Una amenaza sobre la ayuda suiza a los países del este

En Kirguizistán COSUDE financia proyectos en el ámbito agrícola. Keystone Archive

Los expertos otorgan una buena nota a la labor de desarrollo que realiza Suiza en el ex bloque soviético. Sin embargo, no está garantizada su continuidad.

Este contenido fue publicado el 25 mayo 2004 - 18:19

Se teme que la futura contribución helvética al Fondo de Cohesión Europeo vaya en detrimento de la ayuda a los países del este.

“La misión de Suiza aún no ha terminado”, señalan la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) y la Secretaría de Estado de Economía (Seco), que han prestado ayuda financiera y técnica al antiguo bloque soviético durante los últimos doce años.

Las dos instituciones federales han encargado a un grupo de expertos independientes analizar los cerca de 800 proyectos que financian en Europa Central, los Balcanes y la Comunidad de Estados Independientes (CEI).

El objetivo principal de ese programa, que ha costado más de 3.000 millones de francos, es facilitar la implantación de la democracia y respaldar el desarrollo económico en esos países.

Para evaluar esa política, los expertos de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ) y de tres centros independientes analizaron las dinámicas propias a cada uno de esos países y el impacto de los proyectos helvéticos.

Balance positivo

Su conclusión es inequívoca: la labor de Suiza es fructífera y, de forma general, se ha alcanzado el objetivo. “Menos de uno de cada diez proyectos ha fracasado”, indica el informe.

A título de ejemplo los expertos citan la protección del lago Ohrid, situado en la frontera entre Albania y Macedonia, el fortalecimiento de la democracia local en la región búlgara de Stara Planina, las medidas de desendeudamiento a favor de Kirguizistán, así como los programas de salud en Bosnia-Herzegovina.

“Durante más de un decenio, Suiza ha ido adecuando su ayuda a las realidades cambiantes en los países del este”, señala el informe. De una ayuda puntual, COSUDE y Seco pasaron a implantar programas coordinados de larga duración.

“Después de 1995, Suiza redujo sus misiones en Europa Central para concentrarse en la región sudeste del continente. Desde 1992 la Confederación está presente también en Asia Central”, subraya el documento.

Bueno para Suiza

“Al favorecer la estabilidad en esos países, Suiza se preserva de un eventual flujo de refugiados”, explica Thomas Jenatsch, portavoz de COSUDE.

“De cada franco invertido en esos proyectos, la economía helvética recupera 1,5 francos”, agrega Christian Hofer, portavoz de Seco.

El informe aboga por la continuidad de esta política, pero esa recomendación podría caer en el olvido.

De hecho, el Parlamento suizo debatirá a partir del mes de junio el mantenimiento de esos programas y votará un nuevo crédito por valor de 800 millones de francos para los próximos cuatro años.

“Nuestro temor es que la contribución helvética al Fondo de Cohesión Europeo acapare todo o parte de ese crédito”, puntualiza Thomas Jenatsch.

En el marco de las negociaciones bilaterales II concluidas con la UE, Berna ha aceptado pagar durante cinco años una suma total de 1.000 millones de francos a ese Fondo, que está destinado a financiar el desarrollo social y económico de los nuevos miembros de la UE, sobre todo los del este europeo.

La Confederación ha señalado, sin embargo, que ese paquete presupuestario no debe acarrear gastos suplementarios.

Polémica inevitable

Será pues el Parlamento quien se encargue de resolver ese dilema: “La batalla será ardua y su resultado incierto”, estima Erwin Jutzet, presidente de la Comisión de Política Exterior el Consejo Nacional (cámara baja).

“La derecha antieuropeísta reiterará que no se justifica la contribución al Fondo de Cohesión Europeo. La izquierda, por su parte, estará dividida entre la continuación de los programas de cooperación y el respaldo a Bruselas.”

swissinfo

Contexto

En 14 años, Suiza ha desembolsado más de 3.000 millones de francos para costear programas de cooperación en el antiguo bloque soviético.

Ahora la Confederación tiene que decidir si quiere mantener esos programas durante los próximos cuatro años.

Suiza se ha comprometido a pagar 1.000 millones de francos por un periodo de cinco años al Fondo de Cohesión Europeo en beneficio de los nuevos miembros de la UE.

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