, más conflictos por el agua

agua goteando de un glaciar

Los glaciares alpinos podrían desaparecer casi por completo a finales de siglo.


(Keystone / Arno Balzarini)

Con el retroceso de los glaciares alpinos, Suiza pierde una importante reserva de agua. Las consecuencias afectarán a la agricultura, la producción de energía hidroeléctrica y la navegabilidad de los principales ríos europeos.

Comencemos con las buenas noticias: en el futuro, las montañas cubiertas de hielo continuarán proporcionando suficiente agua durante el año, escribeEnlace externo Matthias Huss, director de la Red Suiza de Monitoreo de Glaciares (Glamos). En los meses de verano, el agua almacenada en los glaciares estabiliza el nivel de los ríos, mitigando los efectos de las sequías cada vez más frecuentes.

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El reverso de la medalla es que los glaciares son cada vez más pequeños. Un día, el agua de deshielo que fluye río abajo comenzará a disminuir, quizás hasta agotarse. Un punto de inflexión (“pico de agua”) que ya se ha alcanzado en la mayoría de las cuencas hidrográficas de América del Sur, pero no en Asia ni en América del Norte, señala Matthias Huss. “En los Alpes, el punto de inflexión es ahora”, enfatiza.

¿Por qué son importantes los glaciares?

Desde la cima de los Alpes hasta la llanura, la serie de artículos de swissinfo.ch ilustra las consecuencias del derretimiento de los glaciares a una determinada altitud y presenta las estrategias de adaptación y mitigación adoptadas en Suiza.

3 000 – 4 500 metros: Glaciares alpinos y paisaje

2 000 – 3 000 m: Amenazas naturales y turismo

1 000 – 2 000 m: Producción hidroeléctrica

0 – 1 000 m: Recursos hídricos

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Agua de los glaciares durante 60 años

Los glaciares almacenan el 95% de las reservas de agua dulce del planeta. Por lo tanto, no sorprende que los aproximadamente 1 500 glaciares de los Alpes suizos sean considerados valiosos depósitos de agua potable. Depósitos a los cuales la crisis climática que se registra desde hace algunas décadas, especialmente en los últimos años, ha retirado el tapón.

Con el aumento de las temperaturas y las continuas olas de calor, los glaciares retroceden a un ritmo acelerado. “Si el agua de deshielo de 2017 se distribuyera a todos los hogares del país, cada uno de ellos podría llenar una piscina de 25 metros”, escribeEnlace externo el capítulo suizo del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

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Las reservas de agua almacenadas en los glaciares suizos ascienden a 57 kilómetros cúbicos de agua, lo que cubriría el consumo de agua potable de la población suiza (8,5 millones de personas) durante unos 60 años.

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cuadro con datos sobre reservas de agua en Suiza

Frente a estas cifras, se plantea la siguiente pregunta: cuando desaparezcan los glaciares, ¿tendrá Suiza problemas con el suministro de agua? “Absolutamente no”, responde Paolo BurlandoEnlace externo, profesor de Hidrología y Gestión del Agua en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich.

“Suiza tendrá suficiente agua, incluso considerando una población de 10 millones de habitantes para el año 2050. En los Alpes, las precipitaciones seguirán siendo importantes. Lo que cambiará es la forma en que el agua cae del cielo: de nevosa, se volverá cada vez más líquida. Por lo tanto, tendremos que gestionar el agua de forma diferente”, explica a swissinfo.ch.

El mayor problema es el conflicto de la utilización entre los agricultores y los operadores de energía hidroeléctrica. Es decir, entre los que quieren usar el agua del río para la irrigación durante los períodos secos en verano, y los que tienden a acumular agua río arriba para luego utilizarla en momentos de alta demanda energética en invierno.

presa y lago artificial

Presa de Limmern en el cantón Glarus. En Suiza, la fuerza hídrica produce casi el 60% de la electricidad.

(Keystone / Alessandro Della Bella)

El hecho de que en el futuro habrá picos en la producción hidroeléctrica incluso en los meses de verano -para satisfacer la creciente demanda de aire acondicionado- limitará parcialmente los conflictos, señala Paolo Burlando, quien insiste en la necesidad de una gestión equitativa y sostenible de las reservas de agua. Por ejemplo, a través de la creación de nuevos depósitos de almacenamiento en las montañas.

“En este contexto, las energías renovables como la solar y la eólica podrían desempeñar un papel importante. Pienso, por ejemplo, en los sistemas de bombeo-turbinas”, afirma Burlando.

¿Cómo hacer frente a la creciente sequía estival?

En el marco de la segunda fase del programa piloto Adaptación al cambio climáticoEnlace externo lanzado en 2013, la Confederación apoya proyectos para evitar conflictos por el uso del agua durante los períodos sin precipitaciones. En los Grisones, por ejemplo, se estudia la posibilidad de construir un depósito de almacenamiento polivalenteEnlace externo para sustituir a los glaciares que se derritan, mientras que en el cantón de Argovia se reflexiona sobre cómo puede adaptarse la agricultura a las condiciones climáticas más secasEnlace externo.

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Menos agua en los grandes ríos de Europa

El derretimiento de los glaciares suizos tendrá consecuencias significativas y a largo plazo no solamente para los valles alpinos y la meseta helvética, sino también para toda Europa, prevé Matthias Huss.

El catedrático de Glaciología de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich ha calculadoEnlace externo que más del 25% del agua del Ródano que desemboca en el Mediterráneo en agosto proviene del deshielo de los glaciares alpinos. Lo mismo ocurre con el Rin, el Danubio y el Po, pero con porcentajes menores.  Por lo tanto, es de esperar que cuando falte esta contribución, la navegabilidad de los principales ríos se vea afectada, señala Huss.

Debido a la menor contribución del deshielo de la nieve y los glaciares, el caudal del Ródano podría reducirse a la mitad a finales de siglo, según un artículo del periódico Le MondeEnlace externo. Un declive que también se notaría en lagos y ríos suizos como el Aare, afirma Andreas Fischlin, miembro del Grupo de Expertos Climáticos de la ONU (IPCC), en el portal en línea watson.chEnlace externo.

embarcacion en un río

El río Rin cerca de Oberwesel en Renania-Palatinato (Alemania) en julio de 2018.

(Keystone / Peter Zschunke)

Barcos más ligeros

Confrontados con las prolongadas sequías de los últimos años, los responsables del transporte fluvial en Suiza se encuentran en situaciones difíciles. “En cuanto a la navegación por el Rin, observamos que los períodos de aguas poco profundas son cada vez más frecuentes. Eso significa que los barcos pueden transportar menos [mercancías] durante esos momentos: de 300 a 900 toneladas en lugar de 3 000 toneladas a niveles normales”, informa Simon Oberbeck, portavoz de Puertos suizos del RinEnlace externo.

Una de las soluciones adoptadas por el sector es el desarrollo de materiales de construcción naval más ligeros, indica Oberbeck. Además, a principios de 2019, la profundidad del canal de navegación en la zona urbana de Basilea fue incrementada para permitir mayores cargas durante los períodos de poca agua.


Traducido del italiano por Marcela Águila Rubín

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