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Ventas online Los relojes de segunda mano arrasan en Internet

 dos relojes de muñeca sobre una superficie de madera

Lo relojes de segunda mano son los grandes ganadores del comercio en línea.

(Saloni Agarwal)

A contracorriente de lo que sucede con la mayoría de los productos de consumo, lo relojes pocas veces son desechados. Y el creciente comercio en línea, sumado a la moda ‘retro’ a nivel global, hacen que cada vez más relojes vivan una nueva vida en la muñeca de alguien más. Se abre un mercado colosal y codiciado.

La relojería está sumergida en una ola retro. Y los relojes que ya han tenido un dueño previo son cada vez más solicitados por los conocedores y los amantes de la moda. Chic e informal, esta tendencia ofrece una ventaja concreta: permite acceder a un reloj de una marca prestigiosa sin arruinarse, ya que algunos sitios especializados proponen descuentos de hasta 60%.

“Los relojes de segunda mano responden al deseo de comprar un objeto único, pero con una historia previa. También responde al deseo voluntario de la gente de consumir de forma inteligente y sostenible, una tendencia que se confirma cada vez más en la sociedad”, afirma Vanessa, directora de IconeekEnlace externo, firma ginebrina especializada en la comercialización de relojes de segunda mano.

 Mujer rubia vestida de azul marido y con los brazos cruzados

Vanessa Chicha, directora de Iconeek. 

(swissinfo.ch)

Tras años de experiencia en gestionar tiendas de grandes marcas que se especializaban en la venta de relojes nuevos, Vanessa Chicha y su esposo se lanzaron hace cinco años a la venta de relojes usados. "En aquel momento ya era palpable la locura por los relojes de segunda mano. Pero hoy en día, este fenómeno se desarrolla aún a todo tren ", dice ella.

Aunque Iconeek se dirige esencialmente a coleccionistas sofisticados, ofreciéndoles una colección esmeradamente elegida y siempre de alta gama, Vanessa Chicha observa que hay una verdadera "democratización" del mercado de los relojes de gama media y alta.

No hablamos de los modelos de colección que adquieren valor con el paso de los años por ser piezas de alta relojería únicas -o casi únicas-, fabricadas por casas de gran prestigio como Rolex, Richard Mille o Vacheron Constantin, sino más bien de esos relojes que costaron varios cientos o miles de francos, pero que reposan en un cajón especial. Relojes sin utilizar que, según las estimaciones más optimistasEnlace externo, podrían representar un mercado de hasta 500 000 millones de dólares, unas 25 veces las exportaciones anuales de relojes suizos.

Exportaciones anuales de relojes suizos (de 2000 a 2018)

En Europa sí, pero no en China

“Esto supone un avance significativo para la relojería suiza en un contexto marcado por un fuerte incremento de la venta en línea de relojes”, afirma Jean-Daniel Pasche, presidente de la Federación de la Industria Relojera Suiza (FH)Enlace externo. En su opinión, este interés por los relojes que ya han tenido dueño es una confirmación de “la calidad y fiabilidad de los productos Made in Switzerland y una prueba de que pueden, sin problema, vivir varias vidas”.

 presidente de la Federación de la Industria Relojera Suiza

El presidente de la Federación de la Industria Relojera Suiza (FH), Jean-Daniel Pasche, mira con serenidad cómo la venta de relojes de segunda mano cobra brío en Internet. 

(Keystone / Jean-christophe Bott)

Las preguntas obligadas son: ¿amenazará este nuevo fenómeno a los actores tradicionales de la industria relojera? ¿Existe algún riesgo real de que los relojes usados desplacen la compraventa de relojes nuevos?

Los mercados, ciertamente, entrarán en colisión, antes o después, pero ahora mismo es difícil prever el impacto real que tendrá este tipo de competencia, según los expertos del sector. “El fenómeno de los relojes de segunda mano está en pleno auge en Europa y Norteamérica, pero no en Asia, donde adquirir un reloj nuevo es sinónimo de estatus social. Una tendencia que acentuará la dependencia que hoy tiene la relojería suiza de China”, estima Serge Maillard, periodista y codirector de Europa Star HBM. 

Ahora bien, aunque el apetito de los chinos por los productos de lujo sigue siendo importante, China ya ha dejado de ser el eldoradoEnlace externo altamente codiciado por los relojeros durante la primera década de este siglo. Factores como un crecimiento que va viento en popa, una campaña anticorrupción instrumentada por el gobierno de Xi Jinping, una guerra comercial entre Washington y Pekín y nuevos modos de consumo de la clientela china, pesan como una hipoteca sobre el que actualmente es el principal destino de la exportación de los relojes suizos.

Las marcas se aplican al trabajo

Se esperaría pues que la relojería suiza, frecuentemente criticada por su conservadurismo, no se cruce de brazos ahora que tiene claro que hay un boom de relojes de segunda mano. Y ya hay muestras de ello. El caso más emblemático es el del grupo suizo de lujo RichemontEnlace externo (Cartier, Jaeger-LeCoultre, Vacheron Constantin), que el año pasado compró la británica WatchfinderEnlace externo, líder mundial en la comercialización de relojes de segunda mano de alta gama.

Hay otra adquisición que tampoco pasó desapercibida en 2018: la estadounidense Tourneau, especializada en la venta de relojes nuevos y de segunda mano del otro lado del Atlántico, pasó a manos del grupo suizo Bucherer, que es el principal comercializador de Rolex en el mundo.

“Este mercado aún es una selva inexplorada, pero las marcas relojeras clásicas han comprendido que más vale desbrozar con mano propia las praderas, o dejar que otros los hagan”, dice Serge Maillard. Sus principales activos: un conocimiento profundo a la hora de revisar la autenticidad de los relojes y certificados CPO (Certified Pre-Owned que garantizan al consumidor seguridad, trazabilidad y autenticidad en un entorno donde florecen la piratería y los timos.

Relojes a precios de ganga

Los pequeños jugadores del sector también quieren su rebanada de la tarta. Es el caso de Moha Samraoui, fundador y director de sovogue.chEnlace externo, empresa suiza que ha ganado terreno en el mercado vendiendo relojes de lujo nuevos a precios de gangaEnlace externo a través de Internet. 

 Moha Samraoui

Moha Samraoui, de Biel, es uno de los nuevos actores que puestan por atraer consumidores a través de internet interesados en comprar relojes de segunda mano.

(swissinfo.ch)

Hace unos meses, olfateando los buenos tiempos que se avecinan, Samraoui, apodado por la prensa suiza como el "Robin Hood de los relojes suizos", se dispuso a cosechar ganancias. "Del millón de francos que pensamos facturar en 2019, esperamos que el 20% provenga de la venta de relojes de segunda mano", anuncia.

“La confianza es primordial cuando se trata de vender en Internet objetos que valen varios miles de francos”.

Moha Samraoui, director de sovogue.ch 

Fin de la cita

Sus primeros intentos han confirmado lo que está por venir. Moha Samraoui ha vendido una cuarentena de relojes de segunda mano de distintas marcas desde octubre. Entre los revendedores hay jubilados y herederos de algún reloj, pero también antiguos empleados de empresas relojeras que quieren deshacerse de los relojes que compraron en su momento a buen precio.

La confianza, un ingrediente esencial

En su mayoría, los compradores son clientes habituales del sitio de ventas en línea. "La confianza es primordial cuando se trata de vender en Internet objetos que valen varios miles de francos. Como el intermediario creíble y reconocido que somos, garantizamos la calidad de todos los relojes que vendemos, algo que no ofrecen los sitios de venta de segunda mano tradicionales ", expresa este marroquí nacionalizado suizo.

Sobre la competencia de grandes actores como Watchfinder ou Watchbox, que han establecido sus oficinas europeas en NeuchâtelEnlace externo, sovogue.ch se enorgullece de ofrecer precios muy interesantes. “La ligereza y flexibilidad de nuestra estructura es es poco costosa (6 personas) y nos permite obtener ganancias importantes.  Cobramos una comisión de solo 180 francos por transacción”, dice Moha Samraoui.

Así, este hombre que se ha hecho a sí mismo expresa con una risa atronadora que no teme la competencia, sino todo lo contrario. “Mientras más jugadores haya en el mercado, más relojes de segunda mano serán comprados a través de Internet”, dice.


Traducción del francés: Andrea Ornelas

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