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Trenes suizos: la última bocanada

A partir del 11 de diciembre, prohibido fumar en los trenes. Keystone

Con la prohibición absoluta de fumar, los trenes suizos inauguraron la víspera una nueva etapa en su historia.

Este contenido fue publicado el 12 diciembre 2005 - 13:03

La medida, en vigor desde hace tiempo en aviones, tranvías y buses, fue bien aceptada por el público, a decir de la propia empresa.

"En este primer día sin cigarro, los clientes dieron muestra de mucha comprensión y aceptaron la medida. No se señaló ningún problema grave", indicó la empresa ferroviaria suiza (CFF) al término de la jornada del domingo 11 de diciembre, en que entró en vigor la prohibición de fumar.

"Nada de humo y mucha comprensión", encabezó la CFF un comunicado de prensa en el que dio cuenta de la exitosa introducción de la medida. La supresión de los vagones fumadores coincidió con el inicio de los nuevos horarios del transporte público, una modificación que busca "mejorar la oferta".

El cambio supone las salidas con algunos minutos de anticipación de algunos trenes. Empero, la verdadera diferencia en el sistema ferroviario, está en el hecho de que, "desde esta mañana (11.12) todos los trenes son no fumadores".

"Creo que va a ser difícil para los fumadores, pero para los que no fumamos es una medida adecuada", asienta Claudia Sánchez, asistente en un organismo internacional con sede en Lausana y que, por motivos de trabajo, viaja de manera continua. "En los aviones ya no se puede fumar, es comprensible que en los trenes tampoco", añade.

Comprensión y tolerancia

La idea de la empresa ferroviaria suiza es la de proteger a los viajeros y a los clientes contra los nocivos efectos del llamado "humo pasivo".

"La gran mayoría de los fumadores dio prueba de comprensión y de tolerancia. Los controladores constataron que, con excepción de algunos trenes matinales, que transportaban principalmente a jóvenes trasnochados, la prohibición de fumar fue generalmente respetada", precisó la CFF.

Indicó asimismo que la interdicción se acompañara de una campaña de información y sensibilización, así como de anuncios que serán difundidos a través de los altoparlantes de las estaciones.

La prohibición de fumar incluye los vagones de los ferrocarriles, los espacios cerrados y los espacios designados como tales y su contravención podría implicar una multa de 25 francos, de acuerdo con la Unión de Transportes Públicos.

Según esa organización, el cambio entrañará un costo de alrededor de 11 millones de francos. De ese monto, 8,5 millones de francos servirán a la transformación de los vagones. Se procederá a la supresión de los ceniceros, y algunos compartimentos serán renovados.

Más plazas libres

"Aun cuando fumo, prefería viajar en los vagones de no fumadores porque los otros olían demasiado a cigarro y me quedaba toda impregnada. ¡Es increíble cómo se concentra el humo! Yo iba al vagón-fumadores para echarme un cigarrito pero luego me volvía a mi sitio", subrayó Patricia González, usuaria habitual de los CFF.

En efecto, los carros de los ferrocarriles en lo que estaba autorizado fumar se caracterizaban por una densa cortina de humo y un fuerte olor a tabaco. La mayoría de los usuarios -amantes o no del cigarrillo- prefería entonces los vagones no fumadores que, por consecuencia, tenían una demanda considerablemente mayor.

Así pues, y era uno de los objetivos de la medida, la prohibición del cigarro a bordo de los ferrocarriles permitirá también una mejor disponibilidad de las plazas.

"En definitiva, la prohibición de fumar hace sus desplazamientos más agradables. El aire es mejor y el número de plazas libres aumenta (ya no se acaban ante la puerta del compartimiento fumadores), lo que beneficia a todos los viajeros", destacó la empresa ferroviaria.

En suma, a partir de este 11 de diciembre, en los trenes suizos, no más "humo en tus ojos..."

swissinfo, Marcela Águila Rubín

Contexto

La prohibición de fumar incluye los vagones de los ferrocarriles y los espacios cerrados.
Su contravención implicará una multa de 25 francos.
El cambio entrañará un costo de alrededor de 11 millones de francos.
De ese monto, 8,5 millones de francos servirán a la transformación de los vagones.
Se procederá a la supresión de los ceniceros, y algunos compartimentos serán renovados.

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