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Suiza da un paso más en política espacial

Despegue de un cohete espacial en la Guyana Francesa.

(Keystone)

A pesar de su pequeño tamaño y de no contar con programa de cohetes, Suiza ha anunciado que refuerza su compromiso de cara a la exploración del cosmos.

El país es uno de los fundadores de la Agencia Espacial Europea (ESA) que se creó hace 40 años. La semana pasada el gobierno modificó su política para desempeñar un papel predominante dentro de la agencia y en el propio espacio.

Durante años, Suiza había tenido una galaxia de normas en la materia, en áreas como la investigación y tecnología, o a través de ser integrante de la Oficina de Asuntos del Espacio Ultraterrestre de la ONU.

Ahora el gobierno ha consolidado y reforzado estas regulaciones para dotar al país de una directiva clara en materia espacial. Lo que puede significar más componentes suizos dentro de cohetes, además del desarrollo de tecnologías más avanzadas.

"Por primera vez contamos con una política espacial con perspectiva nacional", revela a swissinfo Urs Frei, consultor científico de la Secretaría de Estado de Educación e Investigación.

"Suiza podría haber dicho: 'Somos demasiado pequeños, nunca llegaremos al espacio por nuestra cuenta ¿Por qué preocuparse?' Pero no, el gobierno ha dicho: 'El espacio es importante para nosotros y queremos activar la participación'."

137 millones de francos

Actualmente Suiza contribuye con cerca de 90 millones de euros (137 millones de francos) anualmente a la Agencia Espacial Europea. Cantidad que representa el 3% del total del presupuesto.

Los expertos están preocupados porque un país como Suiza -que no es miembro de la UE - reduzca la influencia de otros.

"Tenemos que pensar sobre lo que esto supone para Suiza", añade Frei.

Además, con el aumento de China y de la India como nuevos actores espaciales, la ESA necesita mantenerse competitiva si quiere preservar su estatus. Aunque para desarrollar mejores cohetes y tecnologías –como cargas explosivas más eficientes y sistemas de control más precisos- se ncesitan más recursos.

Aquí es donde Suiza podría asegurar su importancia. Tiene un "envidiable" rol de fabricantes capaces de proveer alta ingeniería y 'hardware' para misiones espaciales.

Los satélites cuentan con los incomparables relojes atómicos. Los productos tecnológicos desarrollados en las universidades helvéticas han aumentado las capacidades de los satélites.

"Nuestro país debe ser un socio competitivo, fiable e incapaz de ser ignorado", como escribió el Ministerio del Interior en un informe.

El desarrollo de nueva tecnología y su integración en el programa espacial europeo es "un elemento indispensable de cara a la prosperidad del país", subraya el escrito.

Pacifistas en el espacio

Para conseguir este propósito, las nuevas normativas apuntan al fomento de la industria de alta tecnología, la investigación científica y el desarrollo de componentes de cohetes, además de apoyar un pacífico uso del espacio.

Sin embargo, la fuente de financiación para estas inversiones todavía no está clara.

"Pero la norma admite que estos proyectos se estén convirtiendo cada vez más importantes y sirvan como beneficio para los usuarios suizos", según Frei. "Aquellos usuarios tienen que compartir el compromiso".

Suiza tiene otra obligación: continuar con su reputación de pacificador internacional en una nueva dimensión.

"La colocación de armas en el espacio y el desarrollo de las antisatélites están bajo estudio en ciertos países", explica el informe. "Si fuera así, podría ocasionar serias consecuencias en el uso pacífico del espacio. Suiza tendrá que trabajar para impedirlo".

swissinfo, Tim Neville
(Traducción: Iván Turmo)

ESA

La Agencia Espacial Europea es la puerta de acceso al espacio del continente europeo.

Su misión consiste en configurar el desarrollo de la capacidad espacial europea y garantizar que la inversión en actividades espaciales siga dando beneficios a los ciudadanos de Europa.

La ESA está compuesta por 17 Estados Miembros.

La coordinación de los recursos económicos e intelectuales de sus miembros permite llevar a cabo programas y actividades de mayor alcance que los que podría realizar cualquier país europeo individualmente.

La misión de la ESA consiste en elaborar el programa espacial europeo y llevarlo a cabo.

La ESA tiene su sede en París y desde allí se toman las decisiones sobre futuros proyectos.

No obstante, la ESA también dispone de centros en el resto de Europa, cada uno con sus respectivas competencias.

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